






Argentina...
¿la "tierra prometida"
de los paleontólogos?
Los descubrimientos de restos fósiles en territorio argentino se han multiplicado en forma excepcional en los últimos cuarenta años e incluyen especies con adaptaciones realmente sorprendentes y de tamaños gigantescos.
Está comprobado por paleontólogos, científicos y amantes de los grandes saurios que hace más de 65 millones de años ellos dominaron el planeta y lo hicieron a lo largo de 160 millones de años. Y uno de los sitios que escogieron para establecerse estuvo muy cerca de nuestras fronteras. En Argentina se han encontrado restos fósiles sorprendentes, que dan cuenta de la existencia de animales definitivamente excepcionales.
Estos descubrimientos ya no son interpretados como simples variaciones de grupos que existieron en el hemisferio norte, ya que las especies argentinas, con sus adaptaciones sorprendentes y el tamaño gigantesco de algunas de ellas, son totalmente originales y poseen una historia evolutiva propia.
Obviamente, esa evolución está ligada a la de aquellos dinosaurios que habitaron los continentes que durante el Mesozoico - conocido también como época secundaria, posterior al paleozoico y anterior al cenozoico - donde estaban integrados a Sudamérica.
| Argentina, país de dinosaurios - Argentina fue en la Prehistoria un sitio muy poblado por dinosaurios. - Hace más de un siglo que esa región de América, especialmente la llanura bonaerense, es conocida como una de las más ricas en restos de mamíferos fósiles. - Dos especies de reptiles que guardan relación con los primeros dinosaurios son el Marasuchus lilloensis y el Pseudolagosuchus. - Formas foráneas, como los hadrosaurios y los aniquilosaurios, se integraron pasivamente a fines del Cretácico al grupo de dinosaurios locales. - De los alrededores de Luján se exhumó, a fines del penúltimo siglo, el primer esqueleto de Megaterio, el cual se llevó a Madrid y fue la admiración de los enciclopedistas o sabios de esa época. Carlos III creyó que era el esqueleto de un ejemplar de la fauna actual, que era de su dominio, por lo cual expidió una orden al virrey de Buenos Aires para que mandara a España un Megaterio vivo. Y agregó que si era muy difícil de cazar vivo, se lo enviaran muerto. - Así, desde mediados del siglo pasado fueron encontrados restos de nuevos mamíferos fósiles, unos que, como el Milodonte y el Escelidoterio, se parecían al Megaterio, mientras que otros, como el Gliptodonte, el Panoctus y el Dedicurus, parecían mulitas o armadillos de tamaño gigante. - Todos estos seres extinguidos procedían de las capas más superficiales del terreno de la Pampa. - Los grandes descubrimientos paleontológicos que se han hecho en la República Argentina y que han dado un completo vuelco a esta ciencia, en lo que se refiere a los vertebrados superiores, datan apenas de 15 años. - Hoy se conocen aproximadamente unas 15 mil 500 especies de mamíferos fósiles procedentes de este suelo. Y la casi totalidad de las especies han sido descubiertas, catalogadas y descritas por exploradores y naturalistas argentinos.
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Los
descubrimientos en Argentina empezaron a comienzos del siglo XIX, pero ya en la
década de 1980 se realizaron excavaciones sistemáticas a cargo de
paleontólogos con muchísima experiencia. De ahí que esta
región de América, y especialmente la llanura bonaerense, sea conocida
como una de las más ricas en restos de mamíferos fósiles.
Hace pocos días se hizo un nuevo descubrimiento: un equipo de científicos argentinos encontró fósiles de una nueva especie de dinosaurio herbívoro, al que llamaron Bonitasaura, con una particular estructura cortante en su boca.
Esto se suma a otro hallazgo, que se realizó en el mes de febrero recién pasado, de restos del Neuquenraptor, un dinosaurio que habitó la región bonaerense hace unos 80 millones de años, y que era pariente del feroz carnívoro Velociraptor.
Importancia de los recientes hallazgos.
El Bonitasaura - llamado así debido a que se encontró en el Cerro La Bonita, a unos 1.300 kilómetros al sureste de Buenos Aires (Provincia de Río Negro) - fue hallado en la Patagonia Austral, medía unos nueve metros de longitud y pertenecía al grupo de herbívoros titanosaurios.
Este dinosaurio habitó la Tierra hace unos 83 millones de años, y se trata del único vertebrado del mundo con mandíbula cuadrada, con una especie de guillotina detrás de los dientes, lo que le permitía cortar ramas. Sus dientes solamente están restringidos a la parte anterior de la mandíbula, y tienen una región media sin dientes, de un material semejante al de las uñas humanas.
No obstante, el hábitat natural del animal no se ha podido identificar porque los restos estaban en el límite entre dos unidades geológicas diferentes.
Los
primeros restos de este animal fueron encontrados en 2003, aunque hasta enero
de este año los expedicionarios argentinos no habían logrado obtener
la mayor cantidad de partes del ejemplar. Hoy existe casi el 70 % del esqueleto
con partes del cráneo incluidas, algo muy poco común.
Los expertos aseguran que los dinosaurios herbívoros se extinguieron en el hemisferio norte hace unos 100 millones de años. Sin embargo, con estas evidencias se puede pensar que pudieron permanecer en el hemisferio sur por más tiempo.
Por su parte, el Neuquenraptor era un animal que medía cerca de 1.50 metros de alto y unos dos de largo, y estuvo entre los más feroces carnívoros que habitaron el planeta. Con esto, se demostró por primera vez que esta familia de animales también estuvo presente en el hemisferio sur, es decir, en otras zonas del planeta y durante más tiempo de lo pensado hasta el momento.
En 1996 se habían encontrado los restos fósiles de una pata del dinosaurio, en la sureña provincia de Neuquén, y de ahí el nombre Neuquenraptor Argentinus. Se trata del primero de su tipo en ser descubierto en el hemisferio sur, es decir, es el primero de la familia de los deinonicosauros (entre los que se encuentra el Velociraptor)
¿Qué quiere decir esto?... que se modifican sustancialmente las interpretaciones vigentes hasta ahora acerca de la evolución de los velociraptores a nivel mundial. Al igual que el dinosaurio Deinonicus, descubierto en Norteamérica, el Neunquenraptor tenía dientes afilados y mortales, y una garra con forma de guadaña afilada en el segundo dedo de sus patas, perfecta para destripar dinosaurios de mayor tamaño.
| Fuentes:
La Tercera - Consumer -
Ciencia Hoy -
Portal Patagónico - El Siglo de Torreón Fecha: 30/03/05 |