El increíble mundo del surf

Entre las olas con la adrenalina a tope

Cada vez son más los que disfrutan de este deporte, que te mantiene con las revoluciones a mil. Entérate de algunas técnicas y sumérgete en la onda del surf.


El surf es uno de esos deportes que necesitan de mucha dedicación. No es cosa de llegar y subirse a una tabla y "surfear". Es más, quienes tratan sólo una temporada, lo más probable es que no aprendan y terminen guardando la costosa tabla en alguna buhardilla o dando por perdido el dinero del arriendo.

Lo cierto es que no es nada de fácil, pero tampoco es imposible. Si bien no hay edad para aprender, lo óptimo es comenzar desde pequeño, como a los ocho años, y tomar clases con gente que realmente conozca el deporte.

Lo primero es acercarse al mar, perderle el miedo, pero siempre tenerle respeto. Desde el primer momento que se toca el agua, no hay que luchar contra el mar, sino que hay que aprender a comprender y dirigir sus fuerzas y así aprovechar las olas al máximo.

Y mucho ojo porque Chile tiene buenas olas. Ejemplo de esto es Pichilemu, un verdadero paraíso para quienes gozan de este deporte.

Eso sí que las aguas son frías por lo que es recomendable que te inicies en el surf bien equipado. Es decir: traje, botines y guantes.

El primer objetivo es pararse en la tabla sin perder el equilibrio. Después, deslizarse sobre las olas. El surfista se sitúa de pie en la tabla, deslizándose hacia abajo por la rompiente de una ola y utilizando el peso de su cuerpo para dirigir la tabla.

Aunque es posible hacer surf con olas de 30 centímetros de altura, las olas con más pendiente permiten una "cabalgada" más rápida y apasionante.

Desde la Polinesia

Los comienzos del surf se desarrollaron en las islas del Pacífico, cuando los habitantes de la Polinesia empezaron explorando el océano y las islas alrededor de éste.

Aunque no se conoce una fecha exacta de cuándo se "surfearon" las primeras olas, se habla de que esto ocurrió por el año 1700, cuando los hawaianos se habían convertido en asombrosos exploradores, navegantes y expertos en el arte de "correr olas”. Se cuenta que el capitán explorador James Cook los vió en 1778.

Por esos años las tablas de surf eran planchas largas que pesaban 68 kilos o más, por lo cual sólo los atletas más fuertes podían manejarlas.

El surf continuó su desarrollo en Hawai y ganó renombre internacional en 1900, cuando el famoso surfista hawaiano Duke Kahanamoku obtiene la medalla de oro en natación en los Juegos Olímpicos de Estocolmo en 1912.

En 1964 durante el primer Campeonato Mundial realizado cerca de Sydney (Australia), específicamente en Manly, se crea la Federación Internacional de Surf (ISF).

Esta Asociación agrupó a todas las naciones que practicaban el deporte. En noviembre de 1976 en Hawaii, la ISF da paso a la Asociación Internacional de Surf (ISA).

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