Torre Eiffel

A 120 años de "la primera
piedra" de la francesa más famosa

Edificada en 1889 por Gustave Eiffel, este símbolo de la ingeniería ha sido desde la sede de un periódico hasta escenario de espectáculos multitudinarios.

Cuando el 28 de enero de 1887 se puso su primera piedra, nadie se imaginó que se convertiría en el monumento más visitado del mundo y símbolo de todo un país. Al contrario, la calificaron como "monstruo de acero" y "esqueleto horroroso".

 

Sede del periódico "Le Figaro", observatorio, estación metereológica, telegráfica, de radio y televisión; oficina postal, oficina del ingeniero Eiffel, pista de patinaje en hielo para el oso del Circo de Moscú, apoyo para el anuncio de la empresa Citroën, sede de encuentros científicos, teatro, escenario de espectáculos multitudinarios...

Eso y mucho más ha sido la espectacular Torre Eiffel, estandarte y emblema de la modernidad, la imagen más publicitada de Francia en el mundo. Creada por el ingeniero civil Gustave Eiffel, fue inaugurada el 31 de marzo de 1889.

Si sacas la cuenta, la torre lleva brillando casi 118 años. Pero fue exactamente el 28 de enero de 1887 cuando se colocó la primera piedra de la Torre Eiffel, es decir, ¡hace 120 años!.

En junio del año 2002 la torre fue sometida a mejoras y estrenó su nueva iluminación. Y es que miles de personas visitan la torre a diario - sobre todo durante el verano europeo -, y recibe cada año ¡más de seis millones de turistas!, siendo el lugar pagado más visitado del mundo.

En sus 117 años de existencia ha recibido la visita de 230 millones de personas. El año 2005 se registraron 6,5 millones de turistas que subieron indistintamente los tres niveles de miradores de la torre, y se esperan siete millones para el 2007. De acuerdo a las encuestas más recientes, el 86 por ciento de los visitantes son extranjeros.

El mejor elogio de los parisinos es comparar la extraordinaria obra con "un chef de tres estrellas, que vendrá a instalar sus hornos de cocina". Es decir, la aprecian tanto como la calidad de una excelente comida.

Sin embargo, es la catedral de Notre Dame la mayor receptora de visitantes en París cada año, con 12 millones de personas, seguida por el Museo El Louvre, que completó los 7,5 millones al cierre del 2006. Eso sí, hay que tener en cuenta que Notre Dame es de acceso libre, mientras el Louvre ofrece entrada gratuita el primer domingo de cada mes y para los estudiantes.

Ahora en pleno invierno en Francia, desde el anochecer hasta la una de la madrugada, el espectáculo de la Torre Eiffel es aún más luminoso, con 20 mil bombillos, colgados a mano, uno a uno, para crear la sensación de fuegos artificiales en ebullición.

Y siguiendo las pautas trazadas por Gustave Eiffel, que al concluir su obra en 1889 remarcó que la pintura sería vital para la conservación de un monumento metálico y al aire libre, la torre es sometida a labores de remozamiento periódico.

Su color, sin embargo, ha ido variando con el tiempo. De 1889 a la fecha la torre ha sido pintada ¡18 veces! y ha pasado de un moreno rojizo, al castaño dorado y el actual, bautizado "marrón Eiffel".

Una torre monumental

Esta construcción mide alrededor de 318 metros de alto, eso sí, sin tomar en cuenta su modernísima antena de telecomunicaciones.

Su base está formada por cuatro arcos gigantes que descansan sobre cuatro pilares situados en los vértices de un rectángulo.

A medida que la torre se va elevando, los pilares se giran hacia el interior, hasta unirse en un solo elemento articulado.

Posee escaleras (¡1.665 escalones!) y ascensores transparentes, y en su recorrido se alzan tres plataformas a distintos niveles, cada una con un mirador, y la primera, además, con un restaurante.

Muy cerca del extremo de la torre existen una estación metereológica, una estación de radio, una antena de transmisión para la televisión y habitaciones en las que vivió el propio Eiffel. Además, posee cuatro reflectores con luces de xenon de 6.000 watts que giran de manera permantente en la cumbre.

Gustave Eiffel fue asistido en la construcción por los ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier, y por el arquitecto Stephen Sauvestre. En su construcción se utilizaron ¡6.300 toneladas de hierro!.

Hoy, la torre es propiedad de las autoridades locales de París y "explotada" por una sociedad privada, "Société Nouvelle de l'Exploitation de la Tour Eiffel", quienes la mantienen y pintan cada 7 años con 50 toneladas de pintura... ¿Y sabes quién hace este trabajo?... obreros expertos en deportes de escalamiento acrobático.

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