





A
qué edad comenzar con el deporte
Además de desarrollar destrezas físicas, el ejercicio ayuda a socializar, a divertirse, a aprender a jugar formando parte de un equipo y a aprender a jugar limpio.
Fuente:
Padres
OK
Ya desde el vientre materno, los padres se hacen expectativas
de cómo será su hijo. La mayoría de ellas tienen que ver con que sea sano, activo
y, por qué no, un buen deportista.
De ahí que algunos papás lleven a
sus hijos a temprana edad a clases de natación, de fútbol, de tenis y a cuánta
escuela deportiva se les ocurra.
Pero, ¿conviene que los niños se
inicien en los deportes a corta edad? ¿influirá ello en que el niño llegue a ser
un deportista destacado? Aquí se lo contamos.
Cómo iniciarlos en la
práctica deportiva
Si bien se sabe que el deporte es positivo para
la salud, los especialistas estiman que los niños deben practicarlo de acuerdo
a su edad y también a sus intereses, ya que de lo contrario podrían sufrir lesiones
o perder el interés por la práctica deportiva.
Al respecto, Jacqueline
Andalaft, jefa del Departamento de Formación para el Deporte de Chiledeportes,
explica que antes se iniciaba a los pequeños a temprana edad a practicar competitivamente,
pero ahora la tendencia es que desde chicos experimenten la mayor cantidad de
actividad física a modo de juego, de forma natural y lúdica.
Luego,
en la adolescencia, se pueden especializar, ya que no existe correlación entre
precocidad y excelencia.
Y en ello, la ayuda de los padres es fundamental:
“Deben llevar al niño desde chiquitito a caminar, subir cerros, escalar, salir
de paseo, ir al río, en fin, hacer que haga actividad física desde pequeño”.
Agrega que en una primera etapa “el niño debe ser preparado desde el punto
de vista físico y motriz, a través de una serie de ejercicios recreativos, para
luego comenzar a practicar una disciplina. Que haga todas las actividades posibles,
antes de la especialización".
Ello, pues se estima que el organismo de
los pequeños de seis o siete años no está preparado para ello.
Hay que
realizar actividad física de acuerdo a la capacidad motora que tienen por su edad
y el grado de madurez física y psicológica.
Por ejemplo, existen deportes
como la gimnasia artística en que es posible empezar a los cuatro o cinco años,
pero no así el levantamiento de pesas, la equitación o el judo, los que no son
aconsejables de practicar antes de los ocho o diez años, ya que la columna vertebral
y la musculatura no han alcanzado la suficiente fortaleza.
Por ello
es importante la evaluación del pediatra o del médico del centro deportivo donde
asiste el pequeño, quien puede determinar si está preparado para entrenar.
Etapas del deporte:
Etapa Formativa
- Hasta
los seis años el niño debe realizar actividad física a modo de juego, es decir,
lo más libre y espontáneamente posible.
- A partir de los seis años puede
hacer ejercicios más dirigidos, pero no especializarse en un deporte. Se recomienda
que el niño asista a una escuela polideportiva, a un estadio de club o colonia,
donde realice distintos deportes.
- Desde los nueve años en adelante,
los niños están en condiciones de aprender reglamento y técnica de un deporte.
Es probable que el pequeño se incline por unos dos o tres deportes y está bien
que los practique todos. Eso sí, no debe exigirse rendimiento. La idea es que
se diviertan.
- Ya desde los doce años, los jóvenes pueden someterse
a un entrenamiento con exigencia para desarrollar potencia, resistencia, fuerza
y velocidad, entre otras capacidades. En caso de no querer dedicarse al deporte
en forma competitiva, puede practicarlo en forma libre a modo de esparcimiento.
Alto Rendimiento
Una vez que el menor pasa por diversas
experiencias deportivas, está capacitado para comenzar a entrenar más específicamente.
En esta etapa se exige un mayor nivel de compromiso y de esfuerzo físico; los
entrenamientos comienzan a orientarse más hacia resultados que a ganar destrezas.
Nivel profesional
En el nivel profesional, aumenta la
intensidad de los entrenamientos y campeonatos. Además de que, por lo general,
el deportista recibe una remuneración por participar y entrenar en una disciplina.
Cómo elegir un deporte
Los padres que ayudan a sus hijos
para que realicen deporte, les permiten a llevar una vida más sana, les fomentan
la amistad, el trabajo en equipo y a emplear sanamente su tiempo libre.
No obstante, es necesario que pese a las buenas intenciones de los padres hacia
sus hijos, sean ellos quienes elijan qué y en qué medida practicar un deporte.
Además, aclara la psicóloga Karen Möenne, los padres deben tener conciencia
de que existen etapas que los niños no se pueden saltar y, por lo tanto, no es
bueno obligar al niño a especializarse en un deporte cuando es pequeño.
Deben, entonces, poner al alcance de su hijo una gama de actividades, que después
le permitan encaminarse por un deporte.
Así lo explica Miguel Gallegos,
profesor de Educación Física del Departamento de Formación para el Deporte de
Chiledeportes, quien recomienda que inscriban al pequeño en escuelas polideportivas,
en actividades organizadas por los estadios de colonias, clubes deportivos o por
la municipalidad de su comuna.
Así, será el niño quien naturalmente
se inclinará hacia la disciplina que más le guste y, que generalmente es, donde
obtiene mejores logros.
La especialista precisa que generalmente a los
niños les gusta practicar junto a sus amigos, y eso es bueno, desde el punto de
vista de la motivación.
Imponer un deporte que no está de acuerdo con
los intereses o habilidades de un niño no hace más que alejarlos de la práctica
deportiva.
"Uno de los derechos del niño es el ser escuchado en sus intereses.
El padre debe orientar la afinidad del niño hacia alguna actividad y no imponerle
un gusto personal y menos transferirle sus frustraciones", agrega Jaqueline Andalaft.
Y en el colegio, se debe instar a que los pequeños realicen ejercicio como
un juego, ya que es en esta etapa -entre los seis y los nueve años- donde se desarrolla
el interés del niño por el deporte, además de ser la oportunidad para que los
pequeños se preparen físicamente y socialmente para luego especializarse en un
deporte.
Importancia de la actividad física en el desarrollo del niño
La psicóloga Karen Moënne explica que desde el punto de vista psicológico,
la actividad física promueve el bienestar general del niño y ayuda a que tenga
una buena autoestima y confianza en sí mismo.
Se enfrenta a situaciones
que tiene que superar con su esfuerzo, perseverancia y responsabilidad.
Además de desarrollar destrezas físicas, el ejercicio ayuda a socializar, a divertirse,
a aprender a jugar formando parte de un equipo y a aprender a jugar limpio.
También desarrolla cualidades y valores como la comprensión, la búsqueda
de soluciones y metas en común, y la solidaridad.
Además, "el hecho de
practicar deporte es una oportunidad diaria de esforzarse y superarse en algo
que le gusta", sostiene la profesional.
Los niños y jóvenes que realizan
actividad física, toman contacto con su cuerpo, cuidan su alimentación y, si bien
no es determinante, existen estudios que indican que la actividad física es un
factor protector ante el cigarrillo y las drogas.
A esto se suma que
la actividad física prepara a la persona para ser un adulto activo y un adulto
mayor autovalente, lo que es muy importante, ya que cada vez vivimos más.
El papel de los padres
La sicóloga Karen Moenne recomienda
que los padres tengan un papel activo en el fomento de la actividad deportiva.
Para ello recomienda:
- Asista con su hijo a algunos campeonatos
y comente después con él los resultados.
- Discuta acerca de lo que observan
en los eventos deportivos, como por ejemplo, las faltas de los jugadores, y converse
cómo podría manejarse mejor la situación.
- Coméntele que tener éxito
no es lo mismo que ganar, y que fracasar no es lo mismo que perder. Así le enseñará
a que tolere sus frustraciones cuando las cosas no le resulten como él hubiese
deseado.
- Jueguen juntos y cuando asistan a partidos de algún deporte,
cuide no alegrarse de la derrota del equipo adversario, para que el niño perciba
al deporte como una actividad de juego.
Si su hijo está haciendo
alguna actividad deportiva, aconseja:
- Procure que el niño o joven
cuente con la implementación y comodidades necesarias.
- Acompañe y apoye
a su hijo en sus entrenamientos y prácticas, pero cuide mantener distancia, para
que no sienta verguenza o burla de sus compañeros. Recuerde que en materia deportiva,
las instrucciones las da el entrenador.
- Estimule más el esfuerzo que
los triunfos.
- Converse siempre con su hijo para que le cuente sobre
sus experiencias con el entrenador y con los demás niños del equipo, como también
si está a gusto realizando un deporte o le gustaría hacer otra cosa.Preocúpese
de que su hijo esté contento realizando el deporte. Algunos niños no le comunican
a sus padres su disconformidad para satisfacer sus expectativas.