Canguros sometidos a control de natalidad

En Australia viven 20 millones de personas y 60 millones de canguros. Pese a que estos encantadores marsupiales son el símbolo nacional, su excesiva reproducción está creando problemas serios en los campos y ciudades.

Por eso, los canguros de sexo femenino, símbolo de la maternidad con su marsupio con el bebé, deberán tomar píldoras anticonceptivas, disueltas en pastos o en helados. Así se evitará un mal mayor: las matanzas de animales adultos.

 

 

Tradicionalmente, Australia ha sido un país de pocos habitantes. Por eso, es uno de los pocos territorios desarrollados donde aún es posible emigrar en busca de mejores condiciones económicas. Lo que falta en seres humanos, al parecer, sobra en animales. Es que las autoridades australianas han debido tomar medidas para evitar la sobrepoblación de dos animales-símbolo del país: los koalas y los canguros.

Primero les tocó a unas cinco mil koalas (hembras), a quienes se les inyectó hormonas anticonceptivas a través de pequeños tubos que se introdujeron bajo su piel y liberaron dichas hormonas hacia su organismo. Funcionan igual que las píldoras que toman las mujeres para no quedar embarazadas.

Así como la sobrepoblación de koalas ha sido un verdadero dolor de cabeza para las autoridades de Australia, ahora es el exceso de canguros el que está dando problemas.

Los granjeros los consideran una "plaga" tanto a ellos como a sus "primos pequeños", los ualabís, ya que los culpan de la destrucción de sus cosechas y de quitarles el pasto y el agua al ganado.

De hecho, el año 2003 fueron sacrificados 15 mil de ellos, luego de que el Ejército de ese país obtuviera el permiso, después de asegurar que se trataría de "una matanza necesaria acorde con las recomendaciones medioambientales" ¿Por qué?... Con esto se pretendía controlar una supuesta sobrepoblación de marsupiales en el cuartel de Puckapunyal, en el estado de Victoria, a unos 100 kilómetros al norte de Melbourne.

En el extenso territorio de Australia - es el sexto país en tamaño y el único que ocupa un continente completo- existen más de sesenta especies de canguros, de las cuales quince se encuentran en vías de extinción y otras diez bajo la protección de las autoridades locales.

El canguro es un símbolo nacional y, para evitar nuevas matanzas debido a la sobrepoblación, científicos australianos están desarrollando una píldora anticonceptiva que está vez se la darán a los canguros hembra. Así, piensan controlar la desmesurada cantidad de estos marsupiales, que ascienden a unos ¡sesenta millones!

En Australia hay tres veces más canguros que seres humanos, lo que ocasiona daños materiales cuantiosos por destrucción de cultivos, además de accidentes viales cuando los animales saltan a las carreteras.

En el Territorio Capital de Australia, donde está Camberra, los expertos están aplicando una prueba piloto sobre el desarrollo de los anticonceptivos, los cuales se administrarán vía oral, para que se logre mayor efectividad en comparación con los métodos tradicionales. El problema es muy notorio alrededor de Canberra, donde cinco años de sequía han provocado que más canguros se trasladen a zonas suburbanas buscando comida y convirtiéndose en una amenaza para el tráfico.

Los canguros presentan el mayor peligro animal para los automovilistas en Australia. Sólo en la capital, donde viven 300 mil personas, hubo 600 accidentes relacionados con estos marsupiales, quienes fueron los responsable del 70% de los accidentes relacionados con animales en el 2004 en ese país.

Hasta ahora se ha tratado de controlar la población de marsupiales mediante la aplicación de inyecciones en las hembras y vasectomías en los machos, pero esto requiere la captura de los canguros, método al que se oponen las autoridades y los grupos de protección de los animales. Capturarlos supone disparar sedantes, lo cual puede implicar un riesgo en las áreas densamente pobladas.

La idea entonces - y uno de los desafíos - es desarrollar un helado para canguros, que los animales encuentren irresistible en medio de las temperaturas templadas y el clima seco de Australia. Y así, cuando los coman, también estarán ingiriendo el anticonceptivo. En el helado estará disuelta la sustancia activa.

Otra idea es añadir anticonceptivos al pasto en áreas donde los animales se alimentan. Así, se espera que eventualmente los canguros reciban un agente de control de fertilidad a través de su comida.

Los pastizales y bosques alrededor de la captial australiana son las zonas con mayor densidad de canguros en el país, donde viven entre 450 y 500 canguros por kilómetro cuadrado.

Si todo sale bien, el anticonceptivo para canguros podría estar disponible en unos dos o cinco años.

Algunas características de los canguros

A los canguros sólo los podemos encontrar en las lejanas tierras australianas y en Nueva Guinea.

Un canguro forma parte del escudo nacional de Australia, es el animal totémico de la mayoría de sus tribus aborígenes, y junto al koala, es la figura que este país exporta como símbolo.

Su velocidad normal para trasladarse es de unos trece kilómetros por hora, aunque sus saltos son de dos metros. Mientras pastan, los canguros se mantienen normalmente y se desplazan, aunque con mucha lentitud, inclinados, rozando el suelo con sus patas delanteras y descansando de vez en cuando el peso de su cuerpo en la cola.

Aunque viven en lugares muy secos, los canguros no le tienen miedo al agua. Es más, cuando están en los zoológicos, y si eso es posible, les gusta bañarse. Son muy "pulcros", por lo que dedican gran parte de su jornada a limpiarse el pelo con el “peine” que constituyen el segundo y el tercer dedo de sus patas posteriores. Donde éste no alcanza, se limpian con los cinco dedos de las manos.

Son tímidos y huyen ante la menor señal de peligro, pero su entrada a los cultivos es favorecida por sus hábitos nocturnos, ya que pasan el día descansando y de noche salen a comer. Si se ven amenazados, atacan con la uña curva y afilada de su pata, con la que pueden causar graves heridas.

Superan el metro y medio de altura y pesan más de 85 kilos, con una esperanza de vida de 18 años

El período de gestación en las hembras es de treinta a cuarenta días, pero hay algunas que "dan a luz" varios meses después, ya que el huevo fecundado tarda un tiempo variable en implantarse en la pared del útero de la hembra, fenómeno conocido como “implantación diferida”.

El pequeño canguro pesa al nacer entre 0.75 gramos a 1 gramo. No tiene pelo, sus ojos y orejas no están completamente formados y su patas posteriores no son más largas que las anteriores. Inmediatamente después de nacer se trepa en el cuerpo de su madre y entra en la bolsa que ella tiene a la altura de su estómago. Después de varias semanas, el pequeño se vuelve activo y comienza a asomar su cabeza fuera de la bolsa, la cual abandona entre los siete y diez meses de edad. La lactancia dura hasta que la cría cumple un año.

 

Fuentes: BBC - Minoría Sorda - Diario de León - El País - Reuters - El Mundo - Prensalatina - Cadenaser - ADN Mundo
Fotos: Familia.cl
28/08/2006