




¡Por Tutatis, Astérix ha vuelto!
Con ocho millones de ejemplares, repartidos en 27 países, fue lanzado el nuevo álbum de este audaz héroe galo. Le Ciel lui Tombe sur la Tête ("El cielo se nos cae encima") es el título del libro número 33 de las aventuras de Astérix, creado en 1959 por Albert Uderzo y René Goscinny.
Ha sido la historieta europea más vendida en todo el mundo. Traducida a más de 107 idiomas, más de 310 millones de ejemplares están guardados en las casas de sus fieles seguidores.
Pequeño guerrero galo. Astuto e inteligente. Siempre a él le son confiadas las misiones más difíciles. Recibe su fuerza sobrehumana de una poción mágica que prepara el druida del pueblo y, por supuesto, es el protagonista de casi todas las aventuras... aunque en ocasiones deja ese rol a sus fieles amigos.
Resiste junto a su aldea - gracias a su valentía y terquedad - la invasión romana comandada por Julio César, aunque la poción mágica también es un factor muy importante: les aporta a los habitantes fuerzas realmente sobrenaturales.
Astérix, el personaje de la popular historieta francesa, cumplió el año pasado 45 años desde su primera aparición en colores. Los padres de Asterix son Albert Uderzo y René Goscinny, quienes dieron vida al pequeño héroe junto a sus amigos y camaradas, todos los cuales viven en un pequeñísimo pueblo de la Galia que se resiste a caer bajo el dominio del Imperio Romano.
Tras la muerte de Gozcinny (en 1977), el dibujante y guionista de la historieta, Albert Uderzo, fundó la Editorial Albert René y tomó a su cargo la continuidad de la historieta. Pese a que muchos pensaron que ya no sería lo mismo, cosechó un enorme éxito con los libros publicados en el último cuarto de siglo.
Hoy, ¡Asterix ha vuelto!. Cuatro años después de la publicación del último álbum de Astérix - Astérix y La Traviatta (2001) - el pequeño héroe y su tropa de irreductibles galos regresaron a las librerías de 27 países, con una tirada récord de ¡ocho millones de volúmenes!, y en 25 idiomas diferentes. 300 mil ejemplares son en español.
Le Ciel lui Tombe sur la Tête ("El cielo se nos cae encima") es el título de esta nueva aventura, que habla sobre el único fenómeno al que temen los habitantes del poblado de Astérix. El título elegido por Uderzo se refiere a una expresión gala que fue usada por primera vez por Abraracúrcix, el jefe del poblado galo donde viven Astérix y Obélix, en referencia a que sus habitantes sólo tienen miedo de una cosa: que se les caiga, literalmente, el cielo encima.
"El
cielo se nos cae encima" trae romanos, jabalíes, menhires,
piratas, y caricaturas de personajes actuales, un juego que el dibujante ya
ha practicado en el pasado con, entre otros, Jacques Chirac o Alain Delon.
La
portada se asemeja a la de "Astérix el galo", la primera aventura
aparecida en 1961, aunque ésta tiene otro fondo, otro tipo de letra ,
otro tipo de título y es sin legionarios romanos.
Astérix aparece en un primer plano, con Obélix al fondo cargando un menhir, una nube negra encima de ellos, y el pequeño héroe que está golpeando una bola que se parece a un pequeño meteorito.
De
las 32 aventuras aparecidas hasta el presente, se han vendido 310 millones de
ejemplares en más de cien idiomas. A este éxito hay que agregarle
las numerosas adaptaciones al cine. La
próxima - Astérix y los Juegos Olímpicos -
ya está en marcha y tendrá por intérpretes a Gérard
Depardieu, Alain Delon y Jean-Claude Van Damme. También ha sido adaptado
a la televisión y a los juegos de video, sin olvidar el parque de atracciones
que se encuentra cerca de París.
Uderzo fue distinguido con el Premio Max und Moritz, considerado una de las distinciones más prestigiosas del mundo del cómic en Alemania, por ser el dibujante de tiras cómicas más conocido y de mayor éxito en el mundo. Esta es la cuarta aventura que Uderzo crea en solitario desde la muerte, en 1977, de su compañero de cómics René Goscinny.
El cielo se nos cae encima
Con esta nueva aventura, Astérix y sus amigos rompen la tradición de que a cada aventura viajera le sigue una en casa, y por segunda vez consecutiva no salen de la aldea. Además, el dibujante de Astérix ha querido rendir homenaje a Walt Disney y sus dibujos.
Estamos en el año 50 antes de Cristo y dos civilizaciones alienígenas invaden la Tierra para apoderarse del arma más letal del cosmos: la poción mágica del druida Panoramix.
En esta aventura, un ovni sobrevuela la aldea de la Armórica, que resiste desde siempre a las legiones romanas de Julio César. Pero la nave interestelar no es más que una estrategia ideada por los centuriones de los campamentos romanos que rodean el pueblo.
De la escotilla del aparato desciende un alienígena. El extraterrestre se presenta a los terrícolas como Karh Tun (de cartoon, "dibujos animados" en inglés).
El extraño visitante habita en el planeta Dyswaltandia (Uderzo cierra su álbum con una frase de homenaje a Walt Disney). Ese mundo extrasolar está gobernado por un lumbrera llamado Vush.
Al
visitante estelar lo acompaña en su nave todo un ejército de clones
que se parecen a Superman. El supervillano, un alien malvado, tripula un cohete
decorado al estilo Mazinger Z que dispara rayos láser. Proviene de un
planeta llamado Namgaka y pronto probará su fuerza con el invencible
Obélix, capaz de destruir androides enemigos a golpe de menhir.
Y todo esto ocurre en la pacífica aldea rodeada de sabrosos jabalíes que bailan al son de la cítara del bardo. El bosque se convierte en escenario cuyo centro es una espectacular batalla por dominar el Universo. La lucha transcurre bajo la atónita mirada del centurión Avantipópulos y sus legionarios.
La nueva historia del héroe galo ocupa 48 páginas.
Asterix el galo
El valiente Astérix fue creado el 29 de octubre de 1959 y aún continúa encantando a nuevas generaciones, con sus geniales aventuras, cargadas de un fino sentido del humor, personajes curiosísimos y estudiadas referencias históricas de los pueblos vecinos.
Ese año apareció en la revista francesa "Pilote" con su primer capítulo, titulado "Astérix el galo" ("galos" son los antiguos habitantes de la Galia, predecesora de la actual Francia).
Desde entonces fue la historieta europea más vendida en todo el mundo, traducida a la mayoría de los idiomas, incluyendo latín y griego antiguo.
Y es un verdadero símbolo nacional para los franceses, tanto, que bautizaron satélites espaciales con su nombre y construyeron parques de diversiones, al estilo Disneylandia, en torno a su figura y a sus compañeros de aventura.
Lo anterior, sin contar que se puede ver, como dibujo animado, en los canales de cable (entre ellos Cartoonnetwork), en largometrajes preparados para el cine, y capítulos seriales pensados para la televisión.