La última moda:
funerales en el espacio

La empresa estadounidense Space Services se tomó en serio aquello de que cuando alguien se muere se va al cielo. Por un mínimo de US$ 995 y un máximo de US$ 5.300, ofrece el servicio de sepelios siderales, que consiste en esparcir las cenizas de las personas fallecidas más allá de la órbita terrestre.

Como servicio adicional, en su página web se puede escribir la historia y peripecias de quien, tras morir, volará a bordo de un cohete "multiuso", que transportará - además de las cenizas - un satélite de comunicaciones.

 

Primero, una empresa ofreció viajes "turísticos" ida y vuelta a la Luna, por US$ 100 millones el pasaje. Los primeros viajeros embarcarán antes del año 2008.

Ahora, se está expandiendo hacia otros servicios. Lo último son los ¡funerales espaciales!. Todos soñamos con ir al cielo cuando muramos. La empresa estadounidense con sede en Houston, Space Services, pretende hacerlo realidad. Al menos, al cielo en un sentido literal.

Space Services acaba de agregar a su lista de "servicios" los sepelios siderales, que consisten en esparcir las cenizas del difunto más allá de la órbita terrestre.

La firma dice contar con una lista creciente de clientes, atraídos no sólo por precios bajos, sino también por tentadoras promesas, como el "entierro lunar", lo que pondrá en marcha cuando Estados Unidos retome las expediciones a la Luna.

Los restos de más de 200 personas flotarán a partir de julio próximo en el espacio, que son los clientes que ya han contratado los servicios. Sus familias pagarán entre US$ 995 y US$ 5.300, una tarifa muy baja según la empresa, ya que está muy por debajo de los US$ 8.000 promedio que cuestan los funerales clásicos en Estados Unidos.

Durante el próximo mes de julio se realizarán los primeros entierros, y entre los clientes ya destacan las cenizas de James Doohan, actor ya fallecido de la serie Star Trek, que verá cumplido su sueño de flotar eternamente en el espacio.

Como un servicio adicional, la página web de la compañía - www.memorialspaceflights.com - recoge la historia y peripecias de quienes, tras morir, volarán a bordo de un cohete "multiuso", que transportará, además de las cenizas, un satélite de comunicaciones.

En el cohete también irán las cenizas de personas no conocidas, que nada tuvieron que ver con el espacio, como el caso de un técnico en telefonía, una estudiante universitaria y una enfermera.

Entre ellos figura Allyson Diana Genest, que falleció a los 38 años y que pidió que sus restos fueran enviados al espacio. "Los que la conocimos y la quisimos la veremos cada vez que miremos a las estrellas", dice un recordatorio escrito por sus familiares.

Kathie Mayo hará realidad el sueño de su hija Rachel, muerta a los 19 años, quien adoraba la serie "Star Trek" y soñaba con ser la primera mujer en viajar a Marte.

Más servicios insólitos

Siguiendo en la misma línea, aunque dejando a un lado los "entierros", la empresa Beyond Earth Services lanzará en octubre próximo un cohete cargado de objetos personales, como fotografías, que devolverá "con certificado" galáctico a sus propietarios tras el viaje y el pago de entre 99 y 2.500 dólares, dependiendo del peso del envío.

Aunque la idea puede parecer una locura, la empresa ya ha recolectado más de 200 objetos, entre ellos un kit para un experimento científico y un ornamento navideño, al que sus dueños podrán seguir la pista a través de un video en internet que reproduce las imágenes de una cámara instalada en el cohete.

La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), ha dicho que el turismo espacial podría generar un negocio de ¡más de mil millones de dólares anuales! para el año 2021, cuando el turismo espacial esté al alcance de la mayoría de las personas.

La agencia gubernamental cree que los vuelos suborbitales supondrán la mayor parte del negocio, con un potencial de transportar hasta 15.000 pasajeros cada año y de producir ingresos anuales de 700 millones de dólares.

Turismo espacial

Fue la compañía Space Adventures la pionera en el naciente mercado de turismo espacial. Estuvo detrás de los primeros "turistas" que fueron a la Estación Espacial Internacional: el empresario estadounidense Dennis Tito, en 2001, y del llamado "primer africano en el espacio", Mark Shuttleworth, en 2002.

Y esta es la compañía que pretende realizar, a partir del 2008, los viajes turísticos "ida y vuelta" a la Luna. Eso sí: los posibles turistas deberán someterse a un duro y exhaustivo entrenamiento durante seis meses en el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin.

El viaje tendría una duración de entre ocho a 21 días, este último con escala en la Estación Espacial, y se realizaría a bordo de un cohete Soyuz, del tamaño de un vehículo deportivo de grandes proporciones.

El viaje en el Soyuz fue bautizado como DSE Alpha y sería el primero de una serie dentro del programa Deep Space Expeditions, operado por esta empresa, la Agencia Espacial Rusa y RSC Energía, estos últimos los fabricantes de los cohetes.

Además, la RSC Energía ha diseñado gran parte de los módulos rusos de la Estación Espacial Internacional (ISS).

Se trata del primer proyecto en su tipo, y el más audaz que ha emprendido la compañía. De acuerdo al presidente de Space Adventures, Eric Andersen, el objtivo último de esta misión va más allá del turismo espacial: "Nuestra meta es beneficiar no sólo a los ciudadanos privados que tienen el tiempo y el dinero para ir al espacio, sino también ayudar a todos los programas espaciales internacionales... Lo hacemos con confianza, porque trabajamos con los mejores recursos disponibles" (EFE).

El viaje ofrecerá la oportunidad de ver la Tierra desde la órbita lunar y una vista lateral de la parte oscura de la luna - que nunca se ve desde la tierra - desde una altura de 62 millas. De los 100 millones de dólares que deberá pagar el turista, unos 2,8 millones serán para el piloto.

 

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