






El krill lucha
contra el
calentamiento global
El krill es un pequeño crustáceo parecido al camarón. Eslabón esencial de la cadena alimenticia, es muy importante por su alto valor biológico y nutricional.
Estudios científicos recientes le han encontrado otro beneficio: cumple un papel importante en la mantención del clima del planeta, ya que es capaz de "secuestrar" grandes cantidades de carbono.
Se encuentra entre los habitantes de las gélidas aguas de la Antártica. Su abundancia lo convierte en el alimento de numerosas especies animales, entre las que destacan pingüinos, peces, mamíferos y grandes cetáceos - como las ballenas -, que consumen hasta ¡dos toneladas!.
Es rico en proteínas. Está compuesto en un 70 por ciento de ellas, de las cuales un 46% se componen de aminoácidos esenciales que nuestro organismo no puede sintetizar y debe sacar de la alimentación. De esta manera, se cubren las dosis proteínicas que nuestro organismo necesita.
¿Dónde tanta maravilla?... ¡en el krill!, un diminuto crustáceo, parecido a un camarón, que posee un alto valor biológico y nutricional, y ayuda en la protección contra numerosas enfermedades.
Eso no es todo, porque recientemente un estudio realizado por científicos del Servicio Antártico Británico, concluyó que el krill puede tener también un papel importantísimo en la mantención del clima del planeta al "secuestrar" en el fondo marino grandes cantidades de carbono, que de otra forma serían liberadas a la atmósfera agravando más aún el gran problema del calentamiento global.
Los expertos aseguraron que este pequeño animal es el responsable de retirar del océano hasta ¡20 millones de toneladas de carbono por año!, lo que equivale nada más ni nada menos que a las emisiones anuales sumadas de 35 millones de automóviles.
Un buenísimo aporte si se considera que hoy se liberan 30 veces más gases de efecto invernadero que antes.
Sucede que el krill se alimenta de plancton microscópico en las aguas superficiales del océano y migra hacia aguas mucho más profundas durante la noche para ocultarse de sus depredadores.
Se precipitan hasta 250 metros debajo del nivel del mar para evitar ser vistos por sus depredadores. En cada una de estas migraciones, el pequeño crustáceo libera en el agua este dióxido de carbono al mismo tiempo que libera excrementos.
Además, los científicos encontraron que el krill, en tanques experimentales, se sumerge utilizando sus patas para controlar su descenso, de forma similar al descenso en un paracaidas.
Y
hay que tener en cuenta la cantidad de krill en los océanos: ¡entre
50 y 150 millones de toneladas!.
Eso sí: las poblaciones de este crustáceo decrecen rápidamente en los océanos, donde han sufrido una reducción del 80 por ciento desde los años setenta. Lo anterior es una consecuencia del calentamiento planetario y, especialmente, del calentamiento del mar y de importantes fuentes de hielo marino observadas en la península antártica.
Este hielo es considerado como un terreno propicio para el krill, que se alimenta de las algas que proliferan bajo el casquete glacial.
El krill y sus beneficios
El krill (nombre científico Euphausia superba) es un eslabón esencial de la cadena alimenticia. Una rotura en la cadena alimenticia, de la cual el krill forma parte, podría tener consecuencias catastróficas en términos ecológicos.
Se encuentra en cantidades gigantescas en todos los océanos. También es objeto de la pesca comercial como alimento destinado a acuarios y, en el Japón y Rusia, al consumo humano.
Existen alrededor de 90 especies de este pequeño crustáceo, que constituye la mayor biomasa del mundo actual.
Suele emitir una luz azul verdosa que probablemente le ayuda a congregarse con otros individuos de su misma especie para desovar.
Su longitud varía entre los
8 y los 70 mm. cuya parte alimenticia - la cola - constituye para el ser humano
un complemento alimentario muy valioso. Experimentan hasta 10 mudas antes de
alcanzar los 70 mm de longitud máxima.
Es una buena fuente de proteínas
para sus muchos depredadores, incluidos los seres humanos, aves y peces. Su
alto contenido en aminoácidos esenciales, minerales, oligoelementos y
vitaminas lo convierte en un "revitalizante metabólico"; en
un protector de los huesos, dientes y pelo, y evita, además, la pérdida
de masa ósea y la descalcificación.
Tiene una acción benéfica
sobre el sistema cardiovascular (arterias y corazón), y ayuda a tener
el nivel justo de tensión arterial contribuyendo a reducir el riesgo
de esclerosis, infartos y trombosis.
Los minerales y oligoelementos que contiene - muy importantes para nuestro organismo - son el calcio, magnesio, fósforo, selenio, zinc, sodio, yodo, flúor, manganeso, cobre y potasio. Los ácidos grasos - que contiene en proporciones equilibradas (Saturados 32%, Monoinsaturados 30% y Polinsaturados 38%) - son los lípidos, entre los cuales destaca la serie Omega 3 y el Ácido Oleico.
Y eso no es todo, ya que además, el krill está siendo estudiado para ser utilizado en los detergentes. ¡Claro!, sucede que desde hace un tiempo se están produciendo detergentes "biológicos" o "inteligentes".
Sus fórmulas, entre otras cosas, contienen un tipo particular de enzimas llamadas proteasas, que actúan disolviendo proteínas, lo que les permite atacar eficazmente manchas de origen orgánico (sangre, pasto, sudor).
El krill está siendo usado
como un modelo porque vive a baja temperatura, pero de 2,4 kilos de krill se
obtienen sólo 4,7 miligramos de esta proteína, sin contar con
las dificultades para conseguirlo. Entonces, el objetivo es aislar el ADN de
la proteína para clonarla y producirla en forma industrial.
| Fuentes:La
Tercera - Edunet - Astroseti
- El
Universal - Vanguardia
- Wikipedia
Foto krill: Asoc.org 07/03/2006 |