






Construyen museo dedicado
la familia Von Trapp
Ya han pasado 41 años y la emoción y el impacto que causa la historia de aquella joven novicia que solía perderse las oraciones matutinas, simplemente porque le gustaba ir a las montañas a cantar, se mantiene de generación en generación. Por lo mismo, la ciudad austríaca de Salzburgo, donde vivieron los verdaderos Von Trapp, está preparando la construcción de un nuevo museo centrado en La Novicia Rebelde.
Raindrops
on roses and whiskers on kittens,
bright copper kettles and warm woolen mittens,
brown paper packages tied up with strings,
these are a few of my favorite
things.
Cream
colored ponies and crisp apple strudels,
door bells and sleigh bells and
schnitzel with noodles.
Wild geese that fly with the moon on their wings.
these are a few of my favorite things.
Girls
in white dresses with blue satin sashes,
snowflakes that stay on my nose
and eyelashes,
silver white winters that melt into springs,
these are
a few of my favorite things...
(Canción "My Favorite Things", La Novicia Rebelde / The Sound of Music)
Seguro que si leíste los tres párrafos anteriores, inmediatamente comenzaste a "tararear" aquella canción con la cual María (en La Novicia Rebelde / The Sound of Music) hizo sentir mejor a los siete hijos del Capitán Von Trapp, aquel día de tormenta que los tenía muy asustados.
En la década de los 60, específicamente en el año 1965, el director de cine Robert Wise - también responsable de Una Tormenta de Verano (1999) y Star Trek (1979), tomó como centro de un filme la auténtica historia de la familia "cantora" Von Trapp.
La realización se convirtió en uno de los musicales más populares de todos los tiempos. Obtuvo cinco premios Oscar (mejor película, director, montaje, sonido y adaptación musical), y recibió además otras cinco nominaciones.
El éxito del filme fue tal que se calcula que después de "Lo que el viento se llevó", "La novicia rebelde" es la película con mayor número de boletos vendidos en Estados Unidos, con cerca de 112 millones.
También ocupa el segundo lugar como la película más católica después de "La Pasión de Cristo" de Mel Gibson, elegida por los lectores del diario National Catholic Register.
Hasta hoy, ya ha sido vista por alrededor de ¡mil millones de personas en todo el mundo!.
Y es que nadie, ni siquiera las nuevas generaciones, se dejan de emocionar con la historia de María (encarnada por Julie Andrews), aquella joven novicia que solía perderse las oraciones matutinas, simplemente porque le gustaba ir a las montañas a cantar. Por lo mismo, la madre superiora decide que debe vivir en el mundo real antes de hacer sus votos, y para ello la envía como institutriz a la casa del viudo Capitán Von Trapp (Christopher Plummer).
Ya han pasado 41 años y la emoción y el impacto que causa esta historia real son dos elementos que persisten. Por lo mismo, la ciudad austríaca de Salzburgo, donde vivieron los Von Trapp, está preparando la construcción de un nuevo museo centrado en The Sound of Music.
El diario Oesterreich aseguró que las autoridades de Salzburgo han acordado con el monasterio benedictino de la ciudad - donde la protagonista, Maria von Trapp, era novicia en la película - la construcción de una nueva gran muestra que atraiga a seguidores del filme de todo el mundo.
Según
el concejal de turismo de Salzburgo, Wilfried Haslauer, el proyecto cuenta ya
con la aprobación de los propietarios de los derechos de autor de la película
y de su banda sonora.
Se estima que el nuevo museo - al que se accederá mediante un ascensor dentro de la montaña en la que se encuentra el monasterio, y que contendrá una mezcla de cine, musical y modernas animaciones informáticas - abrirá sus puertas en 2008.
Filme v/s realidad
Cuando María llega a casa de los Von Trapp, en el año 1930 (Austria), descubre que su jefe es una persona fría y distante, y sus siete hijos casi unos autómatas; eso sí: siempre que su padre esté cerca. La otra parte del tiempo, los niños son bastante mal criados y pesaditos, como bien lo demuestra la larga lista de institutrices que han tenido.
Pero María rápidamente empieza a ganarse la confianza de los niños, especialmente de la mayor Liesl (Charmian Carr), que está enamorada de Rolf, un muchacho que trabaja de mensajero.
Sin embargo, María empieza a enamorarse del capitán, y sin saber cómo manejar sus sentimientos, regresa de inmediato a la Abadía dispuesta a hacer sus votos para no complicar el futuro matrimonio del viudo con una sofisticada baronesa.
Pero los niños insisten para que María regrese. La baronesa se da cuenta que el capitán y María están enamorados y en un acto de nobleza desaparece de sus vidas. María y el Capitán se casan.
Lo malo es que regresan de su luna de miel poco después de que los nazis entran en Austria. El hogar ancestral de los Von Trapp está lleno de esvásticas y el novio de Liesl ya ha sido indoctrinado en las "glorias" del Tercer Reich.
Y todo estalla cuando el Capitán Von Trapp recibe notificación de que tiene que regresar al servicio activo para servir al Fuhrer. El capitán no quiere saber nada del nazismo y empieza a fraguar un plan para sacar a su familia de Austria (1938).
Si ya la historia emociona.. ¡y hasta las lágrimas!, la música - que pertenece a Richard Rodgers y Irwin Kostal - más aún. Cada escena, cada momento de la película, se logra identificar con una canción interpretada por los mismos protagonistas.
La linda voz de Julie Andrews junto con la lucidas voces de los niños, hacen sentir una mezcla de esperanza, alegría, amor y bondad.
Pero ojo, ya que algunos hechos de la película son exactos a los de la vida real de la familia Von Trapp, pero otros no, partiendo por los nombres de los niños.
En 1964,
mientras filmaban la película, la verdadera María viajó a
Salzburgo para conocer al elenco de actores y se le dio un pequeño rol
en el filme. Cuando Julie Andrews canta
I have confidence
mientras viaja de la Abadía de Nonnberg a la villa Von Trapp, pasa por
debajo de un arco en el centro de Salzburgo, en las sombras tras ella está
la verdadera María Von Trapp (que de soltera se llamaba María Augusta
Kutchera). Filmar esos pocos segundos requirió 37 tomas en total.
Al terminar, María Von Trapp le dijo al director (Robert Wise) Acabo de abandonar mi larga ambición de toda la vida de trabajar en el cine. La verdadera María falleció en 1987.