¿Te gustaría ser invisible?

Más de alguna vez debes haber deseado tener este don. Pero desaparecer sin dejar rastro o viajar por el mundo sin ser visto podría dejar de ser una habilidad exclusiva de los superhéroes del cine y la televisión. Y es que la imaginación ya quedó corta, y en un futuro no muy lejano el sueño de la invisibilidad podría ser una realidad.

 

 

Es uno de los temas más tratados en la ciencia ficción. El ejemplo más conocido es la novela del inglés Herbert George Wells, "El hombre Invisible", donde un científico, tras descubrir y probar en sí mismo una droga que lo convierte en un ser invisible, enloquece y termina muriendo víctima de su propia imprudencia.

La novela, publicada inicialmente en 1897, no tardó en ser llevada al cine en 1933. La película, convertida rápidamente en un clásico del cine de ciencia ficción, ha tenido secuelas y numerosas imitaciones, entre las cuales destaca "El hombre sin sombra" (2000), muy similar a la película de 1933.

Tanto en la literatura como en el cine, la invisibilidad es tan frecuente que cuesta enumerar todos los ejemplos existentes. Clásicos son el "camuflaje" de la nave Enterprise de Star Trek, o el de los alienígenas cazadores de la zaga Depredador, o la mismísima Mujer Invisible, integrante de Los Cuatro Fantásticos (cómic de Marvel)

Inolvidable tambien es la capa mágica que Harry Potter utiliza para deambular en la noche por el colegio o para conseguir información prohibida y liberarse de peligros; o aquel anillo que Frodo (El Señor de los Anillos) usa para lograr la invisibilidad en diversas ocasiones.

Pero desde un punto de vista físico, es bastante complicado justificar la invisibilidad, ya que no se trata de un fenómeno de transparencia. Aunque un objeto fuera realmente invisible, resaltaría por comparación con su entorno. No obstante, se trata de un concepto que resulta muy atractivo para muchos y, al parecer, su imposibilidad científica debe ser revisada.

En eso está justamente un físico de la Universidad de St. Andrews de Escocia, quien señaló que la invisibilidad podría ser posible en un futuro no muy lejano, aunque no mediante la ingesta de una píldora o de una capa especial.

Para el doctor escocés Ulf Leonhardt el ejemplo más plausible es el de la Mujer Invisible, ya que en el cómic ella dirige la luz de sus alrededores usando un campo de fuerza y, según el científico, eso es lo más cercano que se podría lograr en el futuro.

Y es que la invisibilidad es la ilusión óptica de que la persona no está ahí. Es por eso que Leonhardt utiliza el ejemplo del agua que circula alrededor de una piedra. El agua fluye por la piedra, se arremolina en torno a ella y luego se marcha como si nada hubiera estado ahí.

Si se sustituye el agua por luz, no se puede ver que había algo porque la luz es guiada alrededor de la persona o el objeto. Se vería la luz de la escena detrás del objeto, como si no hubiera nada delante.

En el estudio publicado en el New Journal of Physics, Leonhardt describió la física teórica de los dispositivos que podrían crear invisibilidad. El artículo es la segunda parte de un estudio anterior publicado en la revista Science. Lo que hace la Mujer Invisible es curvar el espacio alrededor suyo para curvar la luz. Lo que harían los dispositivos sería imitar ese espacio curvado.

Aunque los dispositivos son aún teóricos, Leonhardt adelantó que los científicos están realizando avances en metamateriales, que son materiales artificiales con propiedades inusuales que podrían utilizarse para hacer dispositivos de invisibilidad.

Según el científico, hay adelantos en los metamateriales que significan que los primeros dispositivos podrían ser usados probablemente para curvar las ondas de radar o las electromagnéticas que usan los teléfonos móviles como mecanismo de protección para que la radiación emitida no penetre en el equipamiento electrónico. Las redirigirían alrededor.

Si creías que desaparecer sin dejar rastro era una habilidad exclusiva de los superhéroes del cine y la televisión, la imaginación ya quedó corta y en un futuro no muy lejano, el sueño de la invisibilidad podría ser una realidad.

Investigaciones anteriores

Si la capacidad para que desaparezcan objetos pasa desde los inciertos dominios de la magia a los de la ciencia, nos espera un futuro realmente espectacular, por sus beneficios concretos e inmediatos. Claro que por el momento se tratará de una desaparición breve.

Imagínate... los rescatistas podrían ver a través de los escombros, y los doctores podrían observar un pulmón dañado, volviendo invisibles la piel del paciente y sus costillas. Y éstos son sólo dos ejemplos de un desarrollo que podría ser infinito.

Pero las investigaciones respecto de este tema no son tan recientes. El doctor Chris Phillips, a cargo de un equipo de investigación en el Imperial College de Londres, ya había mostrado pruebas de un hallazgo que se produjo "en menos de un abrir y cerrar de ojos".

Se trató del desvanecimiento de un objeto - que estaba hecho de materiales especiales, y que medía un milímetro cuadrado - y que ocurrió sólo por la diez milésima parte de la millonésima parte de un segundo.

Se explica más o menos así: las cosas que vemos, las vemos merced al modo en que sus átomos interactúan con un rayo de luz. Cuando el rayo, una onda electromagnética, golpea a un átomo sobre esta página, los electrones con los niveles más bajos de energía del átomo absorben la energía de la onda y elevan así sus propios niveles de energía.

Sólo una luz del color correcto, es decir, la que corresponde a la diferencia de energía entre dos niveles, será absorbida. En cambio, todos los demás colores pasarán de largo.

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