Aceitunas, más que un fruto saludable

Más allá de su valor nutritivo y del fruto como tal, existen quienes están aprovechando otros elementos de las aceitunas, además del ya popular aceite de oliva: sus huesos y el agua donde éstas se lavan.

Con los primeros se puede producir un tipo de energía de biomasa, mientras que el agua del lavado se puede reutilizar en riegos u otras activiadades industriales.

 

Griegos y romanos apreciaban sus cualidades para utilizarlas en las comidas y las consideraban afrodisíacas. Para los pueblos primitivos han sido siempre símbolo de paz, sabiduría y progreso. Pero también eran apreciadas por sus valores nutritivos y medicinales.

Antes de la llegada de los árabes, en todos los países mediterráneos se consumían aliñadas con productos como miel y vinagre. Las hay pequeñas y grandes, verdes y negras.

Las aceitunas son un exquisito fruto que da un toque especial a los platos, y que aumenta el valor nutricional de ensaladas, pizzas, empanadas, salsas, canapés, y un sinnúmero de "bocadillos". Hay quienes les agregan ajo, hierbas aromáticas, limón, pimientos o vinagre.

Pero más allá de su valor nutritivo y del fruto como tal, existen quienes están aprovechando otro elemento de las aceitunas, además del ya popular aceite de oliva... Lee bien: las pepas. ¡Claro!, porque estudios científicos desarrollados por investigadores de la Universidad de Granada, en España, han demostrado que las aparentemente inservibles pepas de este fruto (también llamadas huesos) pueden descontaminar aguas que contienen restos de metales pesados.

Esta propiedad se basaría en un proceso de bioabsorción centrado en depurar las aguas residuales procedentes de industrias, como la pintura, los curtidos o los galvanizados. De esta forma, se utilizaría un producto disponible en grandes cantidades, limpio y barato, y se eliminaría el problema de qué hacer con los residuos resultantes de la obtención de aceite de oliva.

Sucede que el hueso de aceituna absorbe los metales pesados por su capacidad para retener los iones metálicos en su superficie, merced a la diferencia de cargas eléctricas.

Además, en este proceso no se elaboran subproductos, como altas concentraciones de metales que resultan difíciles de gestionar, sino que se obtiene el agua limpia de contaminantes y el hueso con el metal retenido que después puede ser empleado como biomasa para obtener energía.

Pero ojo, que esta nueva virtud de las pepas de aceituna no sería la única, ya que hay investigaciones que le atribuyen diversas propiedades en el campo medioambiental. Los expertos afirmaron que se pueden aplicar en afluentes de explotaciones mineras para evitar la contaminación de fuentes de agua.

De hecho, existen estudios donde se demuestra que el hueso de aceituna posee propiedades purificadoras. Entre ellas, las absorbentes de elementos como el arsénico en cursos de agua donde se encuentran estos minerales.

Nuevo combustible: 250.000 kilos al año de huesos de aceitunas

Un hotel de la provincia de Jaén (al sur de España, en la comunidad autónoma de Andalucía) utilizará dos calderas de producción de agua caliente con una potencia de 350 kilowatios cada una, y que utilizará como combustible unos ¡250.000 kilos al año de huesos de aceitunas!, procedentes de las almazaras, lugar donde se exprimen las aceitunas.

La idea es utilizar un sistema más "respetuoso" con el medio ambiente, y que no exista consumo de gas, propano o gas natural, elementos más caros y contaminantes. El combustible obtenido de los huesos de aceituna es natural y de origen no fósil, y tiene un nivel de contaminación nulo. Así lo manifestó Ángel Moreno, promotor del hotel cuatro estrellas, y que va a suponer una inversión de casi tres millones de euros.

Otro de sus atractivos será el spa temático con tratamientos basados en el aceite de oliva, y que incluirá dos piscinas climatizadas, otra exterior, cuatro cabinas de tratamiento y masajes, y tres saunas.

El agua caliente producida por las calderas se utilizará para cubrir toda la demanda de energía térmica del hotel, como generación de agua caliente sanitaria para las habitaciones y servicios de la empresa, y calefacción y energía térmica requerida por el spa.

Además, los sistemas de limpieza automática de las calderas y la retirada automática de las cenizas generadas asegurarán una cómoda operación de las calderas minimizando los costos de mantenimiento de la instalación.

Toda la obra será subvencionada por la Consejería de Innovacción, Ciencia y Empresa, a través de la Agencia Andaluza de la Energía, que ha aprobado incentivar con 100.878 euros el financiamiento de las dos calderas. Esto, debido a que se trata de la primera instalación de biomasa que abastecerá energéticamente a un hotel.

La energía de biomasa se basa en un sistema que se sostiene en el aprovechamiento de determinados residuos naturales para producir una energía más natural.

Con el nombre de biomasa (abreviatura de "masa biológica") se designa a la materia viva que ha producido un determinado organismo en la naturaleza. Sin embargo, hoy ese término se traslada al combustible que se obtiene a partir de esa materia viva. Por ejemplo, los residuos madereros, los huesos de aceituna o las cáscaras pueden constituir excelentes fuentes de biomasa.

Es un combustible limpio que al arder produce dióxido de carbono, el mismo compuesto que absorben las distintas materias orgánicas durante su crecimiento en la naturaleza. Un consumo sostenible garantizaría una emisión limitada a la atmósfera que cerraría el ciclo natural sin agresiones al ecosistema. Además, es totalmente renovable, siempre y cuando se produzca a unos niveles de consumo estables.

Aunque su uso estaba restringido a energía para las mismas industrias que generan estos residuos naturales, este recurso se está convirtiendo cada vez más en una fuente de calor para los hogares y, ahora, hoteles.

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