






¿Te imaginas la vida sin agua?
Actualmente más de 1.300 millones de personas utilizan agua obtenida de fuentes insalubres, y se calcula que a mediados del siglo XXI más de 7 millones de personas - en más de 60 países - podrían sufrir escasez de agua.
Por lo mismo, durante los próximos diez años se pretende que gobiernos, organizaciones, instituciones y particulares hagan de los temas relacionados con el agua un motivo prioritario de esfuerzo.
¿Cómo sería tu vida si, cada mañana, no pudieras abrir la llave para darte una ducha? ¿Si, cada vez que tuvieras sed, te tocara recorrer kilómetros para buscar agua? ¿Si tuvieras que hervir el agua traída desde lejos para matar las bacterias? ¿Si tu mamá tuviera que caminar diariamente muchas cuadras para ir a lavar la ropa al río?.
Seguramente no te has hecho ninguna de estas preguntas. Y es que en nuestra sociedad no existe conciencia del agua, pero si alguien abre la llave y no sale una sola gota, todos van a sentir que es un problema.
Actualmente
existen más de 1.300 millones de personas que utilizan agua obtenida
de fuentes insalubres, y ¡más de 2.600 millones! que no poseen
sistemas de limpieza y alcantarillado (el 42% de la población mundial).
Se calcula que, a mediados del siglo XXI más de 7 millones de personas
- en más de 60 países - podrían sufrir la escasez de agua.
Todas son cifras entregadas por Naciones Unidas las cuales - como te habrás dado cuenta - muestran la gravedad de la creciente escasez de agua que afecta al mundo y que muchas veces parece no ser tomada en cuenta por su aparente lejanía de nuestra realidad.
Pero ojo, es únicamente eso, una "aparente" lejanía, ya que se trata de un problema que no sólo atañe al continente africano como muchos habrán pensado, sino que también forma parte de América Latina. Un ejemplo de ello es el altiplano de Perú, Bolivia, Chile y Argentina, que se caracteriza por poseer serios problemas de desertificación causados por factores como el sobrepastoreo y la agricultura intensiva.
La desertificación es el proceso de degradación de las tierras en zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas. En estos lugares las tierras son muy vulnerables, la vegetación es escasa y el clima es particularmente hostil.
Pese a que el acceso al agua potable y el saneamiento adecuado son derechos humanos básicos, aún hay mucho que trabajar por hacerlos realidad. Por eso, la década 2005 - 2015 fue proclamada Década del Agua por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución A/RES/58/217.
¿Cuál es la idea? Centrar la atención internacional en una importante premisa: el agua - llamada también "oro azul" - es una fuente de vida.
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Cifras que asustan... - La primera iniciativa de Naciones Unidas relacionada con el agua, consiguió en diez años (1981-1990) que más de 1.000 millones de personas tuvieran acceso al agua potable, y que cerca de 770 millones pudieran disfrutar de servicios de saneamiento adecuados. - 3.900 niños mueren al día debido al uso de fuentes de abastecimiento de agua potencialmente nocivas. - Segun la Unicef, se estima que uno de cada cinco niños que viven en los países en desarrollo presentan carencias serias en su acceso al agua potable y a los sistemas de alcantarillado. - Cuatro de cada diez personas en el mundo no tienen acceso a un baño de pozo y casi dos de cada diez no tienen una fuente de agua potable segura. - De los 2.600 millones de personas que carecen de acceso a servicios de saneamiento, más de la mitad (1.500 millones) habita en China e India. - En el África subsahariana, sólo un 36% de la población dispone de servicios de saneamiento. - En los países en desarrollo, sólo un 31% de los habitantes de las zonas rurales disfruta de instalaciones de saneamiento, frente al 73% de las zonas urbanas. - Para lograr la meta relativa al saneamiento sería necesario que hasta el año 2015 la cifra de personas que acceden a los servicios de saneamiento aumentara en 370 mil al día. |
Y es que - de acuerdo a las Naciones Unidas - el agua es un factor crítico para el desarrollo sostenible, para la integridad medioambiental y para la erradicación de la pobreza y el hambre, y es indispensable para el bienestar y la salud de los seres humanos.
Y eso no es todo, ya que pese a que el agua es un bien fundamental del que no se debería obtener un beneficio económico, el "mercado del agua" es el más grande del mundo. De ahí que las empresas de este sector se encuentren entre las más poderosas junto a las del petróleo, las de armamento o las farmacéuticas.
Las multinacionales que se dedican
a vender agua embotellada se extienden por todos los continentes, tanto por
las naciones más prósperas como por los países empobrecidos.
Y el precio del agua envasada puede superar en miles de veces el del agua del
suministro público.
Así, durante los próximos diez años se pretende que gobiernos, organizaciones, instituciones y particulares hagan de los temas relacionados con el agua un motivo prioritario de esfuerzo.
El
agua en Chile
Claramente en nuestro país el problema no es crítico aún, pero sí hay conflictos graves en ciertos territorios.
Casi el 63% de la tierra es vulnerable a la erosión y según un estudio realizado por la Conaf, en las III, VIII y XII regiones, el 90% de las comunas ya sufre desertificación en diferentes grados.
Se calcula que 1,5 millón de personas se ven afectadas por este fenómeno, producto de variaciones climáticas y del manejo inadecuado de recursos biológicos, hídricos y mineros.
En el norte de Chile la disponibilidad del agua genera conflictos entre la ciudadanía y los intereses empresariales. Y es que la minería del cobre es una actividad económica muy importante para el país, pero también una de las más demandantes de agua en una zona con los desiertos más áridos del mundo.
Por ejemplo, a causa de la sobreexplotación del recurso, el oasis del salar de Coposa, en la Primera Región, comenzó a secarse alterando el ecosistema local. Se estima que debido a la acción de la minera Doña Inés de Collahuasi, el caudal de la vertiente Jachucoposa disminuyó en cinco años más de lo que la propia empresa preveía para los próximos 25. Los últimos informes indican que si continúan las tasas de explotación el oasis se secará en 2008.
La explotación de aguas subterráneas en el norte hace también que ésta sea más costosa que en otras zonas. En Antofagasta, por ejemplo, una cuenta de agua de 20 m3 cuesta alrededor de $26.000, mientras que en Santiago es de $10.000... ¡imagínte la diferencia!. A esto se agrega la crisis que viven los glaciares cordilleranos que entregan el 50% del agua dulce en verano y que, en el norte, podrían desaparecer en 50 años.
Entre las regiones del norte y la Región Metropolitana - donde habita el 51,9% de la población - la disponibilidad promedio de agua es inferior a 1.000 m3/año por habitante, alcanzando en algunos sectores los 500 m3/año/habitante, umbrales considerados internacionalmente como restrictivos para el desarrollo social, económico y ambiental.
En Chile, la población directamente afectada por la desertificación alcanza a 1,5 millón de personas, esto es, un 13% de la población nacional.
Como ves, no podemos pasar por alto la importancia que tiene el agua en nuestras vidas, sobre todo si tomamos en cuenta que el acceso a los recursos hídricos será, problablemente en un futuro muy cercano, uno de los principales focos de conflictos en todo el mundo.
| Fuentes:
La Tercera - ANIA
- UNESCO
- Ministerio
de Salud y Ambiente Argentino - OMS Fotos: Familia.cl Fecha: 01/03/2006 |