





El cruel negocio de
las
pieles de los animales
Las diferentes fundaciones que luchan por terminar con el sacrificio de animales para utilizar sus pieles han planteado que debe desterrarse el uso de piel natural cuando no se trata de supervivencia, sino que de moda, complementos y decoración.
China es el país que lleva la delantera en el tema, ya que suministra más del 50% de las prendas de piel terminadas que se importan desde la Unión Europea y Estados Unidos.
La industria china de peletería generó en el año 2004 ¡dos mil millones de dólares en ingresos!. Y era de esperarse, ya que en la actualidad una gran parte de las pieles baratas que se venden en la Unión Europea - epecialmente en forma de gorros, cuellos, puños de chaquetas y adornos - provienen de China, país que suministra más del 50% de las prendas de piel terminadas que se importan para la venta.
Una cifra bastante trágica, sobre todo si se piensa que para llegar a vender tal cantidad de pieles, día a día mueren cientos y cientos de animalitos, entre los cuales hay perros, gatos, zorros, martas, visones y conejos, entre otros. Los números son lo más grave: en China, Tailandia y Filipinas más de dos millones de animales son sacrificados al año para abastecer el mercado europeo.
Y
eso no es todo. Los criaderos chinos albergan cada año 1,5 millones de
zorros y un número muy similar de martas.
El comercio de pieles, específicamente de perros y gatos, ya está prohibido en Estados Unidos, Australia, Bélgica, Dinamarca, Francia, Grecia e Italia. Se espera que con la campaña internacional que se está llevando a cabo sean aún más los países que se unan en contra de esta verdadera matanza.
La fundación española Altarriba se ha unido a la campaña internacional para dar a conocer la realidad de la industria peletera en China, la cual empezó el pasado mes de abril con un video y un informe distribuidos por todo el mundo por la Swiss Animal Protection (SAP), Care for the Wild y East International.
El video, que fue dado a conocer exactamente el 8 de abril, muestra seis horas de grabación y más de 550 fotos que sirven como denuncias. Para realizar el video investigadores secretos lograron entrar en las granjas chinas de producción de pieles, donde descubrieron que muchos animales estaban vivos y luchaban desesperadamente mientras los trabajadores los ponían "patas arriba", o los colgaban de sus extremedidades o colas para desollarlos.
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- Las pieles se comercian en las subastas internacionales y se compran y distribuyen a todos los fabricantes del mundo. - Por regla general, los productos acabados son exportados. Por todo esto se desconoce la procedencia exacta de estos. - Incluso si la etiqueta de una prenda de piel dice que fue fabricada en un país europeo, los animales que se destinaron para ese producto, se criaron y sacrificaron en cualquier otro lugar, lo más seguro en alguno que no exiga regulación respecto del tema. - EE.UU y Australia han prohibido de manera unilateral el comercio de pieles de perros y gatos. - De los 25 estados miembros de la Unión Europea, sólo cinco han prohibido las importaciones. - Por lo mismo, el comercio dentro de a UE continúa por la ausencia de controles aduaneros, lo que hace que este tipo de importaciones termine llegando a todos los Estados Miembros. |
Con todo esto, al parecer la industria china de la peletería se ha planteado una reforma en los métodos que utiliza y estaría dispuesta a adoptar las "pautas occidentales" sobre el sacrificio de animales para el consumo.
Aunque también existen otros que no están muy preocupados por el tema. De hecho, el Ministerio de Agricultura de Noruega anunció la reapertura de la importación de pieles de perros y gatos que hayan sido obtenidas"respetando a los animales", lo cual despertó las voces de numerosas organizaciones internacionales. A eso se han sumado a las protestas por el apoyo del mismo Gobierno de ese país a la matanza de focas y lobos, incluso como actividad de interés turístico.
Algo inconcebible
Las diferentes fundaciones que luchan por terminar con el sacrificio de animales han planteado que en la misma medida en que se respetan creencias y culturas, debe desterrarse el uso de piel natural cuando no se trata de supervivencia (lo que hoy en día sólo sucede en pueblos aborígenes), sino que de moda, complementos y decoración.
Por lo mismo, y respecto a lo que ha manifestado China, no sería aceptable que se comercie con pieles si los animales mueren "como Occidente manda", ya que se trata de dar la lucha para eliminar por completo todas las pieles naturales del circuito comercial internacional, y no sólo sustituir unos animales por otros o matarlos "sufriendo menos".
La idea es que sigan vivos, y que no se acepte tal desprecio de la vida animal para cumplir fines comerciales lucrativos.
Y aunque la idea no es causar pena, hay que saber por qué las fundaciones internacionales están luchando con todas sus fuerzas. Sucede, por ejemplo, que en la provincia de Hebei, en el norte de Suiza, los zorros, los perros salvajes o las martas son golpeados en la cabeza con garrotes o arrojados al suelo para que pierdan el conocimiento sin dañar la piel.
Otros
animales son aturdidos y recobran el conocimiento durante o después de
su despellejamiento o descuartizamiento, luchando contra la muerte durante cinco
a diez minutos. Para facilitar un mejor corte de la piel, los trabajadores de
las granjas chinas de producción de pieles también pisotean la cabeza
o el cuello de aquellos animalitos que luchan por sobrevivir. El corazón
de muchos de ellos sigue latiendo a razón de 5 a 10 veces por minuto.
Todo lo anterior fue mostrado en el video que dio la vuelta al mundo. Se trata de un verdadero horror, que supera todo lo que se sabía hasta ahora de los métodos de muerte practicados en Occidente.
Sin embargo, las organizaciones desean que cada persona con una prenda de pieles sepa cómo han vivido estos animales, y el final que han tenido.
A todo esto se suma la gran clandestinidad del tema. De hecho, está prohibida la visita a las granjas chinas de toda persona que no esté vinculada con el centro. Tampoco existe algún tipo de regulación para estas granjas, y los agricultores pueden criar y sacrificar a los animales de la manera que deseen.
Los investigadores descubrieron horrores inimaginables y llegaron a la conclusión de que "las condiciones en las granjas de producción de piel en China son una violación flagrante de las normas más elementales de bienestar animal...Durante sus vidas así como durante el indescriptible sacrificio, a estos animales se les ha privado del más simple acto de bondad".
| Fuentes:
E
-animales - Altarriba
- Ambiente
Ecológico - Anima
Naturalis 07/7/05 |