Leonardo Da Vinci, a 488 años de su muerte

Genio, descubridor e innovador

Da Vinci fue pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico... un creador en todas las ramas del arte, la ciencia y la tecnología. Cada una de sus obras fue un ejemplo para el arte italiano, por lo cual se le conoce como uno de los maestros del Renacimiento.

 

Leonardo Da Vinci fue un creador en todas las ramas del arte, un descubridor en la mayoría de los campos de la ciencia y un innovador en el terreno tecnológico.

Escultor, pintor, arquitecto, ingeniero y científico florentino, famoso en todas esas áreas, representa al "hombre universal" y se le conoce como uno de los grandes maestros del Renacimiento.

Su inmenso y profundo amor por el conocimiento y la investigación fue la clave de su comportamiento artístico y científico.

Sus innovaciones en el campo de la pintura determinaron la evolución del arte italiano durante más de un siglo, aún después de su muerte, hace ya 488 años.

Y sus investigaciones científicas, sobre todo en las áreas de anatomía, óptica e hidráulica, anticiparon muchos de los avances de la ciencia moderna.

Elegante, persuasivo en la conversación y un extraordinario músico e improvisador. Él decía: "El ojo recibe de la belleza pintada el mismo placer que de la belleza real... La belleza perece en la vida, pero es inmortal en el arte...La pintura es poesía muda; la poesía pintura ciega".

Leonardo Da Vinci: genio y figura

Nació el 15 de abril de 1452 en el pueblo toscano de Vinci, próximo a Florencia. Era hijo de un rico notario florentino - Ser Piero da Vinci - y de una campesina, Caterina. Se ha dicho que Caterina fue una esclava de Oriente Medio propiedad de Piero, pero las evidencias que podrían confirmar esto no son muchas.

Cuando Leonardo nació aún no se adoptaban las convenciones de nombres actualmente vigentes en Europa, por lo que a su nombre de pila se añadió el de su padre (San Piero) y la localidad de nacimiento, siendo entonces Leonardo di ser Piero da Vinci. No obstante, él firmaba sus trabajos como Leonardo o "Io, Leonardo" (yo, Leonardo), es decir, sin utilizar el nombre de su padre, por lo que muchos pensaban que era hijo ilegítimo.

En 1460 la familia se instaló en Florencia, donde Leonardo recibió la más exquisita educación. En 1466 llega a estudiar al taller de Andrea del Verrocchio, figura principal de su época en el campo de la pintura y la escultura. Junto a él, Leonardo se inicia en diversas actividades, desde la pintura de retablos hasta la elaboración de grandes proyectos escultóricos en mármol y bronce.

Sus primeros bocetos fueron de tal calidad que cuando su padre se los mostró al pintor Andrea del Verrocchio éste tomó al joven - de catorce años - como su aprendiz.

Posteriormente Leonardo se convirtió en un pintor independiente en Florencia. En 1472 entra a formar parte del gremio de pintores de Florencia. En 1476 aún se le menciona como ayudante de Verrocchio, en cuya obra, El Bautismo de Cristo (1470), pintó el ángel arrodillado de la izquierda y el paisaje de matices neblinosos.

En 1478 Leonardo logra su maestría. Su primer encargo, un retablo para la capilla del Palazzo Vecchio, del ayuntamiento florentino, no llegó a ejecutarse. Su primera gran obra, La adoración de los Magos, que dejó inconclusa, se la encargaron los monjes de San Donato de Scopeto, cerca de Florencia, hacia 1481. Otras obras de su etapa juvenil son la denominada Madonna Benois (1478), el retrato de Ginebra de Benci (1474) y el también inconcluso San Jerónimo (1481).

En 1482 Leonardo entra al servicio de Ludovico Sforza, duque de Milán, tras haberle escrito una carta en la que el artista se ofrecía como pintor, escultor y arquitecto, además de ingeniero, inventor e hidráulico; donde afirmaba que podía construir puentes portátiles, que conocía las técnicas para realizar bombardeos y el cañón, que podía hacer barcos así como vehículos acorazados, catapultas y otras máquinas de guerra y que, incluso, podía realizar esculturas en mármol, bronce y terracota.

Y no estaba tan lejos de la realidad. De hecho, sirvió al duque como ingeniero en sus numerosas empresas militares y también como arquitecto.

La obra más importante del período milanés son las dos versiones de la Virgen de las rocas donde aplicó el esquema compositivo triangular que encierra a la Virgen, el Niño, San Juan y el ángel, donde además utiliza por primera vez la técnica del sfumato (técnica con la que difumina los contornos precisos de las líneas).

Entre 1495 y 1497 trabaja en su obra maestra La última cena, pintura mural para el refectorio del monasterio de Santa Maria delle Grazie, en Milán. Durante su larga estancia en Milán, Leonardo también realizó otras pinturas y dibujos (la mayoría de los cuales no se conservan), escenografías teatrales, dibujos arquitectónicos y modelos para la cúpula de la Catedral de Milán.

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