Luis "Mago" Jiménez, en el ojo del huracán

Más allá de los titulares faranduleros, Luis Jimenez tiene una tremenda carrera futbolística. A principios de este año logró ganar una batalla judicial y se instaló en el ex equipo de Marcelo Salas - la Lazio - en el cual ahora es titular.

Su personalidad, habilidad para buscar el remate directo y movilidad en la cancha, han transformado a este "mago chileno" en un volante indispensable para cualquier equipo en que milite.


A principios de este año, el destino le sonreía a Luis Jiménez. Luego de un arduo trabajo judicial, consecuencia de los problemas que lo dejaron sin club una temporada y de un alejamiento de la actividad profesional por casi ocho meses - lo que incluso lo restó de la selección nacional - su situación cambió drásticamente: se instaló nada más ni nada menos que en el ex equipo de Marcelo Salas, la Lazio.

Esto, luego de que la Ternana - club dueño del pase del "Mago" - llegara a un acuerdo para asegurar los servicios del volante chileno, quien iría a préstamo por 18 meses a cambio de un millón de euros, con una opción de compra tasada en 11 millones más. Así las cosas, la Ternana, que actualmente milita en la serie C de Italia (tercera división), dejó que el chileno partiera a préstamo por una temporada y media.

Jiménez habría podido estar jugando hace ya bastante rato en este equipo, es decir, a inicios de la temporada del "Calcio" (campeonato italiano), pero su equipo nunca permitió su traspaso, a lo que se sumó que tampoco estaba jugando en éste. Por lo mismo, el Mago decidió pelear a través de una vía judicial.

Luis Jiménez denunció en los tribunales italianos a los dirigentes de su cuadro de "acoso sicológico", práctica que se conoce como "mobbing", debido a que la dirigencia impidió por todos los medios que fichara en otro equipo. Esto, tomando en cuenta, además, que Luis Jiménez también tuvo ofertas del Inter de Milán, de la Juventus, el AS Roma y el Atlético de Madrid.

Para validar sus dichos, la defensa de Jiménez presentó cerca de 30 testigos, entre los que se cuentan jugadores y periodistas, quienes sustentaron la versión de Jiménez.

De esta forma, el ex capitán de la selección chilena quería conseguir la libertad de acción sin tener que volver a vestir los colores de la Ternana... y lo consiguió.

Finalmente, el día 7 de enero del 2007, después de estar más de medio año sin jugar por ningún equipo ni por la selección, Luis Jiménez se unió al club Lazio de la capital italiana, por una cesión hasta 2008, con la opción de compra de parte del cuadro romano.

Hasta acá todo bien, tanto en su nuevo club - donde ya es titular -, como en su juego. Sin embargo, problemas personales - por los cuales ha estado últimamente en la mira de la prensa - lo hicieron automarginarse de la próxima Copa América que jugará la Selección Chilena, donde él cumple el rol de capitán, además del de mediocampista.

Aunque defendió la camiseta chilena en Costa Rica, ahora ha dejado en claro que no formará parte de grupo que estará presente en el campeonato que se jugará en Venezuela, debido a que es fundamental para él iniciar la pretemporada junto a sus compañeros en Italia, sin tener que iniciar una vez más en desventaja y tener que recuperar la condición durante el campeonato. Un decisión irrevocable, que no tendría nada que ver con los problemas que ha tenido con su señora.

“La temporada que está por comenzar será decisiva para mi carrera y quiero prepararme al 100 %. La esperanza y el deseo es de trabajar bien para ser un jugador importante en Europa y después volver a jugar por la selección chilena para lograr triunfos" (Prensa Fútbol).

Su historia en la Ternana

Luis pertenece al Ternana desde el año 2001. Estuvo cuatro años en ese club, desde el cual no había emigrado debido al alto precio que ponía Ternana por él, lo que siempre fue una traba insuperable para su salida.

Los casi 12 millones de euros que pedía la directiva por el pase del Mago, ahuyentaron al Lazio y posteriormente a la Juventus. No obstante, Ternana entró en una crisis económica y los precios de los jugadores comenzaron a bajar en forma considerable, pero Ternana "hizo la vista gorda" y mantuvo el alto precio de Jiménez.

Sin embargo, llegó una oferta tentadora: la Fiorentina ofreció 3, 2 millones de dólares por la compra del 50 por ciento de la ficha del chileno - en el marco de una política tendiente a reforzar un ataque que contaba con pocos jugadores - y lo contrató por los siguientes cuatro años.

Llegó a un equipo que en esos momentos era la revelación de la Liga Italiana. Hoy por hoy la Fiorentina es uno de los clubes más poderosos de Italia, y su popularidad es inmensa. Luis Jiménez jugó ahí hasta mayo de 2006.

Jiménez tiene gratos recuerdos de su debut en la Serie A con la camiseta de Fiorentina, ya que nunca imaginó que podría consolidarse en la oncena inicial del conjunto violeta.

Sin embargo, un hecho lamentable fue el escándalo de corrupción en el que estuvo inmerso el fútbol italiano y que perjudicó directamente su permanencia en Fiorentina, club que estuvo a punto de bajar a la Serie B por su participación en el escándalo de fraude deportivo.

Debido a lo anterior Fiorentina no ocupó su opción de adquirir la segunda mitad del pase y finalmente Ternana - que bajó a Tercera División - se quedó con el 100 por ciento de su pase, poniendo en venta nuevamente el 50%, aunque toda opción de compra fue frenada por la dirigencia de este equipo.

Pero desde que dejó la Fiorentina el Mago se planteó un desafío: seguir jugando en la Serie A en un equipo del mismo nivel o superior a la Fiorentina.

Su carrera en el fútbol

Su personalidad, movilidad y habilidad para desequilibrar en los últimos treinta metros de la cancha deslumbra a todos. Además de eso, tiene fuerza física y mucho estilo.

Nunca se le ha visto con problemas de ubicación y - como buen volante - Luis "Mago" Jiménez se las arregla para habilitar a los delanteros o para buscar el remate directo... algo que muy pocos mediocampistas ofensivos nacionales muestran en la actualidad. No por nada ha sido capitán de la selección Chilena.

Cuando recién entraba a una cancha, Luis Jiménez soñaba con jugar junto a Marcelo Salas y con ser como el Coto Sierra, que le hizo aquel golazo a Camerún en el Mundial de Francia '98.

Sin embargo, a él no le fue nada de bien cuando vistió la Roja por primera vez. Quedó eliminado en la primera ronda en los sudamericanos Sub 17 de Perú el 2001, y Sub 20 de Uruguay, el 2003. Y para el Preolímpico siguiente no fue considerado.

No obstante, durante el 2004 tuvo otra oportunidad con Juvenal Olmos en la Roja adulta. No jugaba en la Selección desde el año anterior cuando había vestido la camiseta de la Sub 23 en un amistoso con Everton, que sirvió de preparación para el Preolímpico, pero sólo le bastaron un par de jugadas "de lujo" y una extraordinaria dinámica en la cancha para que se convirtiera en el nuevo ídolo de la "Roja".

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