





Pero más allá de los efectos inmediatos sobre el organismo, hay un efecto acumulativo, que sólo puede ser apreciado a mediano o largo plazo. Según la CONAC, hay evidencia que algunos tipos de cáncer se relacionan con la cantidad de radiación recibida durante la infancia. Por eso, sugerencias básicas son lentes de sol con cristales que absorban rayos UV-B y sombrero, además de bloqueadores solares.
En nuestro país la situación es grave. Se calcula que 10 de cada 100 mil chilenos padece cáncer a la piel. Estudios que se han realizado muestran que a los 18 años, debido al adelgazamiento de la capa de ozono, la persona ha tomado todo el sol que debió distribuirse en 50 años y ha absorbido el 80% de la radiación solar que podría haber recibido en su vida.
Además, hay un
notorio aumento anual del cáncer de piel en los jóvenes chilenos.
En 1997 el 12% de estos enfermos tenía menos de 50 años, en 1998
la cifra aumentó a 17%, y en 1999 bordeó el 20%.
| Tipos de radiación El sol emite tres tipos de radiación: visible, infrarroja y ultravioleta, dependiendo de la longitud de onda o su energía. La más energética y dañina es la ultravioleta. A su vez, esa dañina radiación ultravioleta se divide en tres tipos: UV-A, UV-B y UV-C. La radiación UV-C es completamente removida por el oxígeno de la atmósfera y, a pesar de ser la más dañina para el hombre, no tiene efectos importantes. La
capa de ozono es la defensa principal y permanente contra la penetración
de rayos La principal razón del cáncer a la piel es la radiación de rayos UV-B, que causan enrojecimiento, quemadura solar y predisposición al cáncer de piel. La radiación UV-A es menos dañina, sin embargo debido a su gran intensidad también puede producir daños en la piel, como el envejecimiento prematuro de ésta. Es la continuación de la radiación visible y es la responsable del bronceado de la piel. -¿Quieres saber si tienes riesgos de contraer cáncer a la piel? Responde este test de Clínica Alemana. |
En algunas ciudades de Chile, como por ejemplo, Antofagasta, Valparaíso y Pucón existen los llamados "Solmáforos" o "Semáforos Solares", artefactos que permiten medir los niveles de radiación - a través de sensores de rayos UV- y prevenir así de manera efectiva sus efectos.
El equipo consta de cinco luces que al encenderse en el color violeta dan cuenta de riesgo extremo. A su vez, la luz roja, naranja, amarilla y verde indican niveles peligrosos, altos, medio y bajo, respectivamente.
Pulsera que cambia de color
En enero de este año la Corporación Nacional del Cáncer lanzó un novedoso producto para prevenir los efectos dañinos de una exposición prolongada al sol.
Se trata de una pulsera con piedras sensibles a la radiación ultravioleta, las cuales cambian de color de acuerdo a la intensidad de los rayos solares.
Cuando la pulsera mantiene una tonalidad blanca la persona puede estar tranquila porque su exposición al sol no tiene riesgo, pero si el color de las piedras toma mayor intensidad es sinónimo de alerta y debe tomar precauciones: ponerse protector o resguardarse en la sombra.
La pulsera se llama Sun Alert, y la puedes adquirir en los Pronto Copec y las oficinas de Conac a lo largo de todo el país, con lo que también se ayuda a los enfermos más pobres de Chile y a llevar a cabo las campañas y programas de ayuda para la prevención del cáncer. Y mucho ojo: también existe la modalidad collar o tobillera.
¿Cuál es el propósito de esta iniciativa? Sensibilizar especialmente a los niños y los jóvenes en los riesgos de la exposición solar.
Escalas de temperatura
En la actualidad se emplean diferentes escalas de temperatura; entre ellas están la escala Celsius -también conocida como escala centígrada- , la escala Fahrenheit, la escala Kelvin, la escala Rankine o la escala termodinámica internacional.
En la escala Celsius, el punto de congelación del agua equivale a 0 °C, y su punto de ebullición a 100 °C. Esta escala se utiliza en todo el mundo, en particular en el trabajo científico.
La escala Fahrenheit se emplea en los países anglosajones para medidas no científicas, y en ella el punto de congelación del agua se define como 32 °F y su punto de ebullición como 212 °F.
| Fuentes:
La Tercera - La Segunda - EMOL - LUN - Corporación
Nacional del Cáncer- Red Nacional de Medición Ultravioleta - La Razón - INFOBAE Fotos:Familia.cl 12/012/2006 |