






La NASA
busca a pájaro carpintero
supuestamente extinto
El pájaro
fue avistado en 2004 en el estado de Arkansas, desatándose una intensa
búsqueda en la que además de los ornitólogos participan
defensores del ambiente y biólogos. Ahora, con la ayuda del Sensor de
Láser para Imágenes de Vegetación (LVIS, por sus siglas
en inglés), científicos de la NASA y de la Universidad de Maryland
se sumarán a los buscadores.
Los que creían que la NASA había sido creada sólo para llevar al hombre a otros mundos y para investigar sobre los problemas de los vuelos dentro y fuera de la atmósfera terrestre, por decirlo de una manera sencilla, ¡pueden comenzar a sorprenderse!. Sucede que el organismo del Gobierno de Estados Unidos se ha diversificado tanto, que ahora también dedica sus esfuerzos a encontrar un pájaro carpintero que hasta hace poco se creía extinguido.
Se trata del pájaro Carpintero Real, que fue presuntamente avistado en 2004 por el ocupante de una canoa en las riberas del río Cache, en el estado de Arkansas, desatándose una intensa búsqueda en la que, además de los ornitólogos, participan defensores del ambiente y biólogos... pero esos esfuerzos no han tenido resultados.
Desde 2004 expertos ornitólogos han buscado nidos y dejado cámaras de control remoto y grabadoras en lugares que parecían habitats del ave. Pero hasta el momento no han captado imágenes o sonidos que confirmen la presencia de la criatura.
Un grupo de 17 ornitólogos liderados por el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell informó del descubrimiento de al menos un macho en la zona de Big Woods de Arkansas en 2004 y 2005, publicando su hallazgo en la revista Science el 28 de abril de 2005.
Ahora, con un dispositivo de rayos
láser montado en un avión, la NASA ha decidido acudir en ayuda
de los ornitólogos que buscan resolver el misterio de este pájaro
carpintero de pico marfileño que se creía extinto hasta hace dos
años.
La idea es utilizar el llamado Sensor
de Láser para Imágenes de Vegetación (LVIS, por sus
siglas en inglés). Los impulsos del láser rebotan en las hojas,
las ramas y el suelo de una región cubierta por los bosques, con lo cual
los científicos pueden medir la altura de los árboles, el terreno
y todo lo que puede encontrar en el lugar.
Además, estos impulsos crean
imágenes tridimensionales que ayudan a identificar los lugares donde
podría encontrarse el carpintero. Así,
el LVIS está proporcionando en este esfuerzo mucho más de lo que
pueden ofrecer la fotografía aérea o las imágenes de los
satélites.
Y
eso no es todo, porque otra información proporcionada por LVIS, como
la espesura de la vegetación más cercana al suelo, la densidad
de la masa arbórea, así como la cercanía del agua y la
edad de los bosques, podría determinar dónde se los puede encontrar.
En otras palabras, se está tratando de comprender el ambiente en el que
estos pájaros viven, o vivían.
El sistema ya fue puesto a prueba en junio de este año, cuando un avión de investigaciones de la NASA, con el LVIS a bordo, sobrevoló la cuenca del río Missisipi en busca de posibles áreas de hábitat del pájaro carpintero. El LVIS también se utilizó previamente para mostrar imágenes tridimensionales de la vegetación en la foresta tropical de la región de La Selva, en Costa Rica.
¿Cuál es el siguiente paso?... que los equipos de búsqueda en tierra comiencen a utilizar los datos proporcionados por el LVIS para dilucidar de una vez por todas el misterio de si el pájaro carpintero de pico marfileño realmente ha sobrevivido y no está extinto. Esto ocurrirá en el otoño boreal (septiembre, octubre y noviembre).
¿Cuál es la gracia del Carpintero Real?
Hace centenares de años el Carpintero Real habitó en los bosques de México, Estados Unidos y Sudamérica, desde donde, se supone, emigró a Cuba. Según la historia, la primera captura de un ejemplar de la especie la realizó un naturalista alemán a mediados del siglo XIX en la Ciénaga de Zapata, un inmenso humedal situado en el sur de la isla. En esos tiempos ya eran escasos los carpinteros reales.
La deforestación y la caza por parte de coleccionistas diezmaron la población de carpinteros reales a finales del siglo XIX. Desde inicios del siglo XX, la exótica ave desapareció del oeste de la isla y sólo se localizaba en las regiones boscosas del este, en parajes cada vez más intrincados. Así, el Carpintero Real fue incluido en la lista de especies amenazadas el 11 de marzo de 1967.
Muchos ornitólogos consideraron
que la especie estaba "extinguida" completamente, por lo que la Unión
Internacional para la Conservación de la Naturaleza la clasificó
como tal en 1994, hasta que como consecuencia de los avistamientos del año
2004 la clasificación
del Carpintero Real se modificó de "extinguido" a "en
peligro crítico".
El Carpintero Real (nombre científico,
Campephilus principalis) es un ave que pertenece a la familia de los
picos carpinteros (Picidae). Los sonidos que emite son muy distintos
a los de otros miembros de la familia Picidae.
Es
el segundo mayor pájaro carpintero del mundo, siendo ligeramente menor
que el Carpintero Imperial (C. imperialis) del oeste de México
con el que está emparentado. Puede tener hasta 50 cm. de largo, y es
de plumaje principalmente negro. Pesa entre 450 y 570 gramos. Tiene
una raya blanca a continuación del pico hasta el final del ala. En la
hembra, la cresta es negra; en el macho, rojiza y negra y el pico blanco marfil.
Tiene las patas cortas y robustas, con dos dedos orientados hacia adelante y
dos hacia atrás.
Los carpinteros reales habitan en pantanos con bosques densos de árboles de madera dura, así como en bosques de pinos con grandes cantidades de árboles muertos o enfermos.
El Carpintero Real se alimenta principalmente de larvas de escarabajos que viven en la madera, aunque también se alimenta de semillas, frutas y otros insectos. Normalmente emplea su enorme pico blanco para martillear, calzar y pelar la corteza de árboles muertos para encontrar los insectos.
Una pareja reproductora necesita alrededor de 25 km cuadrados para encontrar suficiente comida como para alimentarse ellos y su prole. De este modo, los carpinteros reales viven con densidades de población muy bajas, incluso, en poblaciones sanas.
Se piensa que el Carpintero Real se empareja de por vida. Las parejas se desplazan juntas apareándose cada año entre enero y mayo. Antes de poner los huevos, la pareja excava un nido en un árbol muerto o enfermo a unos 15 metros de altura. Normalmente la puesta consta de 2 a 5 huevos que se incuban durante 3 a 5 semanas. Tanto el macho como la hembra incuban los huevos y participan en el cuidado de los polluelos, siendo el macho el que se encarga de ellos de forma única durante la noche.
La pareja alimenta a los polluelos durante meses. Unas cinco semanas después del nacimiento de los polluelos, éstos empiezan a volar. Los padres continúan alimentando a los polluelos unos dos meses después de que estos hayan aprendido a volar. La familia se separa a finales del otoño o principio del invierno.
| Fuentes:
La Nación - ADN
Mundo - Milenio
- El
Universal - Actualites,
News Environnement - Cuba
Web -
Wikipedia Fotos: Foto Natura.org 17/08/2006 |