






Las temibles
dioxinas,
una amenaza que se conoce poco
Existen en nuestro medio ambiente sustancias que no han sido inventadas por el hombre, no se fabrican a propósito, ni tampoco poseen una aplicación práctica. Sin embargo, están consideradas como los compuestos de mayor toxicidad que se conocen... ¿Su nombre? Dioxinas.
Resultan de la unión de uno o más átomos de cloro a un compuesto orgánico. Aunque esta unión puede ocurrir de forma natural, la inmensa mayoría de estas sustancias se forma artificialmente.
No han sido inventadas por el hombre, no se encuentran en la naturaleza, no se fabrican a propósito, ni tampoco poseen una aplicación práctica. Sin embargo, forman parte del temible grupo de las toxinas, que afectan tanto al medio ambiente como a los seres vivos.
Peor aún: se cree que son los compuestos de mayor toxicidad que se conocen, en especial debido a su acción cancerígena y a su capacidad de dañar la información genética de las células. Tanto, que en un momento se consideraron como las sustancias más mortíferas y peligrosas para el hombre.
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Algunos antecedentes - La primera dioxina clorada fue sintetizada en 1872 por Merz y Weith, pero su estructura no se conoció hasta 1957. En ese mismo año se efectuó la síntesis de la 2,3,7,8 tetraclorodibenzodioxina. En ambos casos los técnicos de laboratorio fueron hospitalizados. - La historia de los efectos de las dioxinas a gran escala sobre la salud comienza en 1949 con la explosión ocurrida en la planta química de Montesanto en Nitro, Virginia, donde se fabricaba el herbicida 2,4,5 triclorofenol. - La utilización de agentes defoliantes durante la guerra de Vietnam estableció una causalidad directa entre dioxinas y determinadas patologías. En 1994 las autoridades norteamericanas aceptaron la relación entre nueve patologías (menos el cáncer), y la exposición a defoliantes. Diez años antes, en 1984, las siete empresas fabricantes de los productos utilizados en Vietnam, llegaron a un acuerdo con los veteranos: 180 millones de dólares a cambio de que estos renunciasen a todo tipo de acción judicial posterior. - Durante 1968 en Yusho, Japón, dos mil personas sufrieron envenenamiento por el consumo de aceite de arroz contaminado por dioxinas. - En 1976 en Seveso, Italia, se produjo la liberación masiva de una nube tóxica que contenía dioxinas. El accidente tuvo lugar en la planta industrial de ICMESA de la empresa Hoffman-La Roche. Mató a 73.000 animales domésticos y obligó a la evacuación de 700 personas. - En febrero de 1999 en Bélgica, aparece un nuevo episodio relacionado otra vez con la contaminación de alimentos destinados al consumo humano, "las dioxinas de los huevos". En esta ocasión el origen se encuentra en la contaminación de piensos destinados al cebado de pollos. |
Las dioxinas son compuestos orgánicos clorados extremadamente tóxicos y persistentes en el medio ambiente. Pertenecen, justamente, al grupo de los organoclorados, que comprende unos ¡11 mil compuestos!.
Los organoclorados son las sustancias que resultan de la unión de uno o más átomos de cloro a un compuesto orgánico (estos útimos, constituyen la base de la materia viva y están formados por átomos de carbono e hidrógeno fundamentalmente). Aunque esta unión puede ocurrir de forma natural, la inmensa mayoría de estas sustancias se forma artificialmente.
Las
dioxinas son compuestos aromáticos y halogenados, derivados del
núcleo de la dibezo-p-dioxina. La más conocida de todas ellas
es la 2,3,7,8 tetraclorodibenzo-p-dioxina. Existen otros grupos químicamente
relacionados y que frecuentemente aparecen asociados a las dioxinas; estos son
los policlorodibenzofuranos y los policlorobifenilos.
Las dioxinas se han hecho muy conocidas en los últimos años porque preocupa muchísimo su presencia en el ambiente, ya que se encuentran en muchos lugares y algunas de ellas son extremadamente tóxicas.
¿De dónde surgen las dioxinas?
Las dioxinas no se sintetizan deliberadamente, excepto en pequeñas cantidades para trabajos de investigación. Es decir, se producen "sin querer", principalmente en el proceso de fabricación de algunos pesticidas, conservantes, desinfectantes o componentes del papel.
También cuando se queman a bajas temperaturas algunos productos químicos, gasolina con plomo, plástico, papel o madera.
Por
lo mismo y, lamentablemente, no podemos asegurar no estar en permanente contacto
con las dioxinas, ya que, por ejemplo, se encuentran en diversos plaguicidas
en calidad de contaminantes, de tal forma que el mismo plaguicida puede contener
diversas concentraciones de dioxinas según sea el proceso químico
que ha sido usado en la síntesis de éste.
Las dioxinas son muy estables, por lo que permanecen en el aire, el agua y el suelo por cientos de años, tolerando todos los procesos de degradación físicos y químicos.
Súmale a esto que estas sustancias son producidas en diversos procesos de combustión, en los que intervienen materia orgánica y cloro o productos clorados, y cuando se fabrica PVC.