





¡Socorro,
tengo adolescentes!
Nuestra misión como padres de adolescentes se puede comparar con el trabajo
de un jardinero en primavera, pues al educarlos debemos sembrar, abonar, podar
y desmalezar.
Autor:
Andrea Huneeus.
Charla en el ciclo de Familia Unida, Chile.
Vamos a visualizar a la adolescencia como una etapa de crisis, pero en el sentido de que es la etapa de la vida en que se producen más transformaciones tanto físicas como psicológicas.
Para los padres es un desafío, pues es la etapa quizás más ingrata en la educación de los hijos, ya que la satisfacción de la labor educativa llega más tarde que temprano.
No es como en la etapa de la niñez en que con la sola sonrisa del niño pequeño ya nos sentimos recompensados.
Para recibir el agradecimiento de nuestros adolescentes, tendremos que esperar que ellos tengan unos 30 años.
Sin embargo, lo que nos debe servir de estímulo permanente es saber que nuestra misión de padres en esta edad adquiere un papel trascendente, pues de ella dependerá la felicidad de nuestros hijos cuando sean adultos, al ser ésta la etapa en que se define el camino que van a tomar en la vida.
Nuestra misión como padres de adolescentes se puede comparar con el trabajo de un jardinero en primavera, pues al educarlos debemos: sembrar, abonar, podar y desmalezar.
En nuestros adolescentes encontramos un corazón que está con mucha necesidad de ser llenado, pues no resisten sentir un vacío en él.
Si no es llenado apasionadamente con ideales que sean aportados por nosotros, los padres, seguro que ellos van a buscar desaforadamente hasta encontrar con qué hacerlo.
Debemos cuidar de aportarlos en la familia y el colegio, ya que hoy en día ya no es como hace un tiempo atrás, en que los ideales se encontraban en el medio ambiente.
La sociedad de hoy se encontraría en cierta decadencia, por lo que nosotros debemos preocuparnos muy especialmente de proporcionárselos.
Ideales humanos:
1.-Proyección de la sociedad:
Que el adolescente tome conciencia de sus talentos, pues está en una crisis de identidad y su tarea fundamental es consolidarla para lo cual primero debe darse cuenta que tiene talentos, lo que llevará a la aceptación de sí mismo.
Fomentar intereses y hobbies sanos con alternativas sociales, deportivas, creativas, etc. Ojalá de la mano del colegio. Los hobbies debemos conocerlos, valorarlos y fomentarlos, de lo contrario estaremos cortándoles las alas.
Incentivar
su participación activa en la sociedad, para que no sientan tanto que viven
en un mundo que pertenece más a los adultos.
Debemos
permitir que vayan teniendo más atribuciones y responsabilidades.
Ayudarlos a soñar proyectándose en la sociedad.
2.-Relación con el sexo opuesto:
Dar a conocer las diferencias propias de cada sexo, pues aunque parezca obvio, los adolescentes no visualizan las características que son propias de la mujer y propias del hombre. Al no hacerlo, se les dificulta la relación con el sexo opuesto.
En la mujer
debemos destacar que les gusta atraer sanamente, no necesariamente seducir o provocar.
Si no sienten que atraen, se sienten fracasadas. También les gusta conducir,
guiar, mandar y organizar. Necesitan hacerlo para sentirse realizadas.
A los hombres, por otra parte, les gusta ser conquistadores y enfrentarse a desafíos. Es muy importante respetarles esto para que no se aburran.
Tienen un ego grande que debemos satisfacer en la justa medida para que no se sientan frustrados. Respetarlos en el sentido que les gusta agradar y que los atiendan y los escuchen. Les gusta tener que trabajar por lo que quieren lograr ¡el sabor de la conquista!, razón por la cual las adolescentes deben saberlo para que en su afán de atraer no se den muy fácilmente sino que se dejen conquistar. Por último, los hombres poseen una sexualidad a flor de piel.
Guiarlos en esto servira para que los adolescentes no solamente se identifiquen con las características de su propio sexo, sino para que aprendan el verdadero valor de ser mujer o de ser hombre.
Las relaciones que se forman entre los adolescentes hoy en día son muy impersonales, debido a que las instancias de relación no les sirven para conocerse bien. Son instancias que se caracterizan por ruidosas, masivas y poco conducentes a la conversación íntima. Ejemplos de éstas son fiestas impersonales, discotheques y malls.
-En
relación a las fiestas, para "rescatarlas" de la crisis en que
se encuentran, los padres debieran participar más y no dejar la organización
en manos de los adolescentes exclusivamente.
-Debieran
aconsejarlos para evitar esa tendencia de hoy de hacer fiestas "impersonales",
en que los invitados son "sin nombre y apellido".
-Debieran aconsejarlos en relación a cómo deben tratar al sexo opuesto, a que los hombres deben ser educados y las mujeres acogedoras y sobre todo, en el famoso tema del horario, que según ellos mismos respondieron en encuestas, no les acomoda.
3.-Desarrollo afectivo
Enseñar
y exigir a los adolescentes el valor del compromiso.
Para
esto, ellos deben saber que tienen que renunciar al resto de los "carretes"
y no tener todos los panoramas juntos en una noche (fiesta, discotheque, etc.).
Si escogieron ir a una fiesta, deben quedarse toda la noche en ella y no irse
en la mitad. Si una adolescente está bailando con un amigo, que no se ponga
a mirar al del lado.
Ayudaría también que tuviéramos el valor de proponer como padres, panoramas alternativos que sean más propiciadores de amistad, de conversación como puede ser un asado, una "junta", una comida. En un principio puede que los adolescentes los rechacen porque no se usan, pero a medida que se den cuenta que resultan bien, van a ir aceptándolos. Estos van a propiciar la lealtad y el compromiso, al fomentar las relaciones de amistad con el sexo opuesto.
Otro concepto que debiéramos educar es el de "pololeo cristiano", que se puede definir como el pololeo sano, para que pudiera enseñar al adolescente el valor del compromiso con el otro; para que signifique una instancia de crecimiento mutuo, para que enseñe el respeto a la integridad, en relación a la sexualidad.
En este
sentido, los padres debiéramos dar una razón que resulte muy válida
al adolescente para la renuncia sexual.
Hay una idea filosófica muy
interesante de comentar con ellos: el ser humano está compuesto por cuerpo
y alma. Entre ellos existe una relación que es jerárquica, que se
denomina la relación axiológica entre cuerpo y alma, en la que el
cuerpo está subordinado al alma.
Por
está razón, si como adolescente no estoy preparado para entregar
mi alma en un compromiso de por vida en el matrimonio, por razones de edad, de
madurez; tampoco puedo entregar mi cuerpo, porque si así sucediera, me
estaría desintegrando como persona.
No nos debemos olvidar tampoco dentro de este punto de los consejos que debemos dar a nuestros hijos con relación a la preparación al matrimonio. Que no les parezca natural la separación matrimonial como la solución ante una dificultad. Fomentar el concepto cada vez más rechazado en la sociedad de hoy, que ante la aparición de algún problema en el matrimonio, el camino a seguir es buscar la solución junto al cónyuge.
Ideales espirituales:
1.-Formación de la conciencia
Debemos tratar de que las normas que les entreguemos no sean un mero introducir reglas desde fuera, sino, más bien, que sean normas que ellos entiendan, que las hagan suyas, que vengan desde dentro.
Sobre todo en lo que se refiere al tema de la sinceridad, pues es común encontrarse con adolescentes que mienten sistemáticamente a sus padres en relación al lugar donde están, en relación a los amigos con que salen y con quienes se devuelven a sus casas.
Según los entendidos en el tema, es la mejor etapa para tomar grandes decisiones en la vida, por lo que no debemos postergar los compromisos espirituales que los hacen madurar.
2.-Formación de las virtudes
En especial surgen como muy necesarias en esta edad las virtudes humanas de la sinceridad y la fortaleza que los forme para soportar los embates que pueda traerles la vida.
Al
igual como lo hace el jardinero, estas semillas que hemos sembrado en el corazón
del adolescente deben ser "abonadas" para que puedan dar frutos. Esto
significa "contener" el corazón del adolescente, "regalonearlo".
Considerando esto, tenemos dos puntos relevantes:
1.-Contención afectiva.
Esta debe ser
muy adecuada a su edad, pues sabemos que a los adolescentes no les gusta que les
den el cariño de la misma manera que a un niño pequeño.
Este regaloneo debe ser expresado en más comunicación, más tiempo dedicado a ellos, en la capacidad de perdonar lo que ellos sientan de nosotros, en los consejos que les demos con cariño.
Debemos tener claro que muchas veces nos van a decir que no quieren que nos acerquemos, pero nosotros sabemos que debemos hacerlo en forma hábil, sin que se den cuenta, porque inconscientemente ellos de todas maneras lo necesitan.
Debiéramos darles cariño adecuándonos a sus códigos, con sus maneras de ser, con lo que ellos vivan.
Las niñas tienen otros intereses que los niños, les llegan mucho los detalles, sus diarios de vida, sus actores y cantantes favoritos, las cartas, los pequeños regalos, etc.
En el caso de los niños, les llega mucho más que los invite el papá a arreglar algo, a la oficina, a hacer algún deporte.
Es importante que a veces vayamos nosotros a su pieza y escuchemos su música.
2.-Apertura y calidez familiar.
Crearles ambientes gratos para ellos, para que les guste estar en la casa con los amigos. Ofrecer la posibilidad de que decoren algún ambiente a su gusto, como puede ser una sala de estar, para que se sientan más partícipes del ambiente en que viven, que lo sientan propio.
Esta es una tarea menos grata, pero muy necesaria e importante. Cuando no lo hacemos comienzan a surgir cosas negativas.Debe ser con cariño, en una forma flexible, pero con un fondo inflexible.
Para
los adolescentes existen cuatro puntos que son muy relevantes, en los que son
particularmente sensibles a la crítica: la ropa, el pelo, los accesorios
y el lenguaje. Por
esto, debiéramos tener particular cuidado cuando "podamos" en
estas áreas.
Ver la posibilidad de transar en algunas de ellas, para no criticar absolutamente todo lo que a ellos les gusta, como una manera de darles una válvula de escape.
Al realizar esta tarea de podar, debemos hacerlo ejerciendo autoridad, con un clima de exigencia sano, positivo, alegre, para que lo invite a crecer, con libertad pero responsabilidad.
Los límites deben ser claros en horario, en los panoramas para que fomenten crecimiento, en los videos que vean, en qué se movilizan, en el control de los gastos para restringir la "plata en el bolsillo".
Apunta al bombardeo de antivalores con que la sociedad de hoy nos envuelve.
Debemos
estar alertas a "sacar" estas cosas que no están de acuerdo con
nuestros principios y que vienen de afuera: aquí se incluyen los disvalores
de sociedades extranjeras.
Se
sintetiza en desarrollar un sano espíritu crítico para analizar
la realidad, enseñarles a razonar.
Procesar
la realidad con ellos con una metodología especial para ellos, que viene
de la época de Sócrates, que consiste en ir sacando la verdad desde
la propia persona, mediante preguntas que ellos respondan para que las verdades
salgan de ellos mismos.
El "riego" corre por cuenta de Dios, por lo que debemos intensificar las oraciones por nuestros hijos en edad adolescente.