Aspirina, la amiga del corazón

La aspirina tiene 153 años y sigue siendo el fármaco más popular en todo el mundo, debido a sus importantes propiedades terapeúticas: se consumen 216 millones de pastillas al día.

Aunque su fórmula fue descubierta por un científico francés, fue un químico de Bayer, que andaba en busca de un medicamento para aliviar los dolores que sufría su padre, quien la transformó en un popular medicamento en 1899.

 

 

¿Qué importa no ser más rico que otros, si el mundo lo es y le proporciona magníficos caminos, ferrocarriles, telégrafos, hoteles, seguridad corporal y aspirina? (Ortega y Gasset en su ensayo "La rebelión de las masas").

Desde su creación, la aspirina ha sido considerada como uno de los bienes básicos, a los que toda la población debe tener acceso. Y lo ha sido. Porque actualmente, en el mundo se producen 50 mil toneladas al año. Por tanto, es el remedio más popular del orbe.

Ya en los años setenta la aspirina era un fármaco muy utilizado, aunque sólo por sus propiedades analgésicas y antipiréticas, siendo mucho menos habitual su indicación en altas dosis como antiinflamatorio, como por ejemplo en la artritis reumatoide o la fiebre reumática.

Hoy en día, aspirina es un producto registrado en más de 70 países en todo el mundo y se utiliza para un sinnúmero de indicaciones terapéuticas e investigaciones científicas.

La investigación más reciente al respecto la dio a conocer la Asociación de Cardiología de Estados Unidos, la cual emitió una serie de recomendaciones dirigidas a la prevención de infartos cardíacos y cerebrales en la población femenina de ese país. Además del ejercicio y una dieta adecuada, resaltó el hecho de recomendar el consumo de aspirinas, previa consulta con el médico.

Lo anterior, debido a que - según la institución - casi todas las mujeres están en riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular, por lo que es importante que todas lleven un estilo de vida saludable para el corazón.

Desde que se desarrollaron los últimos estudios, se efectuaron ensayos clínicos más definitivos que sugieren que los cardiólogos deberían considerar la aspirina para que las mujeres prevengan los accidentes cerebrovasculares. Eso sí: la idea no es que las mujeres corran a la farmacia y comiencen a tomar aspirinas por su cuenta.

El objetivo principal es que las mujeres consulten a sus médicos y tomen en cuenta el riesgo a largo plazo que significan problemas como la hipertensión, el tabaquismo, la falta de ejercicio y el sobrepeso. De acuerdo con los parámetros publicados en la revista Circulation, uno solo de estos factores de riesgo a los 50 años incrementa las probabilidades de un problema de insuficiencia cardiaca o de un infarto cerebral en las mujeres.

Un dato: la enfermedad cardíaca es la principal causa de muerte entre las mujeres, ya que representa el 38 por ciento de todos los fallecimientos femeninos.

Antes de alcanzar la fama

He aquí algo paradójico: el fármaco más famoso del mundo, y que ha resultado tan importante para la humanidad, surgió en las manos de un ahora olvidado genio francés.

Fue Charles - Fréderic Gerhardt, fallecido hace siglo y medio, y a quien no todos dan sus verdaderos méritos, quien creó la fórmula original de este fármaco.

El químico, que nació en Estrasburgo en 1816, fue quien primero realizó, en 1853, la síntesis del ácido acetilsalicílico en su forma estable, al que más tarde se daría el nombre de Aspirina. En otras palabras, aisló la molécula del ácido y la desarrolló en forma artificial, creando así el primer compuesto del fármaco.

¿Por qué se ignoró a este científico? Debido a que recién 46 años después, la Aspirina apareció en el mercado oficialmente, cuando en 1899 el grupo farmacéutico "Bayer" la registró (como marca) en forma de polvo, para posteriormente convertirla en tableta.

Súmale a esto que el químico no se interesó nunca en las virtudes terapéuticas de su descubrimiento.

Este francés ya conocía el ácido salicílico (que se extrae de la corteza del sauce blanco), utilizado por Hipócrates para aliviar el dolor 400 años antes de Cristo, pero no estudió las propiedades de su derivado, el ácido acetilsalicílico.

Gerhardt realizó su descubrimiento cuando trabajaba en la modificación de la estructurra de las plantas, y nunca pensó en los alcances que podría tener su hallazgo, el cual surgió como un experimiento sin proyección ni objetivos.

De Gerhardt hasta hoy

Entonces ¿quién se llevó todos los méritos? Félix Hoffmann, un joven químico de la Compañía Bayer, quien consiguió obtener de forma pura y estable el ácido acetilsalicílico... Fue ahí cuando se procedió al lanzamiento de la Aspirina.

Félix Hoffmann encontró la composición de Gerhardt cuando su padre padecía una dolorosa artritis reumatoide. Su búsqueda de algo que le calmara estos dolores lo llevó a obtener el ácido antes mencionado, justamente de la sustancia natural localizada en la corteza del sauce blanco, un árbol grande perteneciente al bosque húmedo.

El ingrediente activo en la corteza es la salicina, químicamente muy parecida a los salicilatos, ingrediente principal de la Aspirina. Por medio de procesos especiales el ácido salicílico se convierte en acetilsalicílico para crear así la ya tan famosa pastilla.

 

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