Un amazonas más seco

El año pasado el río Amazonas sufrió la peor sequía en 50 años, a raíz de lo cual se provocaron muchos incendios, causando enfermedades a los habitantes debido a la contaminación del río, y matando a millones de peces en la medida que los arroyos se secaron.

Algunos científicos han dicho que esto se debió a las altas temperaturas del océano provocadas por el calentamiento global, pero que también esta sequía estuvo vinculada a la activa temporada de huracanes en Estados Unidos y Centroamérica. Las masas de aire ascendentes en el Atlántico norte podrían haber causado que el aire descendiera en el Amazonas, lo que habría evitado, por ende, la formación de nubes y precipitaciones.

La deforestación también puede haber contribuido, debido a que derribar árboles recorta la humedad del aire e incrementa la penetración de la luz solar en la tierra.

Pero, en resumen, hay dos posturas: algunos científicos aseguran que la sequía es un fenómeno cíclico sin vínculos con la deforestación que ha sufrido la región, y organizaciones internacionales como Greenpeace atribuyen el fenómeno a la devastación de la Amazonía, que ha perdido cerca del 17 por ciento de su capa vegetal en los últimos treinta años.

De acuerdo a un seguimiento "vía satélite" realizado por la NASA a la evolución de la sequía, en julio de 2005 cayeron 30,8 litros por metro cuadrado de media en la selva, cuando lo normal es ese período son 87,5 litros. Y en agosto la lluvia fue sólo un 66% de lo normal.

No son cifras menores si se toma en cuenta que en el Amazonas llueve durante todo el año, con mayor fuerza en enero y junio. En promedio llueve entre 2.000 y 3.000 milímetros al año.

Lo malo es que esto no para acá. De acuerdo a un nuevo estudio, realizado por científicos británicos (Centro Hadley), sobre la predicción climática, el cambio en los patrones de las lluvias podría llevar al Amazonas a enfrentar condiciones muy áridas y, por lo tanto, a la posible pérdida de zonas selváticas.

El grupo de científicos que participó en el estudio explicó que aunque no pueden asegurar qué tan severas serán las condiciones de la sequía, confían lo suficiente en las simulaciones realizadas en computadora, como para predecir que el futuro del Amazonas será más seco al final de este siglo.

¡Dos metros de altura perdió el río en el 2005!, y muchos de sus afluentes y lagos de la zona se han secado. Por ejemplo, del lago Curulai, en el estado brasileño de Para, sólo queda un lecho seco y resquebrajado.

Y para empeorarlo más aún: hasta el 40% de la selva del Amazonas podría desaparecer antes de 2050, a menos que se apliquen medidas para conservar ese ecosistema. La región ha sufrido la destrucción de importantes hábitats, debido a la deforestación, el ganado y el cultivo de soya.

Fuentes: La Tercera - La Segunda - Greenpeace - Wikipedia - El Diario / La Prensa online -
ABC Paraguay
- El País, España - Ambientum -ADN Mundo - BBC
Fotos: Greenpeace
20/11/2006

Volver