mitos de la lactancia materna

Lactancia Materna: Descubre aquí los mitos que la rodean

La lactancia materna no debería ser algo difícil, ya que la realizan todos los mamíferos desde siempre. Aún así, los primeros días con un bebé son muy desconcertantes, especialmente para las madres primerizas. Aparecen las dudas, que con información adecuada y paciencia, se pueden resolver.

El problema es que los consejos de familiares y amigas no siempre son acertados, debido a viejas creencias erróneas que pueden complicar las cosas. Además, existen muchos mitos absurdos que carecen de fundamente y que,  en ocasiones, llevan a  las madres a detestar la lactancia. Repasamos algunos de estos mitos.

El calostro no alimenta: FALSO

En los días que siguen al parto, los pechos de la madre segregan el calostro (llamado también primera leche). Una sustancia de color amarillento que aporta vitaminas, minerales, calorías y una protección especial contra enfermedades. Durante las primeras 48 horas, el bebé necesita muy poca cantidad de calostro, por lo que no es de preocuparse si sólo salen gotas. Serán más que suficientes. El bebé se alimentará de este líquido hasta que aparezca la leche a las 48-72 horas.

Hay que esperar a que suba la leche para dar pecho: FALSO

Afortunadamente, ya dejamos atrás las rígidas normas en que se separaba a los niños de sus madres durante horas y se les administraban rellenos o sueros antes de pasar directamente a la lactancia materna. Hoy está comprobado que lo mejor es amamantar al bebé en la misma sala de parto (ojalá). El calostro es un alimento esencial, no sólo por sus propiedades, sino porque también ayuda a expulsar el meconio (la primera caquita). Adicionalmente, la succión frecuente estimula la producción de leche.

Con una cesárea, la leche tarda más en subir: FALSO

Esto sólo ocurre cuando se tarda mucho en hacer la primera toma, si se separa a la madre del bebé y si se le dan biberones, suero o chupetes, espaciando las tomas. La lactancia materna se puede iniciar inmediatamente después de dar a luz, incluso si ha sido por cesárea. El paso de fármacos a la leche es mucho menor que la exposición que el bebé ha tenido en el útero y los beneficios superan con creces a los posibles impedimentos.

Mi leche no alimenta, tendré que darle relleno: FALSO

Todas las leches maternas alimentan y son buenas. Si el bebé se queda con hambre (llora, se mueve mucho o hace ruidos) puede deberse a que no mama como debería. En muchas ocasiones, se soluciona corrigiendo la postura y dándole a demanda, cada vez que pida.

Hay que cambiarlo de pecho a los 10 minutos: FALSO

La composición de la leche va variando a lo largo de la toma. Al principio sale más aguada y al cabo de unos minutos, es más grasa. Si un bebé sólo toma la leche del principio y no la del final, puede que la composición global del alimento no sea la correcta. Hay que dejar que el niño mame de un pecho todo el tiempo que él quiera, él sabe lo que necesita.

Darle pecho cada 3 horas: FALSO

Si asignas un horario arbitrario (como los 10 minutos por pecho cada 3 horas), el niño no beberá la leche que necesita ni en cantidad como tampoco en composición. Si se da al bebé la mitad de veces que pide, la madre tendrá menos leche. El ideal es ofrecerle el pecho a demanda, cada vez que esté despierto y haga ruiditos. Tampoco es necesario esperar a que llore, es un signo tardío de hambre.

No se puede tomar ningún medicamento: FALSO

Son muy pocos los fármacos que están contraindicados durante la lactancia, aunque muchos de ellos afirman que pueden ser peligrosos, cuando en realidad no es verdad. Lo mejor es preguntar al médico en cada caso concreto.

La mujer no puede amamantar con fiebre: FALSO

La fiebre no perjudica en nada a la leche ni al bebé. Es más, cuando la madre tiene fiebre, es importante que continúe dando pecho, ya que los anticuerpos de la leche pueden proteger al bebé de la infección que la provoca. El peor momento para apartar al bebé de la leche de su madre es cuando está expuesto a algún contagio. Sólo en algún caso excepcional de que la enfermedad de la madre se transmita exclusivamente por el pecho, habría que abandonar la lactancia.

Los alimentos alteran el sabor de la leche: FALSO

Antiguamente se prohibían ciertos alimentos (ajo, cebolla, espárragos, etc) porque se pensaba que daban mal sabor a la leche o perjudicaban al bebé, pero no es así. La madre puede comer cualquier alimento apto para el consumo humano, aunque puede darse algún caso esporádico en que a un bebé concreto le disguste algún sabor determinado. Es imposible, por ejemplo, que las legumbres que come la madre produzcan gases al bebé. Ese gas se produce en el intestino por fermentación de substancias no absorbidas y, precisamente por no absorberse, no pueden pasar a la leche.

Mientras das pecho no puedes quedar embarazada: FALSO

Mientras se da pecho, no suele aparecer la menstruación, pero la actividad de los ovarios puede reanudarse en cualquier momento, por lo que la prevención del embarazo debe empezar en el primer coito. Lo más aconsejable es usar preservativo o métodos hormonales sin estrógenos. Para que el pecho funcione como anticonceptivo, se deben dar una serie de condiciones que no siempre se reúnen.

La cirugía de mama afecta a la lactancia materna: FALSO

En las operaciones de cirugía estética, no se suelen lesionar los conductos de la leche y se puede amamantar sin problemas. Cuando se utilizan prótesis de silicona, se ponen por detrás de la glándula, por lo que el pecho no se daña. En otros casos, dependerá del tipo de intervención, pero siempre vale la pena intentarlo si la madre lo desea. Algunas mujeres han amamantado incluso después de haber sido operadas de un cáncer de mama.

Cuanto más agua beba la madre, más leche producirá: FALSO

Al dar pecho, muchas mujeres sienten sed por efecto de la oxitocina, pero eso no quiere decir que beber más aumente la cantidad de leche ni tampoco que la leche salga aguada si se toma agua a menudo. Bebe toda el agua que necesites, ni más ni menos que eso.

El bebé debe tomar agua si hace mucho calor: FALSO

Los bebés que toman pecho a demanda no necesitan beber agua, a no ser que tengan fiebre o diarrea. Si hace muchísimo calor, puedes probar ofrecerle agua después del pecho. Probablemente no querrá, lo que significa que no la necesita. Normalmente comienzan a beber agua cuando comen una cantidad considerable de alimentos sólidos (6 meses en adelante).

No se pueden utilizar cremas en el pecho durante la lactancia materna: FALSO

En la actualidad, cualquier crema antiestrías o específica para el cuidado del pecho que se venda sin receta y como producto de belleza, es lo suficientemente inocua. Otra cosa es que pueda dar mal sabor a la leche, lo que haría que el bebé rechace el pecho. También puede ocurrir que si la madre se ha aplicado demasiada cantidad, los labios resbalen y el niño no pueda succionar bien, lo que termina complicando la acción del bebé. Lo más recomendable es que durante la lactancia materna, si decides usar crema hidratante, reafirmante o de belleza, no la apliques en el pezón ni sobre la areola.

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