






Maria
Sharapova, la top one
La número uno del ránking WTA está más allá del tenis. Además de obtener ingresos anuales por 25,4 millones de dólares, ser la primera rusa en ganar el torneo de Wimbledon y la segunda jugadora más joven en quedarse con el título del Abierto de Gran Bretaña, ha firmado millonarios contratos publicitarios con marcas como Nike, Canon y Motorola. Es que ella tiene estilo y además es una excelente deportista.
Recientemente fue nombrada por la ONU Embajadora de Buena Voluntad, con lo que se comprometió a promover los programas de asistencia de las Naciones Unidas.
Desde el 5 de febrero ocupa nada menos que el lugar número 1 en el ránking mundial de la WTA (que agrupa a las mujeres tenistas profesionales), con 3.978 puntos, y con una ventaja de 542 sobre la belga Justine Henin, quien ocupa el segundo puesto.
Pero más allá del tenis, María tiene una nutrida agenda, que trata de mantener bien controlada. La llaman para las portadas de revistas de todo tipo, con increíbles producciones y los fotógrafos más famosos del mundo. Está en las revistas deportivas, pero también en las de moda e, incluso, en la prensa del corazón... sobre todo desde que mantiene un discreto romance con el tenista norteamericano Andy Roddick, luego de una "bulliciosa" relación con el músico Adam Levine de Maroon 5. Eso sí: ella se niega a hablar de su supuesta relación.
Recientemente, la agencia de las Naciones Unidas para el desarrollo la nombró como embajadora de buena voluntad. La tenista firmó una carta en la que se compromete a promover los programas de asistencia de la ONU. Recibirá un salario simbólico de un dólar anual por un período de dos años.
La atleta dijo que quiso convertirse en embajadora porque le preocupan las olvidadas víctimas del desastre nuclear de Chernobyl, Ucrania, en 1986, un tema al que es especialmente sensible. También donó 100 mil dólares al Programa de Desarrollo de la ONU, destacando que el dinero será usado para ayudar a los residentes de Chernobyl y alrededores.
El dinero irá destinado a ocho proyectos del PNUD (Programa de la Naciones Unidas para el Desarrollo) que incluyen instalaciones informáticas, deportivas y sanitarias en comunidades rurales de Bielorrusia, Rusia y Ucrania.
Es que la tenista de 19 años de edad está muy familiarizada con el desastre de Chernobyl. Sus padres vivían a 300 kilómetros de la planta nuclear cuando ocurrió el accidente. Preocupados por los efectos que la lluvia radiactiva pudiera tener en su futura familia, se mudaron a Siberia. Allí nació ella en Abril de 1987.
Los
compromisos de la tenista rusa con la organización pasarán por la
promoción internacional de los conocidos "Objetivos del Milenio"
suscritos por 189 países en el año 2000 y que pasan por la erradicación
de la pobreza, la escolarización infantil, prevención de conflictos
e igualdad de género, entre otros.
Más
que tenis
Sus ingresos anuales ascienden a los 25, 4 millones de dólares, según una investigación de la publicación Sports Illustrated. El año 2005 ocupó el segundo lugar en ganancias en el mercado estadounidense por detrás del golfista Tiger Woods (obtuvo cerca de 100 millones de dólares de ingresos). En el ránking internacional Sharapova quedó cuarta por detrás de Michael Schumacher ($80 millones), Valentino Rossi ($30 millones) y Ronaldinho ($29,1 millones).
Claro que en esta lista no figuran atletas norteamericanos, porque para ellos existe una top-lista aparte, pero si fuera incluida en ésta, habría estado entre los diez deportistas más ricos de ese país.
Y
ella no niega que esto de ganar y ganar dinero le guste. Es más, admite
libremente que no tiene ningún problema en incrementar permanentemente
su cuenta corriente, a punta de ganar torneos y firmar jugosos contratos.
Ya posee 18 títulos
(15 individuales y 3 dobles), entre los que destaca el Wimbledon logrado en 2004.
Y no le gusta para nada que la comparen con Anna Kournikova , y es que - según
dicen sus más cercanos - Maria se concentra en los resultados, es autosuficiente
y no sufre la "enfermedad de las estrellas".
No obstante, y pese a su "autocontrol", la tenista rusa Maria Sharapova firmó en el año 2003 un contrato con IMG Models, agencia de modelos de prestigio, con el objetivo de explotar su belleza siberiana. Desde ese año ha realizado numerosos desfiles de moda y ha suscrito millonarios contratos publicitarios con marcas como Nike, Canon, Colgate-Palmolive y Motorola.
Pero eso no es todo. En octubre del año 2005 lanzó un perfume con su nombre, luego de firmar un contrato en Moscú con la compañía Parlux Fragances, por el que recibirá 5 millones de dólares por tres años... se trata de un perfume de frescura de mandarinas dulces.
La industria de los tonos y melodías de telefonía sacó a la venta el "grito" de la tenista. La melodía se ofrece en varias versiones, incluida la polifónica, y en formato mp3.
Y es que esta chica - que a los nueve años ya había conseguido sus primeros contratos publicitarios con Prince, popular marca de raquetas de tenis, y la compañía japonesa Nike - tiene las cosas bien claras: su objetivo principal es estar sana, y cuando termine su carrera deportiva recién pensará en dedicarse al mundo de la moda.
Vamos a lo suyo
María nació el 19 de abril de 1987, en Nyagan, una ciudad en la región siberiana de Rusia. Sus padres, originarios de Gomel, Bielorrusia, emigraron a Rusia en 1986 por temor a que la hija que esperaban sufriera algún trastorno tras el accidente nuclear de Chernobyl, a 300 km. de su hogar. En 1989 la familia se trasladó a la ciudad del Mar Negro de Sochi.
Cuando tenía 4 años conoció junto a su padre al tenista Yevgeny Kafelnikov, quien le regaló una raqueta. Desde ese momento, ella comenzó a golpear pelotas de tenis. Pero el juego pronto se convirtió en su pasión. Dos años más tarde se encontraba en una clínica y la campeona del tenis Martina Navratilova también estaba en el edificio. Con solo seis años, Maria le demostró su talento. Martina habló con el padre de Maria y le recomendó que la llevara a la academia más famosa de tenis del mundo: la de Nick Bollittieri, en Florida, Estados Unidos.
Poco después, este mismo consejo fue repetido por el entrenador principal de la federación rusa, y estuvieron de acuerdo en que era lo mejor que se podía hacer por el enorme talento de Maria. Cuando cumplió siete años, su padre la llevó a Estados Unidos sin saber una palabra de inglés. IMG, la compañía de representantes de deportistas, decidió patrocinar a Maria en la academia de Bollettieri.