Ingresos v/s extinción

Actualmente existen criaderos de chinchillas en casi todos los países desarrollados, siendo los principales productores del mundo Estados Unidos, Canadá, Alemania, Dinamarca e Italia, y en Latinoamérica, México, Argentina, Brasil y Chile. En nuestro país los criaderos se distribuyen desde la IV a la IX región.

La crianza de la chinchilla se rige por los mismos fundamentos productivo - económicos que cualquier otra explotación animal. Sus ingresos están dados principalmente por la venta de pieles y, en segundo lugar, por la de animales vivos. Respecto de la primera, el número de pieles vendidas depende, fundamentalmente, del total de crías nacidas, así como también de la calidad de piel lograda.

En la Región Metropolitana (RM) existe un organismo con personalidad jurídica, cuyos objetivos es difundir y fomentar los conocimientos técnicos relacionados con la crianza y explotación de este animal. Este organismo, denominado "Instituto de la Chinchilla", reúne a 20 planteles (RM) dedicados a la explotación comercial de la especie.

Las pieles producidas por los criaderos chilenos, asociados al Instituto de la Chinchilla, son de alta calidad y en algunos casos sobrepasan los estándares internacionales. La totalidad de estas pieles son exportadas y comercializadas por un "broker" canadiense.

Las pieles se obtienen de animales de 10 meses de edad, aproximadamente. La cosecha se efectúa entre julio y diciembre, siendo lo óptimo en primavera y la más inadecuada en marzo y abril.

Las pieles se exportan en forma cruda, es decir, que una vez cosechadas se dejan secar a temperatura ambiente y a la sombra, para posteriormente ser trasladadas y conservadas en cámara fría. El proceso de curtido no se realiza en Chile y generalmente se efectúa en Estados Unidos, para luego ser comercializadas a peleterías de todo el mundo.

Hoy en día existe mucho interés por recopilar información biológica sobre esta especie. Principalmente en relación a sus características reproductivas, con el objeto de optimizar su explotación racional y, consecuentemente, e incrementar el número de pieles producidas anualmente por los planteles comerciales. De este modo, según dicen, se pueden aumentar los ingresos totales, sin poner en peligro de extinción a la especie.

En la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile se están realizando diversos trabajos científicos destinados a conocer algunos aspectos reproductivos del macho de la chinchilla lanigera en cautiverio.

Producto de estas investigaciones se ha podido determinar, a través de análisis morfométricos, anatómicos e histológicos de las gónadas y glándulas anexas, que esta especie presenta una estacionalidad reproductiva que alcanza su máxima actividad en invierno (junio-julio) y la menor en verano, con un estado de reposo casi total, durante el mes de febrero.

 

Fuentes: Wikipedia - Chile.com - Tecnovet. U. de Chile - Conaf - Turismo Chile - Sernatur
Fotos: Conaf
01/02/2007

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