







En busca de los "copiones"
¿Alguien se está enriqueciendo con el fruto de tu trabajo? ¿O tú mismo has sido el que plagió un trabajo encontrado en Internet? Proveerte de información no tiene nada de malo. Lo negativo radica en que copies "al pie de la letra" documentos que no te pertenecen y luego los hagas pasar como de tu autoría.
¡Cuidado! porque existen - también en la red - "softwares antiplagio" que te podrían delatar fácilmente frente a tus profesores y compañeros.
Ésta es tu situación: mañana a primera hora debes entregar un trabajo, son las diez de la noche y no has escrito ni una letra. ¿Qué haces para no sacarte una mala nota? ¡Recurres a Internet! Y es que la red nos ofrece un sinnúmero de sitios y buscadores para hacer las tareas y los trabajos de investigación...atrás quedaron aquellas interminables horas que pasabas en la biblioteca, hurgando en enciclopedias y diccionarios. Gracias a la web, lo podemos saber todo en cuestión de segundos.
Sin ir más lejos, buscadores como Google o Yahoo - por nombrar los más populares - te pueden entregar documentos muy útiles, aunque existen quienes recurren directamente a sitios como El Rincón del Vago, web conocida por todo estudiante avispado como aquella desde donde se pueden "plagiar" o "piratear" trabajos completos.
Vamos
por parte. Proveerte de información para tus trabajos no tiene nada de
malo. De hecho, mientras más leas acerca de un tema, mucho mejor. Lo negativo
radica en que uses el popular copy-paste en trabajos o documentos que no
te pertenecen y luego los hagas pasar como de tu autoría.
Tú dirás, "pero nadie se va a dar cuenta" ¡No cometas el error de pensar eso! Sobre todo si has recurrido a Google o Yahoo, ya que es cosa de que a un profesor se le ocurra poner una frase exacta de tu trabajo en esos buscadores... y así de fácil como la copiaste, así de fácil te van a pillar.
Tal vez no te ocurra. Si, por ejemplo, tomaste tu trabajo de Google y se te ocurrió cambiar una palabra, te puedes salvar. Sin embargo, existen personas que parecen haberse "aliado" con los profesores... ¿cómo?.
¿Quién te está copiando?
John Barrie, Doctor en Biofísica de la Universidad de Berkeley, en California (Estados Unidos), vende un software especializado para detectar "pillerías".
La
herramienta se llama Turnitin
y se preocupa de que todo el esfuerzo que ha realizado alguien no sea pasado a
llevar por otro. De hecho, algunas universidades de Estados Unidos - como las
de Maryland, Georgetown o California - han contratado sus servicios.
Los alumnos que presentarán un trabajo lo envían antes a Turnitin y a cambio reciben un "certificado de autenticidad". Cada trabajo queda almacenado para garantizar que ningún otro estudiante lo volverá a utilizar.
¿Cómo lo logran? Mientras una parte del software se preocupa de leer el trabajo, las otras recorren los sitios de la red, buscan información que pueda ser utilizada y la almacenan a un ritmo de ¡40 millones de páginas por día!.
Turnitin presta sus servicios a ¡seis mil instituciones académicas en 90 países del mundo! Eso sí: también tiene sus detractores. Y es que de acuerdo a algunos profesores, los estudiantes entregan sus trabajos a una empresa que acumula dinero a costa de ellos, sin compensación económica alguna.
Por otra parte, los responsables de esta herramienta alegan que su objetivo sólo es "proteger los intereses de los estudiantes honrados".
De acuerdo a Barrie, "muchos estudiantes utilizan Internet como una enciclopedia de 3.000 millones de páginas listas para copiar y pegar. Recibimos unos 20 mil ensayos diarios y el 30% de ellos tiene niveles significativos de plagio" (www.ua.es).
Para suerte de muchos, este servicio les cuesta 3 mil dólares anuales a las grandes instituciones que lo poseen. Y como comprenderás, no todo el mundo puede comprar este software.
También
existen otros programas similares: Eve
2, que trabaja con archivos de Microsoft Word y Corel Word Perfect, y cuyo
valor es de 30 dólares. Y EduTie,
cuyo costo varía entre los US$150.00 y los US $1.400.
De lo económico a lo gratis
Y para desgracia de muchos, existen programas "antiplagio" que dan la opción de probarlos durante algunos días. Por ejemplo MyDrop Box, que se puede utilizar sin pago durante 20 días. O el Plagiarism-finder, que ofrece un demo por treinta días. Busca en la red y crea enlaces a las páginas sospechosas, aunque sólo revisa las primeras 5.000 palabras.
¡Y también
hay herramientas gratis! Entre ellos tenemos: Copiscape,
Wcopyfind y
Educared
Antiplagio.
Copiscape puede encontrar copias de tus contenidos en la Web. Puedes utilizarlo para identificar sitios que han copiado tu contenido sin permiso o para que te muestre quién está citando tu sitio. Sólo debes escribir la URL donde están tus contenidos originales y Copyscape hace el resto: al momento te dirá si alguien está plagiando párrafos tuyos.
Wcopyfind,
creado por Louis Bloomfield, no busca en la red, a menos que el profesor conozca
la página sospechosa. Sólo trabaja con documentos Word y páginas
web. Este programa examina una colección de archivos de documento. Extrae
partes de texto de esos documentos y busca palabras que coincidan en ambos, en
frases de una longitud mínima especificada.
Cuando encuentra dos archivos que comparten bastantes palabras en esas frases, el programa genera un informe de formato HTML. El resultado puede indicar que un archivo es una copia o copia parcial del otro, o que son ambos copias o copias parciales de un tercer documento.
Por su parte, Educared Antiplagio, opera en línea. Permite localizar e identificar documentos plagiados a partir del análisis de diferentes fuentes. Comprueba posibles plagios entre documentos introducidos en la propia aplicación, ofreciendo la posibilidad de organizarlos y archivarlos, y comprueba posibles plagios respecto a otras fuentes de documentos (de cualquier tipo) que se encuentren en Internet.
Además, es capaz de comparar los apuntes desarrollados por un profesor - para una determinada asignatura - con los trabajos presentados por los alumnos de dicha asignatura. Y eso no es todo, porque los documentos que incorpores a la aplicación pasarán a formar parte de la base de datos de la herramienta para que de esta forma no puedan volver a ser plagiados en otras circunstancias.
¿Qué te queda entonces? Simplemente no copiar... o citar las fuentes para evitar ser acusado de plagio.
| Fuentes:
El Mercurio -Sitios web software nombrados en el artículo - Menos20
- UPRM.EDU - |