Ahora la vesícula de cerdo
¡regenera los dedos!

Científicos están “regenerando” dedos humanos rotos utilizando para ello vesícula de cerdos. Algunas personas ya han logrado recuperarse de serias lesiones que habían sufrido en distintas circunstancias.

Los investigadores también experimentan adicionalmente en laboratorios con ratones que asimilan rápidamente las "soldaduras" con las vesículas de estos animalitos.

 

Tener problemas para abrocharse la camisa, no poder teclear el computador o marcar un número telefónico. Son solo algunas manifestaciones de lo doloroso que puede ser perder uno o varios dedos. Y miles de personas están expuestas a eso, sea porque han participado en guerras, trabajan en aserraderos, en faenas agrícolas o desarrollan labores en que sus miembros están expuestos a peligros.

Por eso, un equipo de científicos está abocados a conseguir una cura que haga "crecer" nuevamente los dedos. Y, al parecer, lo están logrando: una persona que se cortó la punta de un dedo logró hacerla "crecer" al tratar la lesión con extracto de vesícula de cerdo. Además, un grupo de científicos ha hecho crecer miembros adicionales en salamandras, mientras que unos ratones de laboratorio han mostrado la increíble capacidad para reparar sus lesiones.

En los próximos meses, científicos tratarán de determinar si el extracto de vesícula de cerdo puede ayudar a soldados heridos a recuperar sus dedos, mientras un proyecto con fondos del gobierno estadounidense intentará descubrir el secreto de la regeneración de miembros en algunos animales con la esperanza de aplicarlo en seres humanos.

Como ves, los científicos están experimentando con nuevas formas de regenerar dedos, y quizás algún día miembros mayores, con recursos que parecen tomados de una película fantástica.

Pero recuperar un dedo va más allá de una finalidad meramente estética. La gente que ha perdido todos o la mayor parte de ellos en una explosión o incendio muchas veces no puede recoger cosas, cepillarse los dientes o abrocharse la ropa. Si pudieran recuperar por lo menos un pequeño muñón, esto mejoraría mucho su calidad de vida. He ahí el objetivo de estos científicos.

Además, las lecciones aprendidas a partir del estudio del crecimiento de dedos y miembros nuevos podría ayudar en el campo de la medicina regenerativa, quizás alguna vez ayudándole a la gente a reemplazar partes de sus corazones y médulas espinales, además de reparar lesiones y quemaduras con piel nueva y no tejido cicatrizante... ¿te lo imaginas?.

Pero lo anterior se vislumbra para el futuro. Por ahora, se debe considerar la situación de Lee Spievack, vendedor de una tienda de aeromodelismo en Cincinnati, quien perdió el dedo medio de la mano derecha en agosto del 2005.

Él le estaba ayudando a un cliente con el motor de un avión a escala en el patio posterior de la tienda. Sabía que el motor presentaba un riesgo porque había que montar la hélice al revés para que marchara en la dirección correcta. "Le apunté y dije 'tiene que deshacerse de este motor, es demasiado peligroso'. Entonces metí el dedo en la hélice" (Spievack, AP).

Al no calcular la distancia al apuntar a la hélice, Spievack perdió la punta del dedo, por debajo de la base de la uña. La punta, de casi un centímetro de largo, nunca fue encontrada.

En una sala de emergencias le vendaron el dedo y lo mandaron a un cirujano de manos, quien recomendó cubrir con piel lo que quedaba de su dedo. Cuando este quedó mutilado, todo parecía indicar que sería para siempre.

Si Spievack, ahora de 68 años, hubiera sido un bebé, las cosas hubieran sido diferentes. Hasta los dos años la gente puede recuperar las puntas de los dedos, pero es algo poco común entre los adultos.

Afortunadamente para Spievack, su hermano Alan, ex cirujano en Harvard, fundó una empresa denominada ACell Inc., que produce un extracto de vesícula de cerdo para promover la regeneración de tejidos, usado actualmente en caballos y recientemente autorizado para su empleo en seres humanos.

El dedo de Spievack recuperó su tamaño a las cuatro semanas y a los cuatro meses parecía su dedo normal, aunque un poco duro, como con callos, y con una pequeña cicatriz al final, además de que la uña le crece dos veces más rápido que las de sus otros dedos.

Salamandras regeneradoras

Una especie de salamandra acuática, denominada Tritón, posee la propiedad de regenerar una pata o la cola cuando la ha perdido. Esto ha llevado a investigadores de la University College de Londres a estudiar el proceso, con la esperanza de que algún día esto sirva para reparar lesiones en humanos. De hecho, ya han encontrado algunas sustancias en la sangre de la salamandra que gatilla el proceso de regeneración del miembro perdido.

En la mayoría de los animales, sus células - una vez que se han diferenciado hasta formar células musculares, óseas u otras -, no vuelven atrás. Sin embargo, en algunos tipos de anfibios, incluyendo las salamandras, éstas vuelven a su estado primitivo embrionario y a partir de ello pueden comenzar a diferenciarse y multiplicarse hasta llegar a formar un miembro entero de nuevo, sea éste una pierna o la cola, incluyendo su tejido nervioso.

Los científicos descubrieron que la trombina de las salamandras, una enzima que se encuentra en la sangre y que tiene que ver con la coagulación sanguínea, sería la que inicia la división de las células.

Sus estudios han llevado a comprobar que esta enzima no actúa por sí misma, sino que activa otra proteína que aún no ha sido identificada, la que en definitiva iniciaría el proceso. A los científicos no les parece extraño que una enzima de la coagulación esté comprometida en la regeneración, ya que obviamente ésta se debería iniciar después que una herida ha afectado a un determinado miembro.

Pero el hallazgo que más les llamó la atención fue que la sangre de vacas, cerdos y ovejas también gatilla en la salamandra la regeneración de uno de sus miembros. Con estos resultados, especulan que es muy probable que las células de los mamíferos, en alguna época pasada, tuvieron también la capacidad de regeneración y que, posteriormente, en el proceso de la evolución, la perdieron.

Ahora quieren saber si es posible restablecer esta capacidad. Y los científicos ya están investigando si esta misma sustancia química es capaz de estimular la división celular del oído interno, con el objeto de tratar la sordera producida por daño celular, o regenerar la médula espinal, con el objeto de encontrar una solución a las lesiones de la misma. Y quién sabe si sea posible regenerar una pierna o un brazo completo.


Fuentes: La Tercera - EMOL - AP - 24 Horas Libre - Yahoo News - Todito Noticias - El Universo - Creces
Fotos: Familia.cl
07/03/2007