Al principio, los demás peces se "tragan el anzuelo" de Oscar, le llueve fama y fortuna, y se gana el apodo de "espanta tiburones". Sin embargo, muy pronto empezará a quedar claro que la historia que ha propagado Oscar de que es el gran defensor del atolón comienza a "hacer agua" por todas partes.

El pez descubre que ser un héroe significa que su vida va de mal en peor, y que su mentira lo va a convertir en "la pesca del día".

Todo lo que él busca ya está ahí, en el arrecife, que asemeja a una gran ciudad submarina y está construído rememorando a Nueva York y otras grandes ciudades norteamericanas. Pero él no lo ve, obnubilado por las posibilidades de éxito, brillo y figuración.

"Oscar es un pecesito en un gran lago que tiene grandes sueños, así que hay un choque entre la realidad y sus sueños... No había reglas para Oscar y pude jugar con él" (Will Smith, Image.net).

Oscar tiene una enamorada. Ella es Angie, un ángel de mar (Renée Zellweger), que comparte su humilde trabajo y quien está enamoradísima de Oscar, pero en secreto. "Oscar piensa en Angie como una amiga... Ella es quien más cree en él, a pesar de todos sus alocados proyectos... Espera ansiosa el día cuando Oscar despierte y comprenda que su vida es fabulosa y que todo lo que quiere está a su lado" (Renée Zellweger, Image.net).

Por otra parte está Lola, un pez león (Angelina Jolie), la mujer sexy, la femme fatale, que se acerca a Oscar sólo por interés cuando lo ve en la cima, es como su "demonio"; es la más peligrosa del arrecife.

Y así, con todo ellos, ¡comienzan los enredos!.


Fuente y fotos: Image.net
Fecha: 05/10/04

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