Los enigmas que rodean
a los Reyes Magos

Sólo se sabe lo que dice San Mateo: fueron a ver al Niño, le dejaron regalos y se marcharon.

Nada se dice acerca de cuántos eran, su origen, personalidad, rasgos o nombres, pero la tradición cristiana les ha otorgado raza, identidad y profesión.

 

 

Nacido Jesús en Belén de Judá en tiempos del rey Herodes, unos Magos llegaron de Oriente a Jerusalén preguntando:

- ¿Dónde está el Rey de los Judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle...

-... En Belén de Judá, le dijeron, pues así está escrito por medio del Profeta...

... Y entrando en la casa, vieron al niño con María, su madre, y postrándose le adoraron; luego, abrieron sus cofres y le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.

( Evangelio de San Mateo, 2:1-12)


Esto es lo que se sabe a ciencia cierta sobre los Reyes Magos.

Tambien se conoce que fueron recibidos en Jerusalén por el rey Herodes, quien estaba inquieto por conocer más detalles sobre las profecías que decían que por esos tiempos nacería un Mesías.

Herodes se interesó por saber quién era y dónde se encontraba ese “rey de los judíos” que buscaban estos "extranjeros". Les pidió que, en cuanto lo encontraran, le avisaran, para "ir tambien a adorarlo".

Suspicaces, los Reyes Magos encontraron a Jesús, lo adoraron, y se volvieron a sus países por otro camino, advertidos por un ángel. No le dijeron palabra a Herodes, pues sospechaban de sus malas intenciones.

Herodes, cuando se percató de que los Reyes Magos no volverían a informarle, convocó a sus sabios. Ellos le dijeron que las escrituras decían que el Mesías debía nacer en Belén. Por eso, aterrorizado de que este nuevo rey de Israel lo destronara, Herodes ordenó sitiar la ciudad y matar a todos los niños menores de dos años. José, María y Jesús habían huido de la ciudad, alertados por un ángel. Fue "La matanza de los santos inocentes", que se recuerda el 28 de diciembre de cada año.

¿Magos, reyes, sabios, astrónomos?

Mateo no abunda mucho sobre el origen, personalidad, rasgos, o nombres de los Reyes Magos.

Qué significan el oro, el incienso, y la mirra, los regalos que los Reyes Magos ofrecieron al Niño Jesús:

- El "Oro": representa su naturaleza real.

- El "Incienso": representa la naturaleza divina de Jesús. La "alabanza", la gloria, el honor, el poder.

- La "Mirra": representa la naturaleza humana de Jesús y su sufrimiento y muerte futura. Lo "amargo" de nuestra vida; nuestros dolores y pecados, que se los damos al niño Jesús.

Se asume que eran sabios, sacerdotes o astrónomos, llamados en aquella época "magos", porque venían siguiendo una estrella que presagiaba la llegada del nuevo rey.

En el Nuevo Testamento su intervención es más bien breve: fueron a ver al Niño, le dejaron regalos y se marcharon. Nada se dice acerca de cuántos eran.

Pero en la imaginación popular los magos se convirtieron en tres. Y según el sabio Salomón en el Salmo 72 (10) venían de Tarsis, Seba y Sabá: "Los reyes de Tarsis y las islas traerán tributo. Los reyes de Sabá y de Seba pagarán impuestos... "

Como venían con regalos para este rey que habría de nacer, la traición los describe como reyes bondadosos, asignándoles un nombre y rasgos específicos a cada uno:

Melchor, un anciano blanco con barbas blancas. Su regalo para Jesús fue oro.

Gaspar, joven y rubio, rasurado. Su regalo fue el incienso.

Baltasar, de raza negra. Su regalo fue mirra.

Misterios y más misterios

Los “magos”, más tarde pasaron a ser "reyes". Esta última transformación fue al parecer producto de un intento por adaptar el nacimiento de Jesús a la profecía del salmo 72, 11 (Salomón), que señalaba que “todos los reyes caerán frente a él".

El Evangelio los llama Magos, aunque la exégesis (aclaración de lo bíblico) les niega condición real. Fue San Cesáreo de Arlés (predicador de la Iglesia Latina; nació hacia el año 470) quien, en el siglo VI, los calificó así, extendiéndose entonces el apelativo por la Cristiandad.

De su país de origen, San Mateo sólo dice que venían de Oriente. Los testimonios más antiguos de la Iglesia de Siria y de los padres griegos afirman que procedían de Persia, donde, como es sabido, existía la casta de los magos o astrólogos. Otros hablan de Caldea, de donde surgió la astrología.

También se remonta al siglo V la suposición de que eran tres, aunque se ha hablado de dos, cuatro, siete,¡ y hasta doce!.

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