







Domingo 24 de Junio
San
Juan Bautista: una fiesta llena de ritos
para
recordar al precursor de Cristo
El primo de Jesús, que nació seis meses antes que él y cumplió la misión de "preparar el camino" a Cristo, vivió en el desierto, donde se dedicó a predicar y a bautizar. Nació el 24 de junio, siendo hoy el único santo del que se conmemora su nacimiento y no su muerte.
Desde entonces se señaló la noche del 23 al 24 como la de San Juan, muy próxima al solsticio de invierno en el Hemisferio Sur y al de verano en el Hemisferio Norte. Todos los años, el 23 de junio a las 12, se realizan varios rituales para aprovechar las "energías" de esta noche. En esta fecha se ponen en práctica diversas supersticiones o pruebas.
San Juan Bautista nació el 24 de junio, siendo hoy el único santo del que se conmemora su nacimiento y no su muerte. Fue primo segundo grado de Jesucristo y el último profeta.
El capítulo primero del Evangelio de San Lucas cuenta la historia de este peculiar santo, que murió decapitado: Zacarías, su padre, era un sacerdote judío que estaba casado con Isabel, con quien no tenía hijos porque ella era estéril.
Siendo ya viejos, un día, cuando estaba él de servicio en el Templo, se le apareció el ángel Gabriel y le dijo que su mujer tendría un hijo, el cual sería el precursor del Mesías, y a quien debería poner por nombre Juan.
Le dijo también, que ya desde el vientre de su madre, Juan estaría lleno del Espíritu Santo y convertiría a muchos para Dios.
Seis meses después, el mismo ángel se apareció ante la Virgen María para comunicarle que iba a ser madre del Hijo de Dios, y que su prima Isabel estaba embarazada. María corrió a acompañar a su prima y se quedó con ella tres meses. Cristo nacería seis meses más tarde, el 24 de Diciembre, en Belén.
No
se sabe mucho de la infancia de San Juan. Se cree que siendo aún un muchacho
y huérfano de padres, huyó al desierto lleno del Espíritu
de Dios, debido a que el contacto con la naturaleza lo acercaba más a él.
Allí se alimentó de miel,
langostas, frutas silvestres, raíces, y aquello que la Providencia pusiera
a su alcance.
Vivió dedicado a la penitencia y a la oración, y siempre vestía con una piel de camello. Más o menos el año 28 de nuestra era estaba instalado en la ribera del Jordán, predicando y bautizando a los judios. Llamaba a la gente a convertirse y a arrepentirse de sus pecados. "Yo os bautizo con agua para moveros a la penitencia; pero el que ha de venir después de mí es más poderoso que yo, y yo no soy digno ni siquiera de soltar la correa de sus sandalias. El es el que ha de bautizaros en el Espíritu Santo ", decía, refiriendose a Jesús. Y fue hasta allá donde llegó Jesús, quien fue bautizado por su primo y reconocido por éste como el Mesías.
Juan Bautista siguió predicando, y criticaba a Herodes por haberse casado con la mujer de su hermano Filipo, Herodías. Ella se divorció de su esposo y se casó con Herodes, ante lo cual Juan fue hasta él y se lo recriminó.
Ante esto, Herodes lo mandó a buscar y lo apresó, pero no lo mató, ya que sabía que era un hombre justo y santo, y le protegía. Sin embargo, Herodias lo odiaba a muerte y lo único que quería era quitarlo del medio.
En una fiesta por el cumpleaños de Herodes, bailó para él la hija de Herodias, Salomé. Embobado, Herodes le dijo que le pidiera lo que quisiera. A instancias de su madre, Salomé le pidió la cabeza de Juan Bautista.
Entonces, Juan Bautista fue decapitado y trajeron su cabeza en una bandeja. Herodes se puso muy triste, porque temía matar al Bautista, y se dio cuenta de su error, pero a causa del juramento, no quiso desairar a Salomé.
Juan Bautista fue el primer mártir que murió en defensa de indisolubilidad del matrimonio y en contra del divorcio.
La noche de San Juan
San Agustín hace la observación de que la Iglesia celebra la fiesta de los santos en el día de su muerte. Pero, en el caso de San Juan Bautista, hace una excepción y le conmemora el día de su nacimiento, porque fue santificado en el vientre de su madre.
Desde entonces se señaló esta noche como la de San Juan, muy próxima al solsticio de invierno en el Hemisferio Sur y al solsticio de verano en el Hemisferio Norte.
Desde
tiempos primitivos, esta ha sido una fecha de fiesta, en que en algunos lugares
-sobre todo andinos- se usa armar grandes fogatas, sacar "en andas"
la imagen de San Juan Bautista y hacer grandes fiestas en los pueblos.
En nuestro país, este día se celebra de diversas formas, pero la más tradicional es la "cena de la noche de San Juan", cuyo menú, basado en la preparación de carnes, varía en todas las regiones del país. Lo que sobra es repartido entre los asistentes, quienes se llevan a sus casas un plato con un poco de cada cosa. En Chiloé, por ejemplo, se prepara con carne de cordero, vaca, cerdo, gallina y pavo. Mientras que en la provincia de Ñuble, se trata de un curanto de verduras y carne de vacuno.
Tambien, todos los años, el 23 de junio a las 12 de la noche, se realizan varios rituales para aprovechar las "energías mágicas" de la noche de San Juan. En esta fecha se ponen en práctica diversas supersticiones o pruebas, entre las que destacan: sentarse debajo de una higuera con una guitarra, poner papas debajo de la cama, poner tres papeles con deseos debajo de la almohada, echar esperma de vela en una fuente de agua, derramar tinta, o leer el futuro en una yema de huevo.
Quien realice con fe las "pruebas de San Juan" -dice la tradición- obtendrá muchas respuestas... ¿Cuáles son las pruebas más comunes?:
Florecimiento de la Higuera: Cuenta la leyenda que la higuera florece por única vez en la víspera de San Juan, a las doce de la noche, pero dura sólo algunos instantes. Según la creencia, el que arranca esta flor se enriquece y es feliz el resto de sus días. Para esto es necesario subirse al árbol y observar las ramas más altas, lugar donde florece la flor.
La tradición dice que cerca de las doce se oyen gruñidos, ruidos, maullidos y hasta gritos espantosos, o se ve aparecer al diablo, serpientes y arañas. Al que no tiene miedo no le pasará nada y logrará ver la higuera llena de flores.
Debe tomar sólo una y ponérsela en el pecho y después bajar del árbol. Al día siguiente desaparece la flor, pero el valiente tendrá fortuna y felicidad.
Higuera
musical: La tradición dice que si una persona se coloca bajo una
higuera con guitarra en mano, justo a las doce de la noche aprenderá a
tocar este instrumento "por arte de magia".