






Nelly
Viennot quiere hacer historia:
ser la primera mujer árbitro de un Mundial de Fútbol
Fue la única mujer convocada por la FIFA para formar parte de los 80 árbitros asistentes que deberán cumplir una serie de pruebas y optar así a tener un lugar entre los 60 jueces que estarán presentes en la Copa del Mundo Alemania 2006.
Es francesa, dueña de casa y hace 11 años que oficia de árbitro internacional. Es la primera mujer en arbitrar un partido de la Copa UEFA, y ya estuvo hospitalizada luego de sufrir las consecuencias de un acto de "violencia en los estadios".
Tiene 44 años, es francesa, madre de dos hijas y vive en Salouel, una ciudad ubicada al norte de París. Se llama Nelly Viennot. Lo más seguro es que su nombre no te diga nada, sin embargo, es muy probable que escuches cada vez más acerca de ella.
Porque, a pesar de que lleva una vida totalmente normal, alejada de lo que se considera como noticia, esta mujer podría entrar en los libros de la historia del fútbol al convertirse en la primera mujer en dirigir un partido de la Copa de Mundo.
Sucede que la francesa forma parte de los 80 árbitros asistentes convocados por la FIFA, que deberán cumplir una serie de pruebas en la ciudad alemana de Frankfurt, tras lo cual saldrán los 60 jueces que estarán presentes en Alemania 2006, y que se unirán a la lista de 23 árbitros seleccionados por la entidad para dirigir los 64 partidos del Mundial, entre el 9 de junio y el 9 de julio próximos.
Esta mujer "se las trae". Desde hace 11 años es árbitro internacional y ha trabajado durante muchos años como asistente. Debutó como árbitro en 1987 y desde 1995 está recorriendo el mundo.
Participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 y en Atenas 2004, además del Mundial de fútbol femenino que se disputó en Estados Unidos en el año 2003.
Hay
que sumarle a esto que la francesa tiene en su poder la marca de ser la primera
mujer en arbitrar un partido de la Copa UEFA, cuando en 2003 dirigió
el encuentro entre AIK Solna, de Suecia, y el Fylkir, de Islandia.
Tambien se ha convertido en víctima de la violencia en los estadios. Seis años atrás, Viennot fue presa de los fanáticos futboleros. El 21 de diciembre de 2000, en un partido de la Liga francesa entre el Metz y el Estrasburgo, un petardo estalló en su cabeza, lo cual la dejó prácticamente inconsciente y, por supuesto, hospitalizada.
Dueña de casa que quiere hacer historia
Nelly nació el 8 de enero de 1962. Mide 1.52 m. y pesa 44 kilos. Además del francés, su idioma nativo, habla inglés. Entre sus hobbies se encuentran el tennis, el squach, la escalada, la lectura y sus hijas.
Su padre fue un buen jugador de fútbol entre los aficionados de su región, y fue él quien le inculcó el entusiasmo por el balompié.
Es la única mujer invitada a participar de este mundial. Por lo mismo, su alegría sería muy grande si es que resulta elegida para ser la primera mujer en dirigir un partido de un Mundial de fútbol masculino, aunque sólo sea como juez de línea.
Ahora sólo debe prepararse. Deberá cumplir, junto a sus colegas masculinos, un riguroso programa. Cada uno de los candidatos deberá superar un estricto examen físico, teórico sobre el reglamento, y lingüístico sobre el dominio del inglés.
Y Nelly debe cumplir exactamente el mismo programa y los mismos requisitos que los hombres.
En caso de no quedar seleccionados,
no serán sólo los jueces de línea los afectados de quedar
fuera del torneo, sino también todo el equipo que conforman con los árbitros
principales ya designados. Así, del examen de Viennot depende el árbitro
francés Eric Poulat.
Y
es que por cada árbitro principal elegido, dos o tres asistentes participarán
en la concentración. Al menos dos, de los tres asistentes, deben superar
las pruebas, requisito sin el cual el equipo entero será excluido del
Mundial.
Los árbitros y sus asistentes cobrarán una prima de 40. 000 dólares, lo que implica que la suma se duplicó respecto del Mundial pasado de Corea y Japón (2002).
El balón para la final
El presidente del Comité Organizador del Mundial, Franz Beckenbauer, puso "a rodar" el balón dorado de Adidas para la final del torneo. Éste fue especialmente diseñado para el partido que cerrará el Mundial, el día 9 de julio, en Berlín.
Es de la misma generación
que los restantes 2.880 balones
que Adidas suministrará para entrenamientos y partidos, solo que mientras
que en estos dominan los tonos negro y blanco, con algún motivo dorado,
en el de la final se invierte la proporción.
El balón presenta una configuración de catorce piezas que forman un exterior homogéneo y perfectamente esférico que permite a los jugadores tener buen control. La pelota, que pesa 420-445 gramos, sólo la podrá utilizar el campeón de este Mundial en los partidos oficiales hasta el 2010.
Adidas suministró para los entrenamientos una primera partida de 20 balones a principios de año a cada una de las 32 selecciones. A ésta seguirá una nueva entrega de una veintena de pelotas, cuando lleguen a Alemania, más una edición especial del balón dorado de Berlín.
La marca deportiva espera vender
diez millones de ejemplares entre aficionados y turistas.
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Fuentes: La Tercera
-Sitio oficial
FIFA - Clarín
- El Universo
- El Comercio
- El
Semanal Digital - El
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