Keiko, la gran estrella de
"Liberen a Willy", descansa en la tierra

Capturada a los dos años, fue la atracción de parques acuáticos en Canadá y México. De ahí, pasó a superestrella de cine. A pesar de los esfuerzos de los ecologistas, nunca pudo re-adaptarse a la vida natural.

Keiko acaba de morir por causa de un resfrío que se agravó y convirtió en neumonía. Por ser tan querida y reconocida, fue enterrada en una sepultura en tierra en Noruega, algo poco común para un mamífero marino.

 

Vivió una vida muy movida y bien diferente a sus compañeros de especie. Keiko -era de sexo masculino- fue sacado de su hábitat en sus primeros años, aprendió las "gracias" que lo llevaron a convertirse en la atracción de parques acuáticos en varios países y conoció la fama internacional al protagonizar una saga cinematográfica.

Tras hacerse mundialmente conocida gracias al cine, se generó una reacción mundial, con una fuerte campaña para devolverla a su hábitat...algo que nunca se pudo lograr.

Y no se podrá. Porque para la pena de muchos, Keiko, como se llamaba la orca (que significa "afortunado" en japonés), murió recientemente, a los 27 años, a causa de una afección respiratoria que partió como un simple resfrío, pero que más tarde se agravó y se convirtió en una neumonía.

El famosísimo cetáceo, que hasta el día de su muerte vivía en el fiordo noruego de Taknes, había mostrado algunos síntomas como sueño y falta de apetito, y pese a que los veterinarios supervisaron la evolución de su salud, murió en forma repentina.

Pero en reconocimiento de su condición de estrella de cine, el hermoso animal - quien fue encontrado flotando en el mar - fue enterrado en una sepultura terrestre, hecho excepcional para un mamífero marino, ya que lo normal es que éstos se dejen en el mar cuando mueren.

Ahora sus restos descansan a orillas del fiordo donde vivía, específicamente en el golfo de Taknes, en la provincia de Halsa, al oeste de Noruega.

Fue sepultada durante la noche para evitar la presencia de la prensa... ¿la razón?... porque, según declaró a la agencia AFP Lars Olav Lilleboe, quien se encargó de cuidar a Keiko, "la gente tiene que acordarse de Keiko como un animal bueno y vivo, retozando en el agua, y no como un enorme cadáver".

¡Imagínate!, se necesitaron dos tractores para llevar a Keiko a su tumba, ya que pesaba seis toneladas y medía 10 metros de largo.

La municipalidad de Halsa, que se convirtió en lugar de peregrinación para muchos admiradores de Keiko desde que se instaló en sus aguas, está estudiando la posibilidad de levantar un monumento en el lugar en que está enterrado el mamífero.

Camino al estrellato

Keiko fue capturado en el año 1979 en Islandia cuando tenía apenas dos años. En ese mismo lugar fue vendido a un acuario de ese país y luego a un parque de atracciones en Canadá, donde aprendió algunos de los trucos con los cuales divertía al público.

Sin embargo, sufrió una infección vírica que se convirtió en un pólipo de un metro cuadrado alrededor de su aleta pectoral. Por lo mismo, fue vendido a "Reino Aventura" un parque de Ciudad de México.

Gracias a la fama como estrella de parques marinos, en 1993 pasó a la pantalla grande, año en que se filmó la primera parte de tres películas sobre una gigantesca orca llamada "Willy", confinada en un acuario en el Pacífico Norte, quien mantenía una profunda amistad con el pequeño Jesse, quien lucha por su libertad.

Junto con esta película - éxito de taquilla - comenzó una campaña destinada a su liberación en la vida real, con el aporte de Craig McCaw, un multimillonario, y el dinero de miles de niños que juntaron los 20 millones de dólares que se necesitaron para el proceso.

Pero el problema de su aleta dorsal se incrementó, y fue trasladado desde el estanque mexicano a la costa de Oregon, Estados Unidos, donde comenzó un trabajo de rehabilitación para volver a adaptarse a su hábitat. Desde ahí fue transportada, en 1998, en un avión de carga de la Fuerza Aérea norteamericana, hasta Islandia, para completar su proceso de adaptación a la vida salvaje.

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