¡Estás expulsado!

Tomar la "mejor decisión", tal vez implique repetir el año escolar, recibir apoyo psicológico o asesoría sobre educación de los hijos de acuerdo a la etapa por la que atraviesan, refuerzo académico o médico, o bien habrá casos en que se tome la determinación de expulsar o no aceptar al alumno en el siguiente ciclo.



Por: Edna García de Martínez.
Desarrollo y Formación Familiar A.C.

Para no salir con dudas sin resolver del año escolar, es importante hacer una cita con los maestros y preguntar todo lo concerniente al aprovechamiento de su hijo.

"A Marcela le dieron la última oportunidad para que se ponga al día en matemáticas y español". "Si Juan no mejora su conducta y hábitos, no será admitido en la escuela el próximo año".

A estas alturas del ciclo escolar, es común que se escuchen este tipo de comentarios entre los padres de familia que han recibido llamadas de atención por parte de la escuela.

A pesar de que los reportes, recomendaciones y hasta "ultimátums" son parte de la vida escolar, muchos alumnos y padres viven esta situación con excesiva frustración.

Es importante tomar en cuenta que la forma en que los padres y la escuela aborden las dificultades que se presentan ejercerá gran influencia en el futuro desempeño del estudiante.

Enseñar, ¿un reto?

Los profesores se enfrentan continuamente con alumnos que presentan problemas de atención, concentración o conducta, así como con dificultades en las materias de inglés, matemáticas, lectura o escritura, y otros ¡hasta de adaptación con los compañeros!

La labor del profesor no es sólo impartir formación académica, sino orientar y apoyar en la búsqueda de soluciones para los alumnos que presentan alguna dificultad.

El maestro que conoce la trascendencia de su vocación tiene la responsabilidad de transmitir las quejas o sugerencias.

Sin embargo, su interés no se limita a pasar información sobre el rendimiento académico, la conducta o las circunstancias “fuera de lo común” de sus alumnos, sino que investiga las posibles causas y propone soluciones.

No sólo conocimientos

La escuela que está conciente de que no sólo educa sino que también forma a sus alumnos, reconoce la importancia y obligación de proteger la intimidad de los estudiantes frente a la comunidad escolar.

Evita etiquetar a los alumnos y resalta el hecho de que todo ser humano tiene la oportunidad de mejorar y lograr un cambio positivo en la conducta y en el avance académico.

Reconoce que los alumnos que padecen de dificultades de aprendizaje se presentan como un reto y no como un imposible.

Cuando el plantel educativo, el profesor y los padres de familia trabajan en conjunto y están dispuestos a proporcionar la ayuda necesaria o indicada, sin duda se tomará la mejor decisión para el alumno.

Tomar la "mejor decisión", tal vez implique repetir el año escolar, recibir apoyo psicológico o asesoría sobre educación de los hijos de acuerdo a la etapa por la que atraviesan, refuerzo académico o médico, o bien habrá casos en que se tome la determinación de expulsar o no aceptar al alumno en el siguiente ciclo.

"Lo marca el reglamento"

A pesar de que el objetivo común de los centros educativos es "enseñar", habrá casos en que se le cierren las puertas rotundamente a un estudiante. Por lo general, son planteles educativos que tienen claramente establecido un perfil de conducta o nivel académico requerido para permanecer ahí.

Algunas escuelas exigen a los padres tomar cursos sobre la formación de los hijos, con el fin de que sean congruentes con los valores que se pretenden transmitir a los alumnos.

Es recomendable que los padres de familia se informen de la filosofía, misión, reglamentos y valores que se manejan en la escuela que han elegido. De esta manera conocerán y estarán concientes de la ayuda que podrán recibir o de las medidas que se tomarán en caso de que se presenten dificultades.

¡No pierda el tiempo!

Las citas escolares no son únicamente parte de la rutina escolar, sino que son el medio por el cual se favorece la comunicación, se formulan estrategias y objetivos y se hacen compromisos.

Para no salir con dudas sin resolver del año escolar, es importante solicitar una cita con los maestros y prepárese con tiempo para aprovecharla al máximo.

Es conveniente no perder el tiempo, la autoestima de los alumnos que sufren de algún tipo de fracaso escolar se llega a ver afectada.

También la actitud de los padres es importante. Evitar en lo posible buscar culpables y sentimientos de culpa, ayuda a solucionar los problemas. Concéntrese en encontrar junto a los profesores la raíz de los problemas que se presentan, así se podrán canalizar de manera adecuada.

Algunos datos para discutir ese día son la actitud del niño en casa, si recibe apoyo extraescolar, cómo se siente el niño respecto a la escuela, o posibles causas que pudieran estar perjudicando el desempeño.

La falta de hábitos de estudio, entre otros muchos factores, es necesario descifrar para que padres y maestros colaboren en el desarrollo integral de estos alumnos.

 

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