El té verde y sus beneficios

¿Se sirve una tacita de "salud"?

Los taoistas lo denominaban "el elixir de la inmortalidad" y los budistas lo usaban para disminuir el sueño en sus horas de meditación. Fue durante siglos la bebida de preferencia en los países asiáticos, pero recién hoy los "occidentales" estamos conociendo sus innumerables propiedades.

 

 

Aunque no lo creas, el té es la segunda bebida más consumida en el mundo; sólo la supera el agua. En China se utiliza desde ¡hace casi 3.000 años!, y no sólo por sus propiedades estimulantes, sino también debido a que ayuda a mejorar un sinnúmero de dolencias.

Pero su fama no sólo se la dan los años, sino que también la variedad. Y justamente uno de los té que se encuentra de "moda" por estos días, es el té verde, del cual recién hoy estamos disfrutando masivamente en Chile.

El té verde fue durante siglos la bebida de preferencia en los países asiáticos, pero no fue hasta el siglo XVI que los exploradores europeos y comerciantes lo popularizaron en Occidente. En aquel entonces era muy caro.

Actualmente se consume mayoritariamente en China, Japón y la India, donde se asocia con bienestar, armonía, belleza y serenidad. China es el principal productor.

Un té súper saludable

Las múltiples propiedades saludables que se le atribuyen al té verde residen en su particular proceso de fabricación. Procede de la misma planta que el té negro (Camellia sinensis), pero la gran diferencia radica en que se obtiene secando las hojas por acción del vapor (sistema japonés) o por el calentamiento (sistema chino).

Estos procesos casi no alteran su composición química, tomando en cuenta también que las hojas del té verde no se dejan fermentar después de cosechado y antes del proceso de secado, por lo que retienen los ingredientes activos de la planta (los polifenoles), sin que exista fermentación de las enzimas.

Variedades y tipos de té verde:

Dependiendo del lugar de origen del té, las condiciones climáticas varían, y ello es la razón de que existan diferentes variedades de té verde; cada una con distinto olor, sabor y color.

- El Lung Ching: Es la variedad más famosa y significa "Pozo del Dragón". Es una bebida habitual para los monjes, que lo llevan utilizando durante cientos de años para aclarar la mente y calmar los nervios.

- El Bancha: Se extrae del tallo de la planta del mismo nombre. Sabe ligeramente a heno.

- El Gunpowdwer: Se hierve con menta y azúcar y es popular en Marruecos, donde se enrolla en bolitas, que se abren con el agua caliente. Es agridulce.

- El Sencha: Es muy popular en Japón, tiene color amarillo y sabe a verduras.

- El Matcha: Su poder refrescante es muy apreciado por los japoneses, quienes lo sirven espumoso en la ceremonia del té.

- El Gyokuro: Su sabor a hierba cortada lo ha hecho muy popular en Japón.

- El Pi Lo Chun: Tiene un curioso aroma a frutas, de los árboles frutales que crecen a su alrededor. Las pequeñas espirales de sus hojas enrolladas a mano le otorgan el nombre, que significa "caracol verde".

Incluso, las hojas luego se extienden y se secan antes de que se les prenda un último fuego, lo que impide también cualquier fermentación. El té negro, en cambio, se prepara dejando marchitar las hojas, que luego se secan.

Los Taoistas denominaban al té verde como "el elixir de la inmortalidad", mientras que los Budistas lo usaban para disminuir el sueño en sus horas de meditación. Y es que el té verde activa el cuerpo y protege de los sueños pesados.

Pero hay más, ya que también alivia los dolores de cabeza, elimina las obstrucciones del bazo, depura los riñones, es beneficioso para los cálculos renales, facilita la respiración, soluciona los problemas digestivos y nerviosos, cura la falta de apetito, refuerza la memoria, alivia la fatiga y mejora la visión.

El té verde puede influir también en la absorción del hierro, por lo cual se aconseja tomarlo con leche. Debido a los polifenos (poderosos antioxidantes) que posee, se ha demostrado su efecto en la prevención y terapia contra del cáncer (colon, páncreas y estómago, entre otros).

Ayuda cuando hay diarrea y gastroenteritis. Previene enfermedades cardíacas, la hipertensión o los accidentes cerebrovasculares. Su flúor ayuda a prevenir las caries dentales, es diurético, favorece la circulación, estimula el sistema defensivo o inmunológico, estimula la eliminación de grasas, y si se aplican bolsas de té frío sobre los ojos, éstos se desinflaman.

¿Quieres más?... Bueno, el té verde también actúa como antibiótico frente a ciertas bacterias como los estafilococos y algunos virus.

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