¿Cómo afecta el cambio
climático en la salud humana?

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud, cinco millones de enfermedades y alrededor de 150 mil muertes anuales son consecuencia de la transformación que se está produciendo en el clima. Enfermedades cardíacas y respiratorias, transmisión de infecciones y mala nutrición son algunos ejemplos de lo que el clima puede influir en la salud humana.

Se calcula que el año 2100 la temperatura media de la superficie terrestre será entre 1,5 y 6 grados mayor que la de 1980.

 


Nuestro planeta se está calentando: eso es una realidad, aunque nadie se haga cargo del problema. Los últimos diez años han sido los más calurosos desde que se llevan registros, y los científicos han anunciado que en el futuro serán aún más cálidos. Y, como siempre, los seres humanos somos los principales culpables: ejercemos un impacto directo sobre el proceso de calentamiento, popularmente conocido como el "efecto invernadero".

El efecto invernadero es uno de los fenómenos naturales más conocidos debido a sus graves secuelas. Es causado por el aumento en la concentración de los gases de invernadero: el dióxido de carbono (CO2), los clorofluorocarbonados (CFC), el metano (CH4), el óxido de nitrógeno (N2O) y el ozono de la tropósfera.

En pequeñas concentraciones, los gases de invernadero son necesarios para nuestra subsistencia. La energía solar pasa a través de ellos, llega a la tierra y, parte de ella, se devuelve, en forma de energía infrarroja. Es entonces cuando los gases de invernadero la atrapan y conservan el calor de la radiación infrarroja, al modo en que el calor se mantiene en un invernadero.

Pero en mayores cantidades, la consecuencia principal del efecto de invernadero es el calentamiento global de la atmósfera. ¿Por qué?...Debido a que los gases contaminantes (o de invernadero), como el dióxido de carbono, provocan que la energía solar quede atrapada en la atmósfera. Y sólo basta una leve modificación de la temperatura para que se rompa el delicado equilibrio de la naturaleza.

No deja de ser tremendamente grave, porque en la medida que el planeta se calienta, los cascos polares se derriten. Además, el calor del sol, cuando llega a los polos, es reflejado nuevamente hacia el espacio. Y, al derretirse los casquetes polares, menor es la cantidad de calor que se refleja, lo que hace que la tierra se caliente aún más.

Cómo cooperar...aunque sea en algo

Aunque las decisiones de los estados son fundamentales para frenar el cambio climático, tambien hay cosas que está en nuestras manos hacer:

- Utilizar menos nuestro auto y más la locomoción colectiva, nuestra bicicleta o simplemente caminar.

- No malgastar ningún tipo de energía, esto es, apagar las luces, radio y tv que no estés usando; darse duchas cortas y no dejar el agua caliente corriendo.

- Reciclar vidrios, plástico y papel.

Con esto, se evaporará más agua de los océanos, y en otros lados habrá lluvias torrenciales, inundaciones, vientos huracanados, sequías, olas de calor y heladas...entre otros desastres naturales.

No obstante, el cambio climático no sólo afecta al planeta, sino que también a la salud de los principales culpables de este panorama: los seres humanos. Así lo demostró un infome de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Enfermedades, infecciones y desnutrición

De acuerdo al informe, cinco millones de personas enfermas y unas 150 mil muertes anuales son consecuencia de la transformación que durante los últimos años se ha producido en el clima.

Enfermedades cardíacas y respiratorias debido a las olas de calor; transmisión de enfermedades infecciosas por inundaciones, y mala nutrición por cosechas insuficientes son sólo algunos ejemplos de cómo el clima puede afectar a la salud humana.

El ejemplo más reciente: en agosto del año 2003 murieron en Europa entre 22 mil y 45 mil personas a lo largo de dos semanas. Y es que ese fue probablemente el año más caluroso de los últimos 500 años en ese continente.

Otro aspecto en el que indirectamente influye el cambio climático es su efecto sobre las cosechas. La mala nutrición sigue siendo la mayor crisis de salud mundial y según la OMS aproximadamente 800 millones de personas (la mitad de ellas viven en África) se encuentran malnutridas. El cambio climático probablemente exacerbará estas desigualdades alimenticias.

Y aquí no termina la cosa. Protozoos, virus y bacterias utilizan con frecuencia la ayuda de mosquitos, garrapatas u otros insectos para transmitir a los humanos diferentes infecciones. La tasa de reproducción y supervivencia de estos agentes se ve afectada también por las fluctuaciones de temperatura.

Los estudios que han evaluado esta relación se han centrado sobre todo en el fenómeno de El Niño - un calentamiento anómalo a gran escala de las aguas del Pacífico que tiene lugar cada varios años - y se ha detectado que esa situación se asocia con la incidencia de malaria en Sudamérica, el dengue en Tailandia, el síndrome pulmonar por Hantavirus en el suroeste de Estados Unidos, las diarreas infantiles en Perú o el cólera en Bangladesh.

La OMS ha hecho una estimación para el año 2030 en la que afirma que el cambio climático aumentará el riesgo de varios parámetros de salud hasta más del doble en esa fecha. Los principales incrementos se darán en las enfermedades relacionadas con las inundaciones, así como también con la malaria o la diarrea.

 

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