





Rayos UV: asesinos invisibles
Diez de cada 100 mil chilenos padece cáncer a la piel. Estudios que se han realizado muestran que, a los 18 años, la persona ha tomado todo el sol que debió distribuirse en 50 años y ha absorbido el 80% de la radiación solar que podría haber recibido en su vida.
Es tal la gravedad de los rayos Ultra violeta, que además del cáncer a la piel, su acumulación puede tener repercusiones significativas en enfermedades como la leshmaniasis, la malaria y el herpes, contra las cuales la principal defensa del cuerpo se halla en la piel.
No es casualidad que la mayoría de las personas prefiera tomar sus vacaciones en verano. Días más largos, buen clima, contacto con la naturaleza, posibilidad de bañarse en playas, ríos y lagos; fruta y verdura exquisita, ropa más alegre. Pero también hay un "lado oscuro" del verano, que es francamente amenazante y no siempre existe conciencia de él.
La acción del sol en verano, agravada por el debilitamiento de la capa de ozono, está causando estragos en nuestra piel. El cáncer a la piel es el más frecuente de todos los cánceres y representa el 50 % de todos los diagnósticos cancerígenos. Y todo debido a la radiación de los rayos UltraVioleta (UV).
La piel protege al cuerpo contra el calor, la luz, infecciones y lesiones. También almacena agua, grasa y vitamina D. Está compuesta por dos capas principales y varias clases de células. Cuando se detecta cáncer a la piel, es porque se encuentran células malignas en las capas exteriores de la piel.
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"Tips" para sobrevivir al calor - Si vas a estar al aire libre lo ideal es hacerlo fuera de los horarios centrales de exposición del Sol, esto es entre las 11 y las 16. Si bien no está prohibido estar al aire libre, sí lo está hacerlo sin la protección solar adecuada, que no puede ser menor al factor de protección solar 15. - Si realizas ejercicio debe ser paulatino, de menor a mayor. Además, hay que ir hidratando el cuerpo antes, durante y después de la actividad física. -Se recomienda tomar 250 centímetros cúbicos de agua mineral sin gas (un cuarto de litro) cada 20 minutos, sin importar la temperatura que haya en el ambiente. - No hay que esperar a tener sed para hidratarse. De esta manera se evita padecer los trastornos producidos por el calor. - Durante el verano, los médicos y nutricionistas recomiendan ingerir alimentos que contengan hidratos de carbono complejos. Estos se encuentran en las frutas y verduras de todos los colores. - Además, es más beneficioso para el organismo darle prioridad a los alimentos fríos que a los calientes, ya que siempre es mejor adecuar la temperatura de la comida a la que hay en el ambiente. - Es preferible usar ropa holgada, blanca y liviana. |
La capa externa de la piel se llama epidermis. Ésta contiene tres clases de células: células planas en forma de escamas, llamadas células escamosas; células redondas llamadas células basales, y unas células llamadas melanocitos, que le dan el color a la piel.
La capa interna de la piel se llama dermis. Esta capa es más gruesa y contiene vasos sanguíneos, nervios y glándulas sudoríparas. El vello de la piel también crece en la dermis, en unas bolsas diminutas llamadas folículos.
Hay varios tipos de cáncer que se originan en la piel. Los más comunes son el cáncer de células basocelulares y el cáncer de células escamosas. Estos tipos de cáncer de la piel se denominan cánceres de la piel no melanomas, que en su mayoría pueden curarse.
Por
su parte, el melanoma es un tipo de cáncer de la piel que
se origina en los melanocitos. No es tan común como el cáncer de
las células basales o el cáncer de la piel de células escamosas,
pero es mucho más grave.
El cáncer de la piel es más común entre las personas de piel pálida que han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares.
Puede presentarse en cualquier parte del cuerpo, pero es más típico en las áreas con mayor exposición a los rayos solares, como la cara, el cuello, las manos y los brazos.
El factor UV
En términos simples, la luz del Sol se convierte en calor y hace que la superficie de la Tierra esté caliente, además de aportar la energía que mantiene en funcionamiento los procesos climáticos.
Pero una cosa es sufrir con las altas temperaturas y sentir la "sensación" de sofocamiento extremo, y otra es vernos afectados por ella, así como también por las radiaciones solares.
Es tal la gravedad de los rayos Ultra violeta, que se creó una Red Nacional de Medición de Rayos UV, que mide diariamente el nivel de estos rayos y hace un pronóstico para el día siguiente. Así advierte de los riesgos, tanto en personas de piel clara como más oscura.
La cantidad de radiación UV necesaria para causar daño a la piel depende de varios factores, uno de los cuáles es el color de la piel (a mayor oscuridad, más resistencia). Pero, de todos modos, la exposición a estos rayos afecta en todos los casos al sistema inmunológico y puede disminuir la resistencia a los cánceres, las alergias y algunas enfermedades infecciosas.
Según la Corporación Nacional del Cáncer (CONAC) en zonas del mundo en que las enfermedades infecciosas constituyen un grave problema, una mayor radiación UV-B podría tener repercusiones significativas en enfermedades como la leshmaniasis, la malaria y el herpes, contra las cuales la principal defensa del cuerpo se halla en la piel.
También, la exposición a los rayos UV-B puede afectar a la capacidad del cuerpo para responder a las vacunaciones contra enfermedades. En casos extremos, causa cáncer a la piel, melanomas, cataratas y debilitamiento del sistema inmunológico.
Es por eso que la CONAC, junto al Departamento de Física de la Universidad de Santiago, creó la web de Indice de Radiación Solar, con información diaria y actualizada de todas las regiones del país, organizada por índice.
Si el índice de radiación de rayos UV está entre 1 y 4, será verde (no hay riesgo); entre 5 y 6 sube a amarillo; 7 a 9, naranjo y 10 a 15, rojo. El mismo web explica el grado de peligrosidad de acuerdo al tipo de piel (blanco y mate) y el plazo máximo de exposición al sol sin bloqueador.