






Humanidad en peligro
La pérdida de la diversidad genética, de especies y de ecosistemas, es uno de los mayores peligros para el futuro de la humanidad.
La biodiversidad se pierde debido al deterioro y fragmentación de los hábitats, a la introducción de especies, la explotación excesiva de plantas, animales y peces; la contaminación, el cambio climático, la agricultura (reducción de las variedades empleadas, plaguicidas) y repoblaciones forestales con monocultivos de rápido crecimiento.
Cada año desaparecen miles de especies y con ellas nuevas posibilidades de culturas agrícolas, productos industriales o medicinas para curar enfermedades.
Y
es que con la pérdida de diversidad aumenta la uniformidad, la dependencia
de unas pocas variedades de plantas para alimentarnos y, sobre todo, crece la
vulnerabilidad ante las plagas y las enfermedades. En la actualidad, el 90 por
ciento de nuestra alimentación procede de 15 especies de plantas y 8 especies
de animales.
La cifra de especies que existen "inventariadas" en la actualidad alcanza 1.750.000, aunque algunos expertos aseguran que, probablemente, existan más de 111 millones de especies, aunque la cifra media hoy se estima en 13.620.000, de acuerdo a la "biblia de la biodiversidad", el Global Biodiversity Assesment, publicada por el PNUMA.
Lo único seguro es que nadie sabe cuántas expecies existen. Entre las especies ya descritas hay 270.000 plantas, 4.300 mamíferos, 9.700 aves, 6.300 reptiles, 4.200 anfibios, 19.000 peces, 72.000 hongos, 1.085.000 artrópodos, 5.000 virus y 4.000 bacterias.
Respecto de los hábitas, los bosques tropicales, que sólo cubren el 7 por ciento de las tierras emergidas, albergan entre el 50% y el 90% del total de las especies.
Y mucha atención con estas cifras: antes, el promedio de extinción era de una especie de mamíferos cada 400 años y de una especie de aves cada 200 años, pero las extinciones documentadas en los últimos 400 años indican que han desaparecido 58 especies de mamíferos y 115 de aves (sólo representan extinciones conocidas).
Las poblaciones afectadas pueden resistir durante algunas generaciones, pero están condenadas a la desaparición cuando su número total cae por debajo de un punto que no puede soportar la dureza de una sequía, una enfermedad, una depredación y otra clases de fenómenos.
Una especie debe tener una población de por lo menos varios miles de individuos para sobrevivir a largo plazo.
Alrededor del 12 por ciento de las especies de mamíferos y el 11 por ciento de aves fueron clasificadas como especies en peligro en 1990, ya que el requisito anterior no se cumplía.
| Fuentes:
Enredate
- Ambiente.go.ar - Educación
y TIC - Cipecar
- Acac - FrameWeb Fotos: Familia.cl 15/05/2007 |