







La
letra ñ (eñe) ganó su
primera batalla en Internet
Muchos han querido borrarla del alfabeto, hacerla desaparecer o sustituirla. Sin embargo, la decimoséptima letra y decimocuarta consonante del alfabeto español ha sido defendida hasta el final por los amantes y estudiosos de la lengua española. Recientemente se ha dado un gran paso: desde octubre podrá ser utilizada en los dominios de Internet ".es"
La letra "Ñ" es la decimoséptima letra del alfabeto español, y la decimocuarta consonante. No existía en el griego ni en el latín, este último origen de las lenguas romanas actuales, una de las cuales es el castellano. Sólo existía la "N", letra que a comienzos de la Edad Media se reforzó con otros signos, especialmente con la I, la Y, la G, e incluso la N duplicada ("nn").
Sucedió entonces que en las lenguas romances vulgares aquella duplicidad ("nn") se empezó a transcribir con un guión encima, que indicaba que se repetía la letra. Eso, debido a que en los monasterios, y después en la imprenta, se tenía la costumbre de economizar letras para ahorrar esfuerzo en las tareas de copiado y colocación de caracteres.
Este
rasgo caracterizó al español frente a otras lenguas, que acabaron
aceptando la "n" con otra letra para imitar el sonido: ny en
provenzal y catalán, nh en portugués, gn en francés
e italiano. Más tarde se comenzó a escribir la secuencia "nn"
con una "n" muy pequeña, denominada virgulilla, encima de una
n de tamaño normal, "ñ". Lo mismo sucedió en portugués
con "an" y "ã", y "annus" y "añus".
La letra Ñ fue
tomada del castellano en los siguientes idiomas, como parte de su alfabeto: aragonés,
asturiano, aymara, bubi, chamorro, gallego, guaraní, mapudungun, mixteco,
quechua, tagalo, zapoteco, euskera, wolof. El inglés admite la ñ
en préstamos del castellano como "cañón" (la grafía
más común es "canyon"), "cañada" (en
Cañada del Oro en Arizona), "jalapeño", "piñata"
o "niño" (en la corriente marina y en la Oscilación del
Sur El Niño).
Pero
cuando llegó la hora de utilizar la ñ en los computadores,
arbitrariamente se decidió "barrer" con ella e, incluso, sustituirla.
Y es que según algunos, daba mucho trabajo estar tipeando algo y tener
que utilizar una combinación de teclas para que esta letra apareciera.
Cosa que no ocurre en los compuradores modernos.
A principios de los años noventa, los 400 millones de personas que hablan español en el mundo salieron en defensa de esta letra en la denominada "batalla de la eñe". Para muchos fue difícil comprender una campaña universal destinada a preservar lo que para otros era el alma y la identidad de la lengua española.
¿Pero por qué se dio esta batalla? Esta guerra cultural estalló cuando la Unión Europea (UE) impulsó el proyecto de algunos fabricantes de computadores, que pretendían comercializar teclados sin Ñ.
Hasta ese momento existía una reglamentación que impedía comercializar en España productos informáticos que no tuvieran en cuenta todas las características del sistema gráfico del español. Pero la UE estimó que la anterior disposición equivalía a una medida proteccionista que violaba el principio de libre circulación de mercancías.
La primera en reaccionar fue la Real Academia Española (RAE). La desaparición de la Ñ de los teclados, proclamó en un informe divulgado en 1991, representaría "un atentado grave contra la lengua oficial".
"Es
escandaloso que la CE (Comunidad Europea) se haya atrevido a proponer a España
la eliminación de la eñe ( ... ) sólo por razones de comodidad
comercial...Los autores
de semejante abuso y de tamaña arrogancia deberían saber que la
eñe no es una antigualla arqueológica, sino todo lo contrario: un
salto cultural de una lengua romance que dejó atrás a las otras
al expresar con una sola letra un sonido que en otras lenguas sigue expresándose
con dos", afirmó entonces el premio Nobel de Literatura 1982,
el colombiano Gabriel García Márquez (Univisión).
También la poetisa argentina
María Elena Walsh reaccionó, a través de un texto publicado
por el diario La Nación, de Buenos Aires: "¡No nos dejemos
arrebatar la eñe! Ya nos han birlado los signos de apertura de interrogación
y admiración. Ya nos redujeron hasta el apócope (...) Sigamos siendo
dueños de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy pequeño,
pero menos ñoño de lo que parece (...) La supervivencia de esta
letra nos atañe, sin distinción de sexos, credos ni programas de
software (...) Luchemos para no añadir más leña a la hoguera
donde se debate nuestro discriminado signo (...) La eñe es gente".
Y para consolidar la protección
de la letra Ñ el gobierno español respondió en 1993 con una
ley que la salvaba, acogiéndose al Tratado de Maastricht, que admite
excepciones de carácter cultural.
Un
gran logro
No obstante,
la polémica se minimizó. Algunos dijeron que se trató de
un problema que tuvo que ver con la generalización de procedimientos informáticos
y con la homologación. Otros
dijeron que la supervivencia de la Ñ nunca corrió peligro
y que la polémica sobre su desaparición o no fue puramente un asunto
comercial, ya que había personas que se dieron cuenta que no la habían
incluido en sus teclados y querían vender sus stocks... así de simple.
No obstante, la letra Ñ ganó recientemente otra batalla. Desde octubre podrá ser utilizada en los dominios de Internet ".es", junto con los caracteres propios del castellano, euskera, gallego y catalán, y los caracteres acentuados.
Esto
se decidió después de que Red.es, entidad del Ministerio
de Industria, Turismo y Comercio que tiene asignada en España la autoridad
de registro de dominios, haya informado a los Agentes Registradores Acreditados
de la previsión que establece la nueva Ley de Medidas de Impulso de
la Sociedad de la Información.
Red.es consultó a las Reales Academias de la Lengua y a otras autoridades de registro de dominios como el ".de" alemán para lograr una óptima inclusión de los caracteres multilingües bajo el ".es", según el ministerio de Industria.
En este sentido se ha previsto una fase transitoria para evitar posibles especulaciones en los registros de dominios .es, en la que se da prioridad a los actuales titulares de dominios .es, para registrar sus correspondientes versiones con los caracteres multilingües que ahora se aceptan.
También se han establecido reglas de asignación, entre las que se prevé una subasta pública retransmitida en directo a través de Internet para aquellos casos que tengan la misma prioridad de asignación.
El proyecto, que fue aprobado en abril por el gobierno español, forma parte de una estrategia para impulsar la expansión y el uso de las tecnologías de la información y asentar el uso en la red de la lengua compartida por 400 millones de personas en todo el mundo, cumpliendo así con el compromiso de incluir los caracteres propios de las lenguas oficiales del Estado, en el registro de estos nombres.
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Fuentes:
Wikipedia
- Univisión
- Telepolis - 7
días - La Razón
- APF Digital - La
Nación, Argentina Fotos: Familia.cl 13/06/2007 |