¿Conoces el tic tac
de tu organismo?

 

Muchas de las funciones vitales de nuestro organismo son dirigidas por sistemas muy complejos, donde células y otras sustancias "obedecen" y "siguen el ritmo" de un mecanismo preciso y constante.

Es lo que conocemos como el reloj biológico humano, el cual, si llega a fallar, puede ocasionar importantes trastornos de comportamiento: sueño, depresión, pérdida de la memoria y cansancio, entre otros.

 

 

¿Te ha sucedido alguna vez que al viajar a otro país te cuesta muchísimo adaptarte a su horario? Andas cansado, con sueño, medio despistado, pierdes la memoria y hasta te da hambre a horas que jamás antes se te habría ocurrido comer algo... ¡y te ocurre lo mismo cuando se producen los cambios de hora en Chile!.

Así como tu "vida social", tu trabajo y tus estudios están regidos por el tiempo que dictan los calendarios y los relojes, un sinnúmero de funciones vitales dentro de nuestro organismo son dirigidas por el ritmo de lo que se conoce como nuestros "relojes biológicos".

Se trata de sistemas muy complejos, donde la actividad de ciertas células y sustancias obedece, como las manecillas y las cuerdas de un reloj, a un mecanismo preciso y constante que cuando falla ocasiona en las personas trastornos de sueño, depresión o esfuerzos especiales con el solo fin de "ajustarse", por ejemplo, a los horarios de otros países.

Existe una disciplina de la ciencia, llamada "cronobiología", que estudia los ritmos biológicos y es una especialidad relativamente joven, que se ha desarrollado durante el siglo XX. Según esta especialidad, hay funciones fisiológicas y bioquímicas que son períodicas en el ser humano y están adaptadas a un planeta que gira en un período de 24 horas, lo que crea ritmos diarios (sueño/vigilia), aunque tambien hay ritmos mensuales, estacionales o anuales.

Se conoce como ritmos circadianos aquellos que se realizan en períodos cercanos a las 24 horas (como el sueño), mientras que los que ocupan períodos más cortos se llaman ultradianos (ritmo respiratorio, ritmo cardíaco, secreciones hormonales). Los de mayor tiempo se llaman infradianos y corresponden, por ejemplo, al ciclo menstrual femenino, que se repite cada 28 días aproximadamente.

¡Sincronicémonos!

Pese a que los ritmos biológicos son conocidos desde hace 300 años, generalmente se les había relacionado con eventos geológicos como la noche y el día, o el verano y el invierno, ligados a la rotación de la Tierra.

Por lo mismo, para la fisiología, la ocurrencia de eventos temporales dentro del organismo fue toda una curiosidad.

Recién hace 30 años se descubrió que la alteración o desaparición de un pequeño sitio del cerebro, llamado núcleo supraquiasmático (NSQ) del hipotálamo, altera los ritmos del organismo. Y este hallazgo fue la primera evidencia de que en el cerebro hay un reloj maestro que rige muchos de nuestros mecanismos básicos.

Este NSQ es el reloj biológico de nuestro organismo y rige buena parte de los fenómenos temporales ligados al sueño, a la adaptación en el tiempo y a la depresión. Los NSQ reciben información por la retina del ojo y envían las señales al resto del cuerpo para controlar los ritmos del organismo. Se calcula que cada NSQ posee alrededor de 50 mil neuronas, entre las decenas de miles de millones de neuronas que se encuentran en el cerebro humano.

El reloj biológico es un sistema capaz de generar un orden temporal en las actividades del organismo, oscila con un período regular y utiliza las oscilaciones como referencia temporal interna.

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