







Jacob y Wilhelm, los hermanos Grimm
Los más grandes cuentacuentos
Sus 201 historias, más sus diez leyendas religiosas infantiles, constituyen la obra que mayor difusión ha alcanzado de todas las escritas en lengua alemana. Ha sido traducida a más de 140 idiomas y está considerada parte integral de la cultura de otros pueblos.
Los hermanos Grimm están considerados como dos de los mejores exponentes de la literatura popular e infantil alemana del siglo XIX. Ambos aportaron lo suyo: Jacob su filosofía y su estudio de la lingüística, y Wilhelm su particular estilo poético.
Jacob aportó su visión de filólogo (estudioso de la linguistica) y la recuperación de las tradiciones orales narrativas del pueblo alemán; Wilhelm complementó con su estilo poético refinado y de gran belleza plástica.
Juntos, escribieron una obra que ha alcanzado ¡la mayor difusión de todas las escritas en lengua alemana!: traducida a más de 140 idiomas, está considerada parte integral de la cultura de otros pueblos, y junto a la Biblia de Martín Lutero, es una de las más difundidas de la cultura alemana.
Se trata de los cuentos de los Hermanos Grimm, quienes iniciaron una labor de recopilación de historias y leyendas populares - a partir de 1806 - que sirvieron como base para cada uno de sus cuentos. Los inolvidables Rumpelstikin, Juan sin miedo, El sastrecillo valiente, Hansel y Gretel, La vendedora de fósforos, El lobo y los siete cabritos, Los músicos de Bremen, Caperucita Roja y Pulgarcito, entre otros relatos.
Y es que nadie los ha olvidado. Por lo mismo, el director de cine Terry Gilliam ( Doce monos, El Rey Pescador) decidió basar uno de sus filmes en la historia de estos hermanos, mezclando realidad y fantasía. Cuentos de hadas, guerras y supersticiones se combinan en la Alemania ocupada por las fuerzas napoleónicas. Los hermanos Grimm, interpretados por los actores Matt Damon y Heath Ledger, son estafadores que hacen creer a la gente que tienen poderes contra monstruos, brujas, demonios y ogros... hasta que se ven obligados a enfrentar a los personajes de sus propios cuentos, convirtiéndose en verdaderos héroes.
El
año recién pasado
los manuscritos de los cuentos de los Hermanos Grimm que se conservan en el
museo de Kassel, en el centro de Alemania, fueron declarados documentos del
Patrimonio Cultural de la UNESCO, quedando inscritos en el registro "Memoria
del Mundo". A la lista de la UNESCO pasaron a formar parte unas
14 obras escritas a mano y dos volúmenes de comentarios redactados entre
1812 a 1857, por los célebres escritores y hermanos alemanes Jacob y
Wilhelm Grimm.
Estas primeras ediciones contienen también notas adicionales, noticias y evaluaciones que los autores realizaron en su proceso creativo.
El registro Memoria del Mundo de la UNESCO existe desde 1997 y tiene más de 120 inscripciones. Los cuentos de los hermanos Grimm pasaron a forma parte de ella, por ser la primera recopilación sistemática y científica de la tradición de leyendas europeas y orientales.
Los dos hermanos vivieron y trabajaron durante más de 30 años en Kassel, y la ciudad heredó de la familia una documentación que es la más importante de Alemania. Comprende ¡35 mil volúmenes!... la colección más completa de las obras de los autores universales de la literatura infantil.
Los de mayor difusión
Jacob Ludwig Karl Grimm nació el 4 de enero de 1785 y Wilhelm Karl Grimm, el 24 de febrero de 1786. Ambos nacieron en Hanau, Alemania, siendo los dos mayores de un matrimonio que tuvo seis hijos.
Los dos estudiaron en Kassel y en Marburg, y tuvieron como profesión el estudio de la filología y el folclore. Por lo mismo, recorrieron su país y fueron hablando con campesinos, con las vendedoras de los mercados, con los leñadores, etc., para aprender de ellos.
Ambos, además, fueron catedráticos en Göttingen, catedráticos y académicos en Berlín, y ambos ejercieron de bibliotecarios y en cargos administrativos.
Jacob era filólogo de formación y durante los años de universidad llegó a interesarse por la literatura medieval y la investigación científica del lenguaje. Wilhelm era más bien crítico literario.
Pero lo mejor de todo es que fueron capaces de compenetrar sus actividades literarias y científicas. Así comenzaron esta recopilación a partir del año 1806, de cuentos y leyendas populares, recogiendo historias, interrogando a la gente, y pidiéndoles que buscaran en su memoria los cuentos que les narraban de pequeños.
A esto se sumaron sus investigaciones de las tradiciones y de la lengua alemana, y sus trabajos de recuperación filológica, lo que les permitió publicar su colección de Cuentos de niños y del hogar y Cuentos completos de los hermanos Grimm, ambas denominaciones que se recogieron en traducciones al español.