Espejito, espejito...¿estoy a la moda?

La compañía informática norteamericana Icon Nicholson creó el espejo llamado "Social Retailing" con conexión a Internet, lo que permite a quienes se encuentren comprando ropa y accesorios pedir consejos a distancia desde cualquier punto del planeta con una autorización previa.

 

Espejito, espejito... ¿quién es la más linda del reino?, preguntaba la malvada madrastra en el cuento Blancanieves. "Hablar" con el espejo parece ser cuento, pero no en algunas tiendas de Nueva York, donde existen espejos con conexión a Internet que permiten a los compradores pedir consejos a distancia. ¡Sí!, porque los espejos que hablan salieron de los cuentos infantiles y se convirtieron en las "estrellas" del mobiliario de las tiendas de moda.

¿No tienes con quién ir de compras y necesitas ayuda para saber qué color te queda mejor o si la "caída" de una determinada prenda le "sienta" a tu cuerpo? Desde ahora, salir de compras ya no será una actividad que realices en completa soledad... ¡siempre habrá alguien al otro lado del espejo!.

Los neoyorquinos que han visitado Bloomingdale's, uno de los grandes almacenes en las calles de Manhattan, han podido experimentar lo que sentía la madrastra del cuento de Blancanieves al conversar con un espejo.

No preguntaron cuál era la dama más bella del reino, sino que lo interrogaron para saber si las prendas que se estaban probando respondían a las directrices de la moda actual y, sobre todo, si su corte y color les sentaba bien.

Fue la boutique de la marca Nanette Lepore, que ocupa un lugar de lujo en los grandes almacenes neoyorquinos, el lugar elegido para el lanzamiento de este invento interactivo que - según sus creadores - va a cambiar la manera de ir de compras.

El espejo "mágico" ha sido diseñado por la compañía informática norteamericana Icon Nicholson. Lleva el nombre de "Social Retailing", y consigue la interacción con el cliente gracias a un sistema de video e internet.

Una cámara instalada en el trasfondo del espejo registra imágenes del cliente probándose la ropa. Estas imágenes se transmiten a una página electrónica, donde se pueden visualizar desde cualquier punto del planeta con una autorización previa.

El enlace interactivo se produce a través de mensajes de texto entre el cliente y personas de su confianza que, conectadas a internet desde el trabajo o desde el sofá de sus casas, pueden darle su opinión acerca de los artículos que quiere comprar e, incluso, proponerle otros del catálogo de la marca en cuestión.

Sucede, además, que el espejo tiene una cámara web y tres paneles que reflejan su imagen con los vestidos cargados en memoria, sin tener que "ponérselos" físicamente. Al pedir opiniones, el espejo envía una invitación a entrar a una dirección privada de Internet (con contraseña), en la que aparece la persona en video y en tiempo real.

De esta forma, tus amigos pueden comentar de inmediato (por Messenger, por ejemplo), y el texto aparece en el espejo. Otro panel muestra los precios y las tallas disponibles en la tienda para esa prenda.

"Así será ir de compras en el futuro, las tiendas del futuro, pero de un futuro no muy lejano... El espejo significa un plus para los jóvenes consumidores, que esperan estar conectados a sus amigos las 24 horas del día" (Tom Nicholson, director ejecutivo Icon Nicholson, El Tiempo).

¿Cómo seré en el futuro?

Pero fue el año pasado cuando comenzó la moda de los espejos con tecnología incluida, cuando un equipo de expertos de la Universidad de California, en San Diego, Estados Unidos, desarrolló una especie de espejo digital inteligente que le muestra a quien se refleje en él cómo se verá en el futuro... ¡que sustoooooooo!.

Así como era el retrato de Dorian Gray y no él mismo quien envejecía, en la historia escrita por Oscar Wilde, ahora puede ser este espejo quien nos dé a conocer - en forma digital - cómo seremos dentro de algunos años, de acuerdo a nuestros hábitos actuales. Si no hacemos ejercicio, ingerimos demasiada comida chatarra, fumamos, tomamos sol en exceso o bebemos mucho alcohol, nuestra imagen no promete ser muy halagadora.

El dispositivo - que se parece mucho a un espejo de baño y fue llamado por los científicos “Espejo Persuasivo” - es el resultado de varios experimentos para mejorar la calidad de vida. Está formado, en términos generales, por una pantalla plana, varias cámaras y un software especial para editar imágenes.

Para que este espejo funcione es necesario que cámaras instaladas en la casa del voluntario registren su comportamiento. Claro, si lo miras a la primera, no verás otra cosa que un espejo sofisticado. Sin embargo, aquellas cámaras inalámbricas captan la imagen de nosotros y la despliegan justo en el lugar donde nos miramos al espejo.

A esto se agrega un software que posee la capacidad de reconocer diferentes patrones de comportamiento. Así, las cámaras determinan cuánto movimiento realizas, si haces o no ejercicio, cuántas veces vas al refrigerador a sacar comidas y bebidas, cuánto tiempo pasas en la cama o en un sillón. A esto se añaden datos sobre el estilo de vida de la persona, como el consumo de alcohol y los hábitos alimenticios.

Pero ojo, que mientras tú realizas estas actividades, desde el computador se te preguntará verbalmente o a través de texto en pantalla qué estás comiendo o bebiendo. Por supuesto, la idea es que seas lo más honesto posible.

Todo esto se va almacenando en una computadora, que va creando un perfil del estilo de vida de la persona, utilizando la red de cámaras de alta resolución instaladas alrededor de toda la casa. A partir de estos datos, la computadora calcula tu aumento de peso - mientras te paras frente al espejo - y los cambios en la cara debido al envejecimiento y las arrugas. En otras palabras, te muestra cómo llegarás a ser, según tu estilo de vida actual.

Eso sí, esto de "precedir el futuro" le corresponde a un software diferente al que trabajará en tu cara. Por ejemplo, quien toma más cerveza y café presentará en el futuro ojeras más oscuras que las personas que toman jugos de frutas.

De acuerdo a los expertos, esto debería producir un gran impacto en los usuarios. La idea es que los ayude a cambiar ciertos hábitos que podrían ser negativos a lo largo del tiempo. Por lo mismo, el espejo funcione en tiempo real, es decir, el usurio se mira en el espejo e inmediatamente pueda visualizar su futuro. ¿Estarías dispuesto a comprarte uno?... ¡Cuesta 20.000 dólares!.

 

Fuentes: El Tiempo - Nosotras - Portafolio - El Diario, la prensa online - El Imparcial -
Diario Hoy
- Derf - Territorio Digital - Clarín - 24 Horas Libre

Fotos: Sitio oficial Icon Nicholson
02/04/2007