El
increíble mundo del surf Entre
las olas con la adrenalina a tope Cada
vez son más los que disfrutan de este deporte, que te mantiene con las
revoluciones a mil. Entérate de algunas técnicas y sumérgete en la onda del surf. El surf es uno de
esos deportes que necesitan de mucha dedicación. No es cosa de llegar y subirse
a una tabla y "surfear". Es más, quienes tratan sólo una temporada, lo más probable
es que no aprendan y terminen guardando la costosa tabla en alguna buhardilla
o dando por perdido el dinero del arriendo. Lo
cierto es que no es nada de fácil, pero tampoco es imposible. Si bien no hay edad
para aprender, lo óptimo es comenzar desde pequeño, como a los ocho años, y tomar
clases con gente que realmente conozca el deporte. Y
mucho ojo porque Chile tiene buenas olas. Ejemplo de esto es Pichilemu,
un verdadero paraíso para quienes gozan de este deporte. Eso
sí que las aguas son frías por lo que es recomendable que te inicies en el surf
bien equipado. Es decir: traje, botines y guantes. El
primer objetivo es pararse en la tabla sin perder el equilibrio. Después,
deslizarse sobre las olas. El
surfista se sitúa de pie en la tabla, deslizándose hacia abajo por
la rompiente de una ola y utilizando el peso de su cuerpo para dirigir la tabla.
Aunque es posible
hacer surf con olas de 30 centímetros de altura, las olas con más
pendiente permiten una "cabalgada" más rápida y apasionante.
Desde la
Polinesia Los
comienzos del surf se desarrollaron en las islas del Pacífico, cuando los
habitantes de la Polinesia empezaron explorando el océano y las islas alrededor
de éste. Aunque
no se conoce una fecha exacta de cuándo se "surfearon" las primeras
olas, se habla de que esto ocurrió por el año 1700, cuando los hawaianos
se habían convertido en asombrosos exploradores, navegantes y expertos
en el arte de "correr olas. Se
cuenta que el capitán explorador James Cook los vió en 1778. El
surf continuó su desarrollo en Hawai y ganó renombre internacional
en 1900, cuando el famoso surfista hawaiano Duke Kahanamoku obtiene la
medalla de oro en natación en los Juegos Olímpicos de Estocolmo
en 1912. En
1964 durante el primer Campeonato Mundial realizado cerca de Sydney (Australia),
específicamente en Manly, se crea la Federación Internacional de
Surf (ISF). Esta
Asociación agrupó a todas las naciones que practicaban el deporte.
En noviembre de 1976 en Hawaii, la ISF da paso a la Asociación Internacional
de Surf (ISA).




Lo
primero es acercarse al mar, perderle el miedo, pero siempre tenerle respeto.
Desde el primer momento que se toca el agua, no hay que luchar contra el mar,
sino que hay que aprender a comprender y dirigir sus fuerzas y así aprovechar
las olas al máximo.
Por
esos años las tablas de surf eran planchas largas que pesaban 68 kilos
o más, por lo cual sólo los atletas más fuertes podían
manejarlas.