Con espejo gigante iluminan
un pueblo completo

El instrumento solar llevará luz hasta el centro histórico de Viganella, un pueblito italiano enclavado en los Alpes, que carece de luz tres meses al año, más o menos desde el 11 de noviembre al 2 de febrero, como consecuencia de que en ese período el sol - en su ciclo básico - queda oculto tras las montañas.

 

Viganella es un pequeño pueblo de 185 habitantes, de los cuales aproximadamente 50 viven ahí todo el año. Está enclavado en el fondo del Valle Antrona, en los alpes italianos, en una unidad básica territorial italiana del mismo nombre, en la Provincia de Verbano-Cusio-Ossola, en la región de Piamonte, a unos 120 kilómetros al norte de Turín y a unos 30 km. hacia el noreste de Verbania.

Con estas características, es obvio que este pueblo pasa desapercibido ante los ojos del mundo. Sin embargo, acaba de saltar a la fama debido a la inauguración de un espejo gigante - controlado por un computador - en una de las laderas del valle, cuyo objetivo es reducir las horas de penumbra en el período invernal.

Y es que Viganella pasa ¡83 días del año a oscuras!, más o menos desde el 11 de noviembre al 2 de febrero, como consecuencia de que en este período el sol queda oculto tras las montañas.

El espejo es de acero buñido y consta de 14 paneles y una superficie de 40 metros cuadrados. Posee cinco metros de alto por ocho de ancho. Pesa alrededor de once toneladas. Se encuentra a una altura de 1.100 metros sobre el nivel del mar en el monte Scagiola, y demandó un presupuesto de unos 100.000 euros.

La idea es que este espejo capte y refleje la luz durante seis horas, siendo especialmente efectivo a las 11 de la mañana, cuando se establece una alineación óptima entre el espejo y los lugares que ilumina.

"Aquí hace mucho frío en invierno y los residentes, mucho de ellos ya mayores, suelen estar dentro de sus casas todo el tiempo. Ahora la gente disfruta sentándose en los bancos de la plaza y charlando" (Pier Franco Midali, alcalde de Viganella, El País).

Pocos días atrás un helicóptero trasladó el espejo hasta la cima del monte Scagiola. Pero faltaba comprobar que funcionara... lo que ocurrió el 18 de diciembre.

Llegado el momento, una niña llamada "Alba" apretó el botón que acciona el computador central, y el espejo de la montaña empezó a girar. En un instante, un rayo de luz dorada iluminó la plaza congelada, exactamente sobre los lugares previstos por los ingenieros que instalaron el espejo: la franja peatonal de la plaza, el monumento a los Caídos, la sede de la Comunidad Montañesa del Valle Antrona y el pórtico de la iglesia parroquial.

El alcalde, además, proclamó que Viganella se ha ganado un sitio en la historia del planeta, ya que "en tiempos de efecto invernadero, calentamiento global y cambio climático, somos el primer lugar del mundo que ha modificado su clima de forma voluntaria y ha llevado un sol artificial allí donde no llega el sol natural".

La iniciativa de Viganella ha despertado el interés de otros pueblos de los Alpes y los Pirineos, afectados por la misma ausencia de luz durante el invierno.

El proyecto

Como consecuencia de ciertos intercambios de opinión entre el arquitecto Giacomo Bonzani y el alcalde de Viganella, que tuvieron lugar durante la construcción en 1999 del reloj solar de la iglesia parroquial, nació la idea de iluminar la zona con rayos de luz solar.

La oportunidad que ofrecía la Administración Provincial de Verbania a través de una convocatoria de concurso destinada a financiar proyectos innovadores que se debían formalizar antes de mayo de 2005, ayudó en la realización del plan, después de la presentación del proyecto y los planos correspondientes.

El objetivo del proyecto consistía en la insolación parcial de una zona de la plaza del ayuntamiento durante el período comprendido entre noviembre y febrero, de modo continuado durante 6 horas diarias como mínimo, teniendo en cuenta la inclinación del planeta y la corta duración de los días de invierno.

Se trata de un tipo de insolación artificial producida por la reflexión de los rayos solares sobre una zona convenientemente situada cuesta arriba, que en los días de cielo despejado es iluminada sin interrupción por el sol durante el período mencionado (5-6 horas al día).

En resumen, el proyecto consistió en una intervención en acotación de una zona situada cuesta arriba en la que se colocó la estructura reflectante, que se montó a su vez sobre una base formada por una lastra plana de hormigón armado, sobre la que se fijó una losa perfilada con acero inoxidable en forma de cono truncado y que sustenta en voladizo la lastra plana rectangular que contiene el espejo.

La lastra de base sobresale de la roca que sirve de cimiento, gracias a dos muros bajos también de hormigón armado que siguen el perfil del terreno por su máxima pendiente. Estos muros de protección se confunden con el terreno circundante mediante una construcción de piedra procedente del mismo entorno y que, mediante un pequeño alzado, colinda hacia el valle con el lecho donde descansa la base del espejo.

En este proyecto se han tenido en cuenta la acción del viento, las posibles vibraciones, las descargas atmosféricas, la solidez del conjunto y las posibles protecciones que se deben adoptar a fin de evitar la producción de reflectancias que pueden afectar a las inmediaciones (peligro de incendio) y el suministro de la energía eléctrica.

También es importante la zona donde se colocó el espejo, un claro del bosque especialmente empinado, situado en una zona frondosa y abrupta, a fin de reducir al mínimo el
impacto medioambiental y la tala de árboles.

El espejo, visible desde Viganella, no está situado “mirando hacia el cielo” como la mayor parte de las estructuras similares situadas en la cúspide o el vértice de repetidores pasivos de telefonía. Ello se debe a que cuesta arriba existe un área boscosa de dimensiones suficientes como para albergar el volumen de la estructura.

La alimentación eléctrica necesaria para el funcionamiento, prevista para un máximo de energía útil de 1 kW, se obtiene en las inmediaciones de la cota próxima a los establos para ganado situados al este del Alpe Pianezza, y posee una longitud de unos 350 metros.

En el futuro también se podrá evaluar la utilización durante otros períodos del año orientando el espejo hacia la montaña situada enfrente (en aquellas escasas partes que permanecen en la sombra durante algunos meses) para alimentar paneles fotovoltaicos situados en refugios de montaña o para calentar invernaderos para cultivos seleccionados.

Además de los beneficios que aporta especialmente durante los días invernales, una posible aplicación durante los meses de verano podría ser la iluminación lunar de la misma zona de Viganella, ya que cuando la elíptica de la luna se halla en fase “baja”, ésta resulta invisible para la población. Esto estaría limitado a los meses de junio y julio.

 

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Fuentes: Wikipedia - La Razón - El Siglo de Durango - Rosario 3 - Reuters -
ADN Mundo
- El Diario de Yucatán - Hola - El País - Turismo Huelva
Fotos: Sitio oficial de Viganella
27/12/2006