Microorganismos descontaminantes

La contaminación de los suelos y las aguas con compuestos químicos no es nada nuevo. Pero la naturaleza es sabia y echa mano de una táctica sorprendente para limpiar los elementos contaminantes: la biorremediación. Ésta emplea la capacidad natural de organismos como bacterias, quienes acumulan o degradan los elementos tóxicos presentes en aquellos ambientes.

 

 

Dicen que la naturaleza es sabia... y así se está probando. De hecho - y menos mal, tomando en cuenta cómo está nuestro medio ambiente por estos días - ésta posee una cierta capacidad de limpieza de los elementos contaminantes. Sucede que existen microorganismos como levaduras, hongos o bacterias que degradan una gran cantidad de sustancias tóxicas, reduciendo su caracter nocivo o, incluso, volviéndolas inocuas para el medio ambiente y la salud humana.

A este mecanismo se le conoce como biorremediación, que consiste en acelerar el proceso natural, para mitigar la contaminación ambiental. En otras palabras, se trata del proceso en el que se emplean organismos biológicos para resolver problemas específicos medioambientales, como la contaminación de suelos y aguas.

En ello juega un papel importante la investigación científica, especialmente en el descubrimiento de nuevos organismos con mejores capacidades para descontaminar, el conocimiento profundo de su metabolismo y de las delicadas interacciones que se producen entre los distintos microorganismos participantes, el agente contaminante y su entorno.

La biorremediación se puede utilizar para atacar algunos contaminantes específicos, como los pesticidas clorados que son degradados por bacterias, o bien, de forma más general como el caso de los derrames de petróleo, que se tratan empleando varias técnicas, incluyendo la adición de fertilizantes para facilitar la descomposición del crudo por las bacterias.

Pero mucho ojo, que biorremediación no es lo mismo que biodegradación. Mientras que la segunda se produce naturalmente, la biorremediación es un proceso iniciado por el hombre generalmente con el propósito de subsanar el medio ambiente.

Eso sí, no es posible tratar todos los contaminantes mediante el uso de la biorremediación. Sin embargo, hay una serie de ventajas en la biorremediación, la cual se puede emplear en áreas a las que no se puede acceder fácilmente si no es mediante excavación.

Por ejemplo, los derrames de gasolina pueden contaminar el agua subterránea. Introduciendo los organismos precisos, en conjunción con compuestos formadores de oxígeno, se puede reducir significativamente la concentración en gasolina después de un determinado período de tiempo.

Esto es mucho menos caro que la excavación seguida del enterramiento en otra parte o de la incineración, y reduce o elimina la necesidad de bombeo y tratamiento, que es la práctica más normal en sitios en los que el agua subterránea está contaminada por gasolina.

¿Y no es peligroso para la salud que existan estas bacterias?... La idea es la siguiente: si se excavan 20 o 30 metros en el suelo hacia el agua subterránea, por ejemplo, y se toma un pequeño trozo de suelo, lo cierto es que pueden haber ahí decenas de miles de millones de bacterias, toda una diversidad. Pero si se estimulan algunas de ellas no deja de ser seguro para el ser humano, ya que la cantidad de patógenos es mínima comparado con el número de organismos en el medio ambiente.

Hay que tener en cuenta que, cuanto más diversidad biológica exista en un ecosistema, con mayor eficiencia podrá autodepurarse.

Ventajas y desventajas de la biorremediación

En la actualidad existen diversas técnicas de biorremediación. Una de ellas es la técnica intrínseca, donde el propio medio ambiente resuelve el problema si se dan las condiciones óptimas, aunque se controla el proceso, por si se produjeran compuestos tóxicos secundarios.

También existe la técnica in - situ, donde se acelera el proceso en el mismo medio, modificando las condiciones ambientales (pH, nutrientes, humedad, temperatura, oxígeno, etc.), añadiendo nutrientes para multiplicar los organismos del lugar o inoculando organismos más eficaces para el vertido concreto. La adición de nutrientes es la opción más económica y la que ofrece más posibilidades de éxito hoy día.

La ex -situ es cuando el contaminante se extrae y se degrada en otro sitio en condiciones controladas de laboratorio. No obstante, se trata de un proceso más caro y que no puede realizarse en la mayoría de las ocasiones.

Las ventajas de este sistema están llevando a que sea cada vez más utilizado y que se invierta más en su desarrollo. Y es que si se utiliza correctamente, no produce efectos adversos significativos, ya que apenas genera cambios físicos en el medio, y es más barato que otras técnicas anticontaminación, especialmente cuando se trata de eliminar residuos de difícil acceso, como por ejemplo los derrames de gasolina, que pueden contaminar el agua subterránea.

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