





¡Qué rabia!
¿Aún no vacunas a tu mascota?, ¿qué estás esperando?... La enfermedad de la rabia es gravísima y mortal. Se puede transmitir a todos los mamíferos, incluso a los seres humanos, afectando su sistema nervioso central.
En Chile existe un reglamento para su prevención, el cual faculta al Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente (Sesma) a retirar, sacrificar, exigir certificado cuando la ley lo requiera, y registrar animales en los casos en que sean portadores de rabia o sean susceptibles de tenerla... Es cosa de preguntarle a la gatita Luz.
Luz es una gatita angora café, actualmente prófuga de la justicia. ¿Por qué?... Debido a que la 5ª Sala de la Corte de Apelaciones de Valparaíso acogió por unanimidad las razones del Servicio de Salud local, donde se determinó que el felino debía ser sacrificado por la posibilidad de que haya tenido contacto con un murciélago infectado con rabia.
Todo comenzó en febrero pasado, cuando en la casa que habitaba Luz fue hallado el mamífero moribundo que, según análisis posteriores, estaba contagiado. Ahí comenzó el calvario de la familia Valle Salinas, la cual refugió a la gata hasta que ésta, dicen, escapó.
Según su dueña, la gatita nunca tuvo contacto con el murciélago, y de acuerdo a una serie de peritajes de diferentes veterinarios, tampoco muestra signos ante los cuales se pudiera sospechar que la minina padeciera la enfermedad de la rabia.
Sin embargo, lo grave de la situación es que Luz nunca ha sido vacunada contra la rabia, y es por eso que se debe tomar la medida de sacrificarla, para así saber si realmente sufría de la enfermedad. Esto, debido a que la podría padecer sin evidenciar el más mínimo síntoma.
He
aquí el punto importante. Debido a la gravedad de esta enfermedad en la
Salud Pública, en casi todos los países del mundo la vacunación
contra la rabia es obligatoria, y afecta a todos los animales de sangre caliente.
En Chile no existe mucha normativa vigente al respecto. Por ejemplo, no existen normas respecto de los perros vagos, ni tampoco sobre tenencia inadecuada de mascotas, es decir, no hay regulación para el número de animales permitidos por vivienda ni sus condiciones de tenencia.
Eso sí, existe el llamado Reglamento para la Prevención de la Rabia en el Hombre y en los Animales, el cual faculta al Sesma a retirar, sacrificar, exigir certificado cuando la ley lo requiera, y registrar animales en los casos en que sean portadores de rabia o sean susceptibles de tenerla.
"Corresponderá
a los Servicios de Salud promover y realizar todas las acciones necesarias para
prevenir esta enfermedad en el hombre y en los animales, de acuerdo con las normas
e instrucciones generales que imparta el Ministerio de Salud y sin perjuicio de
las acciones conjuntas de colaboración que puedan llevar a cabo con municipalidades
sobre la materia" (Artículo 2º).
En este mismo reglamento se dice que "los propietarios o responsables del cuidado de perros y gatos susceptibles de transmitir la rabia, tendrán la obligación de someterlos anualmente a la vacunación antirrábica, lo que se acreditará con el certificado oficial correspondiente" (Artículo 3).
En
gatos, la vacunación debe iniciarse a los seis meses de edad y continuarse
anualmente durante toda la vida, mientras que en los perros debe iniciarse el
5º mes y repetirse también año a año. La vacuna se puede
obtener en cualquier clínica veterinaria.
Todo sobre la rabia
Primero que todo tienes que saber que la rabia es una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) y una vez que los síntomas aparecen casi siempre resulta fatal. Se manifiesta como una encefalitis provocada por un rabdovirus.
Y lee bien: TODOS los mamíferos de sangre caliente, incluído el hombre, pueden contraer la rabia.
Los seres humanos pueden adquirir la rabia al estar expuestos a la saliva o el tejido nervioso de un animal con rabia, a través de una mordida o un arañazo. En casos raros, la exposición también puede ocurrir si la saliva o el tejido nervioso entran en contacto con una herida reciente (que haya sangrado durante las 24 horas anteriores) o con una membrana mucosa (ojos, nariz, boca).
Hay que tener muchísimo cuidado, ya que también es posible que las personas y animales estén expuestas a la rabia sin saberlo, sobre todo a través de los murciélagos.
Estos mamíferos voladores poseen pequeños dientes afilados, cuya mordedura podría causar una herida sin perforación visible o dolor perceptible en el lugar de la mordedura y, por lo tanto, es posible que la persona no se percate de que ha sido mordida.