





El Amazonas ¡se seca!
El principal
pulmón del planeta también está enfrentando las trágicas
consecuencias del calentamiento global y la deforestación. La cuenca
del Amazonas está sufriendo la peor sequía en 50 años,
sus ríos y lagos se están secando, lo que está provocado
un verdadero desastre ecológico.
La Amazonía es una amplia región natural que se extiende de norte a sur, entre el macizo de las Guayanas y el escudo o macizo brasileño, y de este a oeste, desde el Océano Atlántico hasta la Cordillera de los Andes. Su enorme superficie, de 7.000.000 km2, ocupa los territorios de Brasil, en su mayor parte, y en menor proporción los de Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela, Surinam, Guyana y Guayana Francesa.
La selva amozónica constituye la décima parte de todos los bosques del planeta. Por eso, el aire que respira la humanidad se purifica principalmente en ese lugar. Esta cuenca es la que regula el clima de casi toda América del Sur y sus árboles son los grandes procesadores de dióxido de carbono y suministradores de oxígeno.
Toda
la flora y fauna de la selva tropical húmeda americana está presente
en la Amazonía. Los científicos siempre han afirmado que allí
existen innumerables especies de plantas todavía sin clasificar, miles
de especies de aves, innumerables anfibios y millones de insectos.
En el Amazonas se pueden ver desde pequeños insectos hasta grandes mamíferos como el jaguar, el puma, la denta y los venados, y reptiles como tortugas, caimanes, babillas y serpientes. Hay aves y peces de todas las especies, plumajes y escamas. En las lagunas a lo largo del Amazonas florece la planta Victoria Regia, cuyas hojas circulares alcanzan más de un metro de diámetro.
Es tan amplio el aporte de la zona en especies de peces y plantas acuáticas que enumerarlas todas resulta prácticamente imposible.
Y sucede que el Amazonas está sufriendo la peor sequía en 50 años - incluso superior a la de 1963, probablemente alcanza los niveles de otra registrada en 1902 - , a raíz de lo cual se está plagando de incendios, causando enfermedades a los habitantes debido a la contaminación del río y matando a millones de peces en la medida que los arroyos se secan.
Algunos científicos han dicho que esto se debe a las altas temperaturas del océano provocadas por el calentamiento global, pero que también esta sequía se vincula a la activa temporada de huracanes en Estados Unidos y Centroamérica. Las masas de aire ascendentes en el Atlántico norte podrían haber causado que el aire descendiera en el Amazonas, lo que habría evitado, por ende, la formación de nubes y precipitaciones.
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Algunos datos sobre el Amazonas... - Los ríos más importantes de la cuenca del Amazonas son: Amazonas, Negro, Purus, Madeira, Tapajos, Xingu, Araguaïa (no es afluente del Amazonas) y Tocantins (no es afluente del Amazonas). - El río Amazonas contiene un quinto del agua dulce del mundo (alrededor del 20%). - El Amazonas nace principalmente de dos ríos: el Ucayali y el Marañón. Ambos ríos nacen en los glaciares de Los Andes peruanos. - De la cuenca del Amazonas se extraen principalmente: caucho, especias, madera en general, aceites, resinas, plantas para la elaboración de fármacos. - El ambiente
es húmedo y cálido. Abundan los insectos nocivos y el
suelo es fértil. La economía se basa en la agricultura
primitiva, caza, pesca y productos de la selva. - Existen diferentes grados de protección en el Amazonas, tales como Tierras Indígenas, Reservas Extractivas, Parques, Reservas Biológicas, Bosques Nacionales y Estatales, Áreas Militares, etc. - Se considera que estas áreas protegidas alcanzan el 30 % del territorio amazónico, incluyendo en este porcentaje aquellas áreas en las que las medidas de protección nunca han sido llevadas a la práctica. - La explotación industrial ha destruído ya alrededor del 17 % de la Amazonía brasileña (más de 600 mil hectáreas); la mayoría en los últimos 30 años. |
La deforestación también puede haber contribuido, debido a que derribar árboles recorta la humedad del aire e incrementa la penetración de la luz solar en la tierra. Hasta el momento la reserva tropical ha perdido unos nueve mil kilómetros cuadrados.
Pero, en resumen, hay dos posturas:
algunos científicos aseguran que la sequía es un fenómeno
cíclico sin vínculos con la deforestación que ha sufrido
la región, y organizaciones internacionales como Greenpeace atribuyen
el fenómeno a la devastación de la Amazonía, que ha perdido
cerca del 17 por ciento de su capa vegetal en los últimos treinta años.
Reportes de la NASA y Greenpeace
De acuerdo a un seguimiento "vía satélite" que ha hecho la NASA a la evolución de la sequía, el Amazonas está dejando de ser sinónimo de abundancia.
Y así lo dicen las cifras: en julio pasado cayeron 30,8 litros por metro cuadrado de media en la selva, cuando lo normal es ese período son 87,5 litros. Y en agosto la lluvia fue sólo un 66% de lo normal.
No
son cifras menores si se toma en cuenta que en el Amazonas llueve durante todo
el año, con mayor fuerza en enero y junio. En promedio llueve entre 2.000
y 3.000 milímetros al año.
¡Dos metros de altura ha perdido el río en el último año!, y muchos de sus afluentes y lagos de la zona se han secado. Por ejemplo, del lago Curulai, en el estado brasileño de Para, sólo queda un lecho seco y resquebrajado.
Existe una "virtual" incomunicación en la cual se encuentran decenas de pueblos cuya única forma de intercambio con el mundo son los barcos que circulan a través de las miles de arterias que nacen del extenso río. Los barcos que llevan el sustento a los pueblos se han quedado varados a la espera de las renovadoras lluvias.
El Gobierno brasileño declaró en "estado de calamidad pública" los 61 municipios del interior del estado de Amazonas, a lo que se suma que 914 comunidades - con una población conjunta de 197 mil habitantes - se encuentran prácticamente aisladas en las regiones altas de los ríos y sus habitantes tienen que desplazarse varios kilómetros en busca de alimentos o de agua. Otras 75 comunidades quedaron aisladas en municipios con mayor densidad de población.
Entre las medicinas enviadas destaca el hipoclorito de sodio, usado para purificar el agua y que se ha convertido en elemento esencial para prevenir problemas gástricos, principalmente diarrea, debido a la putrefacción de las aguas estancadas por la muerte en ellas de miles de peces y mamíferos acuáticos, algunos amenazados de extinción.
Pese a que hasta ahora no se han registrado epidemias, lo que más preocupa al Gobierno es la escasez de agua potable, que se mantendrá por lo menos hasta que los ríos recuperen sus niveles mínimos, lo que se prevé para finales de noviembre.
| Fuentes:
La Tercera - LUN - Greenpeace
- Wikipedia
- El
Diario / La Prensa online - ABC
Paraguay - El País,
España Fotos: Greenpeace 10/11/2005 |