






Aprendamos a ahorrar energía
Muchos "¡exijo una explicación!" se oyen cada fin de mes, cuando llegan las cuentas de electricidad y gas a las casas. Pero pocos se dan el tiempo para aprender cómo funcionan los electrodomésticos y qué medidas se pueden tomar para ahorrar energía.
Ahora que llega el invierno, y que ya se sabe que habrá restricciones energéticas, es tiempo de tomar conciencia que la energía también se puede agotar... y es un elemento fundamental para el desarrollo normal de la vida humana.
Conoce una tabla con el consumo de cada uno de los electrodomésticos.
Secadora de ropa, lavavajillas, lavadoras, secadores y alisadores de pelo, DVD, estufas, máquinas de afeitar eléctricas, impresoras, freidoras, tostadoras, wafleras, jugueras, celulares, depiladoras, playstation, aspiradoras, agendas electrónicas, los chilenos nos hemos ido llenando de artefactos que hacen más fácil y entretenida nuestra vida en el hogar, pero tienen un pequeño detalle en común: consumen energía.
Y la energía no es precisamente un bien que abunde y sea barato en estos días. Ya nos han advertido que la crisis energética se viene, pues Argentina reducirá sus envíos a nuestro país y afectará el abastecimiento de gas de nuestro país y la disponibilidad de electricidad este invierno.
Por
lo mismo, la necesidad de poner mayor atención en el consumo de energía
en el hogar ha aumentado, así como también la necesidad de fomentar
la eficiencia energética. Del gas que viene de Argentina, sólo
una parte pequeña se utiliza como tal en nuestras casas. La mayor parte,
cerca del 80%, sólo se utiliza en producir energía eléctrica.
La energía eléctrica es un elemento que, en la actualidad, es fundamental para el desarrollo normal de la vida humana. ¿Te imaginas un sólo día sin electricidad? Simplemente impensable.
Sería bueno que supieras que una radio que está diez horas prendida equivale a 37 pesos en la cuenta a fin de mes. Un televisor, a 521 pesos; un refrigerador a 3.024 y el aire acondicionado a 18 mil 480 pesos...
Hay que empezar por casa
Cada uno de nosotros, en nuestros hogares, puede aprender a ahorrar energía. Sólo basta con que pongas atención a algunos consejos.
Primero que todo, sería muy bueno realizar una revisión en la instalación eléctrica de nuestros hogares. Apagar todas las luces durante el día, desconectar los aparatos eléctricos cuando no se estén usando, y nunca conectarlos en un mismo enchufe, porque se sobrecarga su instalación y se corre peligro de sobrecalentamiento, es decir, se puede causar un incendio.
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Consumo
de electrodomésticos Fuente: Sociedad Cooperativa Popular Ltda de Comodoro Rivadavia (www.scpl.coop) |
Los cargadores de baterías para teléfonos celulares, cámaras de video, equipos portátiles de comunicación y computación (notebook, palm, etc.), consumen energía si se encuentran conectados, estén o no cargando. Lo mismo ocurre con los aparatos a control remoto conectados, aún cuando
estén apagados. Siempre cuando veas una señal luminosa en cualquier aparato, ésta indica que ahí se está consumiendo electricidad.
Se calcula que el 12% de la energía
que se consume en una casa es para la iluminación. No hay que olvidar
que existen diferentes tipos de luces para iluminar el hogar. Se pueden sustituir
los focos incandescentes y los halógenos por lámparas ahorradoras
(fluorescentes compactas), las cuales son más caras que las ampolletas
comunes, pero consumen cuatro veces menos energía y duran hasta diez
veces más.
Es importante saber que el 85% de la energía eléctrica utilizada en un foco incandescente se convierte en calor y sólo el 15% restante en luz. En caso de no poder instalar lámparas compactas fluorescentes en los lugares donde se requiere poca iluminación (habitaciones, pasillos, cornisas), se recomienda usar focos (incandescentes) de 25 watts.
Se puede aplicar esta medida en todos los espacios del hogar donde sea posible, como son los pasillos, escaleras y garaje. No es recomendable en los baños, pues no es conveniente para este tipo de lámparas encenderlas y apagarlas frecuentemente.
Además, se deben limpiar periódicamente focos y lámparas, ya que el polvo bloquea la luz que emiten.
Respecto de los artefactos eléctricos, es importante utilizarlos en forma eficiente, lo que no significa disminuir nuestra calidad de vida, sino que más bien de cambiar nuestros hábitos para favorecer una mayor eficiencia en el uso de la energía. En concreto, significa optimizar el uso de cada artefacto, por ejemplo, usando la lavadora con carga completa, planchando una vez a la semana, apagando las luces que no se estén utilizando, calibrar la temperatura del refrigerador y evitar abrirlo excesivamente.
Al comprar un electrodoméstico hay que fijarse muy bien en las indicaciones de consumo de electricidad del artefacto, para así elegir el de menor consumo.
Los refrigeradores, por ejemplo, pueden llegar a consumir cerca de la tercera parte de la energía eléctrica utilizada en los hogares. Por lo mismo, hay que preocuparse de que éstos se instalen con suficiente espacio para permitir la circulación del aire por la parte posterior (5 cm. aproximadamente), y evitar colocar objetos que obstruyan una adecuada ventilación, ya que de lo contrario el aparato trabajará más y, por lo tanto, habrá un mayor consumo de electricidad.
Es importante también evitar introducir alimentos calientes dentro del refrigerador. Hay que dejar que se enfríen a la intemperie antes de guardarlos, ya que de este modo el refrigerador trabajará menos. Y si sales de vacaciones por más de 15 días, desconecta el refrigerador, límpialo y deja sus puertas abiertas para que se ventile.
Ahora bien, al usar la máquina lavadora o secadora de ropa, hay que preferir cargarla completamente, y utilizar programas de lavado económico. También es importante limpiar los filtros, ya que un rendimiento óptimo garantiza un menor consumo y un mejor funcionamiento. Y tratar de lavar con agua fría, para evitar el proceso de calentamiento, donde se consumen bastante energía.
Nunca se debe secar la ropa con la plancha. Se debe graduar el termostato de ésta de acuerdo a la tela que se va a planchar. Lo ideal es juntar la mayor cantidad de ropa posible para planchar - empezando por la más gruesa, o la que necesite más calor, y dejando para el final la que requiere menos -, ya que así se evita desperdiciar calor en el encendido y apagado de ésta. Nunca se debe dejar la plancha encendida innecesariamente.
La plancha es uno de los aparatos que emplean más energía, casi el doble que un computador en pleno funcionamiento, o cuatro televisores encendidos, u ocho equipos de minicomponentes.
Además, es importante tratar de evitar la electricidad para calefacción o para calentar agua, ya que debido principalmente a las pérdidas que ocurren en su generación y transmisión, esto resulta poco eficiente desde el punto de vista del buen aprovechamiento de las energías primarias usadas para generar electricidad.
Si dejas de utilizar el computador por un momento, apaga el monitor, ya que en promedio el consumo de éstos es equivalente al de una ampolleta de 100 W. Si tienes un computador, puedes ahorrar hasta un 80% en el consumo del monitor.
Si existe aire acondicionado al interior
del hogar es importante mantener la habitación cerrada mientras esté
funcionando el equipo, y limpiar el filtro de aire cada 15 días. Los
filtros sucios y los depósitos saturados de polvo provocan que el motor
trabaje sobrecargado y reduzca su utilidad.