Depredador de agua dulce es el "eslabón
perdido" entre peces y animales terrestres

Vivió hace 365 millones de años y fue encontrado en la zona ártica de Cánada. Era una mezcla entre pez y cocodrilo. Fue bautizado Tiktaalik rosae, y podía llegar a medir entre 1,2 y 2,7 metros de longitud. Su cuerpo estaba cubierto de escamas, pero al mismo tiempo poseía costillas para poder soportar su peso en tierra.

 

 

Hace 380 millones de años, un pez salió del agua y empezó a caminar sobre tierra firme, un dominio que sólo estaba reservado a las plantas, invertebrados e insectos. No obstante, nadie conocía la especie que había sido capaz de asumir tal desafío, y de convertirse en el punto de encuentro entre dos mundos muy diferentes.

Pero para sorpresa y, sobre todo, satisfacción de muchos, recientemente un grupo de investigadores estadounidenses, de la Universidad de Chicago, lo descubrieron: como "Tiktaalik rosae" fue bautizado aquel animal que hasta ahora estaba considerado como el eslabón perdido entre los peces y los animales terrestres y vertebrados.

Este ser - según los expertos - disipó los límites entre los peces y los animales terrestres. Era un depredador de agua dulce, con dientes afilados, cabeza parecida a la de un cocodrilo y cuerpo aplastado. Era, a la vez, un pez y un tetrápodo (animal vertebrado con dos pares de extremidades) . Su cráneo, cuello, costillas y la parte final de las extremidades parecían de un cuadrúpedo primitivo; mientras que la mandíbula, otra parte de las aletas, y las escamas eran propias de un pez.

Además, los restos encontrados hasta ahora - tres esqueletos muy bien conservados - corresponden a especímenes de entre 1,2 y 2,7 metros de longitud, y han permitido asegurar que los hombros, codos y muñecas eran capaces de soportar su peso en tierra firme.

Este hallazgo es fruto de ¡cinco años de trabajo! y fue presentado a la revista Nature.

Los científicos encontraron los primeros restos de estos animales del Devónico (cuarto período de la era paleozoica, que abarca desde hace 416 millones de años hasta hace 360 millones de años, caracterizado por la aparición de los anfibios, los peces de agua dulce y las formaciones de coral), en la provincia de Nunavut, en el año 2002, pero no volvieron a la región hasta dos años después. Fue entonces cuando dieron con Tiktaalik, en un formación rocosa al aire libre, de hace 375 millones de años.

Todo esto se dio en la isla de Ellesmere, a 950 kilómetros al norte del Círculo Ártico, en territorio canadiense. Pero no siempre fue así. Hace 375 millones de años, cuando Tiktaalik nadaba por las masas de agua dulce poco profundas de lo que hoy es la isla de Ellesmere, este territorio se encontraba en las latitudes subtropicales y formaba parte de un supercontinente.

En sólo dos semanas los científicos consiguieron tres especímenes articulados de una criatura que ellos sabían que estaba en la cúspide de la transición entre los animales acuáticos y los terrestres.

No obstante, no fue hasta que estudiaron los huesos en el laboratorio cuando comprendieron la trascendencia de esta nueva especie.

El antes y el después: la transición del agua a la tierra

Tiktaalik marcó - según los científicos - un antes y un después en la evolución: hasta ese momento los vertebrados vivían en el mar, y a partir de entonces emprendieron la "conquista" de tierra firme. Así, la especie encontrada representa la transición del agua a la tierra.

Y esta especie es tan parte de nuestra historia, de nuestra rama de la evolución y de nuestro pasado lejano, que cuando se habla, por ejemplo, de la muñeca de este pez, estamos hablando también del origen de las partes de nuestra muñeca, ya que es parte de nuestra rama de la evolución, parte de nuestro pasado lejano.

Sucede que Tiktaalik es ancestro evolutivo de todos los cuadrúpedos que caminan y han caminado sobre la Tierra, desde los grandes reptiles del Pérmico (período geológico que se extendió desde alrededor de 280 a 251 millones de años atrás) y los dinosaurios, hasta los elefantes, las lagartijas y los seres humanos.

El esqueleto del animal sugiere, según los investigadores, que vivía en el fondo de aguas poco profundas y a veces podía salir fuera del agua durante cortos períodos de tiempo. Además, el esqueleto de Tiktaalik revela que podía soportar el peso de su cuerpo bajo la fuerza de la gravedad, ya fuera en aguas someras o en tierra.

Especial relevancia tienen sus articulaciones de hombros, codos y muñecas, lo suficientemente fuertes como para soportar, si hubiera sido necesario, a criaturas con miembros corporales ya completamente desarrollados.

Dicha poderosa estructura ósea no es necesaria en las criaturas marinas, que no deben soportar ni siquiera su propio peso.

La estructura ósea de las extremidades anteriores del animal no es la propia de un pez. El hombro, el codo y la muñeca de lo que parece una aleta son los propios de las patas de un animal terrestre. Una aleta capaz de soportar a un animal es un descubrimiento que representa un paso clave en la transformación de aletas en patas.

El "pezápodo", como lo llaman a modo de broma los investigadores estadounidenses, debe su nombre al Consejo de Ancianos de los Nunavut, al que los científicos pidieron que propusiera una denominación para la nueva especie. Eligieron "Tiktaalik", que en idioma inuit significa "gran pez de agua dulce".

El Tiktaalik podría llegar a ser con el tiempo un ícono evolucionista, tanto como la protoave Arqueopterix (algo así como un "semi pájaro"), que liga a las aves con los reptiles.

 

 

Fuentes: La Tercera - El Diario Montañes - Mundo de Hoy - Antena 3 - Noti7 - Prensa Latina
Fotos: Familia.cl
13/04/2006