Leonas: mamás ante todo

¿Has visto una hembra más preocupada de su hogar y de sus hijos que la señora esposa del "Rey de la Selva"?.

Desde tiempos inmemoriales, las leonas han representado a las madres, el hogar y la maternidad. Y tienen razón: son ellas las que se desvelan por sus cachorros, los amamantan, salen a cazar para alimentarlos... cueste lo que cueste.

 


Más de alguna vez has escuchado que, cuando los hijos necesitan a sus madres, ellas están ahí para defenderlos "como leonas"... ¿Te has preguntado de dónde viene ese célebre frase?... De la pura verdad.

Y es que las leonas, desde tiempos inmemoriales, son las amas y señoras del hogar. Ellas se encargan de traer el alimento a la morada y de cuidar a sus crías... Incluso muchas veces asumen el rol de madre con algún otro animalito indefenso que se haya quedado sin hogar.

Desde las culturas antiguas, el león es al mismo tiempo símbolo del bien y el mal. Es el calor del sol, el resplandor y la fuerza del sol del mediodía. Es la majestad, la fuerza, el coraje, la justicia y la ley, y también la crueldad, la ferocidad, los modos de vida inhumanos y la guerra.

Pero es la leona quien tipifica el instinto maternal, aunque en culturas antiguas se le presentó tambien como la diosa de la guerra. Las leonas son el símbolo de las diosas de Creta, Micenas, Frigia, Tracia, Siria, Licia y Esparta. Y en la India y el Tíbet, el de la tierra y la maternidad.

Las leonas son la doble fuerza, las guardianas de las puertas y tesoros; representan el coraje y la vigilancia .

Con ustedes... ¡las leonas!

La especie se conoce como Panthera leo y puede medir hasta 2.7 metros, incluyendo la cola, y un metro de alto. Pesan en promedio entre 125 y 180 kilos y no tienen melena como sus maridos. El color de su pelaje es castaño claro, y están provistas de garras, uñas y mandíbulas fuertes y anchas.

Tienen crías hasta dos veces en el año, de dos a cuatro cachorros por camada, en un período de gestación que se extiende entre 92 y 119 días. Pero también pueden tener hasta cinco o seis, de los cuales pocos llegan a los dos años de edad.

Los cachorros de toda la manada se crían juntos. Las madres le permiten mamar a otros cachorros de la misma manada, aunque no sean hijos de ellas. Empiezan a comer carne a los tres meses y pasan a ser adultos a los tres o cuatro años.

Entonces, son las leonas las que salen a cazar. Mientras tanto, dejan a sus cachorros con las loenas nodrizas.

Una o dos hembras se acercan a escondidas a la presa mientras que las otras leonas esperan pacientemente ocultas formando un perímetro alrededor del animal que han elegido para acechar.

Una vez que las hembras que van a iniciar la persecución están cerca de la presa, se lanzan sobre ella.

Muchas veces ahí termina la operación. Pero si la víctima logra escapar, aquellas que esperan ocultas integran la cacería para salir al paso al animal que huye.

¿Y entonces...?

 

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