Próximo destino: ¡la Luna!

La compañía estadounidense Space Adventures llegó a un acuerdo con la Agencia Espacial Rusa para enviar a dos pasajeros al espacio en una nave Soyuz, a partir del año 2008. La empresa ofrece dos paquetes turísticos por un valor de 100 millones de dólares, que incluyen el viaje de ida y vuelta y un paseo por la cara oculta de la luna.

 

Si quieres viajar a la Luna y tienes 100 millones de dólares para gastar en el pasaje... ¡estás listo y te puedes comenzar a preparar! Claro, porque la empresa que lanzó al primer "turista espacial" en órbita en el año 2001, Space Adventures, ahora quiere enviar a dos pasajeros en un viaje de ida y vuelta a la Luna antes del año 2008.

Eso sí, el viaje requerirá de un duro y exhaustivo entrenamiento durante seis meses en el Centro de Entrenamiento de Cosmonautas Yuri Gagarin. El viaje tendría una duración de entre ocho a 21 días, este último con escala en la Estación Espacial, y se realizaría a bordo de un cohete Soyuz, del tamaño de un vehículo deportivo de grandes proporciones.

La compañía Space Adventures es pionera en el naciente mercado de turismo espacial. Estuvo detrás de los primeros "turistas" que fueron a la Estación Espacial Internacional: el empresario estadounidense Dennis Tito, en 2001, y del llamado "primer africano en el espacio", Mark Shuttleworth, en 2002.

El viaje en el Soyuz fue bautizado como DSE Alpha y sería el primero de una serie dentro del programa Deep Space Expeditions, operado por esta empresa, la Agencia Espacial Rusa y RSC Energía, estos últimos los fabricantes de los cohetes. Además, la RSC Energía ha diseñado gran parte de los módulos rusos de la Estación Espacial Internacional (ISS).

Se trata del primer proyecto en su tipo, y el más audaz que ha emprendido la compañía. De acuerdo al presidente de Space Adventures, Eric Andersen, el objtivo último de esta misión va más allá del turismo espacial: "Nuestra meta es beneficiar no sólo a los ciudadanos privados que tienen el tiempo y el dinero para ir al espacio, sino también ayudar a todos los programas espaciales internacionales... Lo hacemos con confianza, porque trabajamos con los mejores recursos disponibles" (EFE).

El viaje ofrecerá la oportunidad de ver la Tierra desde la órbita lunar y una vista lateral de la parte oscura de la luna - que nunca se ve desde la tierra - desde una altura de 62 millas. De los 100 millones de dólares que deberá pagar el turista, unos 2,8 millones serán para el piloto.

Elige tu paquete lunar

RSC Energía, que está a cargo de la sección rusa de la Estación Espacial Internacional, propuso dos opciones técnicamente viables para este histórico viaje.

En la primera, cuya duración sería de ocho a nueve días, el Soyuz es lanzado y se acopla a un impulsor en órbita que le proporciona la energía necesaria para dar la vuelta por la cara oculta de la Luna, y desde ahí culminar su recorrido y regresar.

Aquí la nave no descendería, pero los pasajeros obtendrían una vista "a ojo de pájaro" de la Luna antes de regresar a la Tierra. Serían tres días de vuelo libre en la órbita baja terráquea y el resto en un vuelo alrededor de la Luna.

En la segunda opción, que tomaría entre nueve y 21 días, los turistas hacen una escala de aproximadamente siete días en la Estación Espacial Internacional antes de orbitar por la cara oculta de la Luna, lo que les servirá para aclimatarse al espacio. El turista espacial parte en una nave Soyuz a la ISS, donde permanecería una semana. Durante este tiempo, se acostumbrará a la ingravidez, mientras observa cómo montan la nave en la que continuará vuelo a la Luna. Para que la Soyuz siga a la Luna desde la ISS se utilizará una unidad de aceleración DM-3, las mismas que se usan en los lanzamientos de satélites artificiales desde el océano.

Hasta ahora, Space Adventures, que tiene los derechos exclusivos para comercializar y vender la misión DSE Alpha, ha identificado a mil multimillonarios en todo en mundo interesados en esta aventura. Entre los candidatos más entusiasmados están un británico y un asiático, que el presidente de la empresa no ha querido identificar.

Pero ahora la pregunta que viene es quién, dentro de este grupo de personas que tienen el tiempo para entrenarse y el dinero para costearse este viaje, tiene espíritu de explorador y aventurero para llevar a cabo esta misión histórica.

Para Anderson este proyecto también tiene un significado personal, ya que él nació después de la primera misión que llevó al hombre a la Luna. "Me entristece y hasta cierto punto me irrita que no hayamos vuelto a la Luna en 33 años, pero me complace la idea de que nosotros podamos ser los responsables de volver a hacerlo" (EFE).

En teoría, la misión DSE Alpha estará seguida por misiones para orbitar la Luna y para efectuar un eventual alunizaje, y la frecuencia de estas misiones podría ser de hasta "varias veces al año".

Respecto de las condiciones del viaje, los expertos se encuentran divididos, y los más escépticos dicen que éstas podrían ser muy desagradables. Según Christopher Kraft, antiguo director del Centro Espacial Johnson, el espectáculo sería fantástico pero las condiciones a bordo de la nave – a duras penas del tamaño de un vehículo deportivo, sin baño ni camas – podrían ser muy incómodas, aunque se podrían soportar.

Teóricamente existen todos los componentes técnicos para realizar semejante viaje, pero el problema es que nunca han sido probados en su conjunto. Por lo mismo, los riesgos son bastantes, sobre todo debido a la utilización de la unidad de aceleración, que deberá unirse a la nave Soyuz. Precisamente a la DM-3 se debe gran parte de los fracasos en la puesta en órbita de satélites.

La compañía calcula que entre 500 y 1.000 personas podrían permitirse este exclusivo viaje. El futuro turista espacial se convertiría, descontando el piloto, en la vigésimo octava persona en llegar a la órbita lunar y la primera en los últimos 33 años.

 

Fuentes: La Tercera - 20 Minutos - Rumbo - El País - Astroeti - El Comercio, Perú - IBL News
Fotos: Famili.cl
16/08/05