El costo monetario

De acuerdo con un informe del gobierno británico, si los gobiernos de los diversos países no adoptan medidas en los próximos diez años para controlar el efecto invernadero, le costarán al mundo ¡6.980.000 millones de dólares!, cifra superior al total de las pérdidas de las Primera y Segunda Guerras Mundiales, más las de la recesión económica de los EE.UU. en la década de los 30 del siglo pasado.

De acuerdo con los pronósticos de este informe, los diversos países del mundo destinarán el uno por ciento de su producto interno bruto al plan de impedir la tendencia del calentamiento de la superficie terrestre. Si no, pagarán tan caro: 5 a 6 veces más que este costo.

Si se continúa desatendiendo el efecto invernadero causante del calentamiento de la superficie terrestre y del empeoramiento medioambiental, la humanidad podrá enfrentarse a una recesión económica semejante a la registrada en la década de los treinta del siglo pasado y unos 200 millones de habitantes se convertirían en refugiados victimas de la sequía y la carencia de alimentos, por la contaminación mundial.

Nicolas Stern, autor del informe de 700 páginas y ex economista jefe del Banco del Mundo, fue encargado el año pasado por el Ministerio de Finanzas de Gran Bretaña para los estudios de un año sobre el calentamiento de la superficie terrestre.

¿No más Protocolo de Kioto?

Los informes anteriores antecedieron a la conferencia que se está realizando en estos momentos en Nairobi, Kenya, que intentará sustituir al Protocolo de Kyoto antes de 2012, año en que se estima quedará obsoleto. Y es que - según dicen las organizaciones ecologistas - el Protocolo de Kioto es absolutamente imprescindible, pero también es absolutamente insuficiente.

Ese año terminará el primer período de verificación -2008 a 2012- de los objetivos de reducción de emisiones de dióxido de carbono (CO2) que establece el Protocolo de Kioto.

Este acuerdo, ratificado ya por 160 países y en vigor desde febrero del año pasado, es el primer tratado internacional en establecer objetivos medioambientales de cumplimiento obligatorio, y fue adoptado como complemento a la Convención Marco sobre Cambio Climático de la ONU, acordada en Río de Janeiro en 1992.

La reunión de Nairobi es la duodécima conferencia de las partes -189 firmantes y cinco observadores - de esta convención.

Los signatarios del Protocolo de Kyoto se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 15,3% considerado a partir de los niveles de 1990. El desempeño de los países fue variado, Gran Bretaña, Francia y Alemania están cerca de alcanzar la meta, muchos otros como España y Portugal aún están lejos.

Además, el pacto de Kioto busca disminuir las emisiones de gases en los países desarrollados en 5,2 por ciento por debajo de los niveles de 1990 en el período 2008-2012.

Asimismo, globalmente los países se comprometen a reducir sus emisiones de gas de efecto invernadero en al menos un 5% con respecto al nivel de 1990 durante el período 2008-2012.

Los Estados miembros de la Unión Europea deberán reducir conjuntamente sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 8% entre los años 2008 y 2012.

Estas obligaciones se aplican a las emisiones de seis gases de efecto invernadero: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O); hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC), hexafluoruro de azufre (SF6).

Para el año 2012 también deberían acordarse nuevas medidas. Según la Unión Europea, la exigencia de reducir gases contaminantes debería extenderse desde las industrias a las aerolíneas y empresas navieras por las emisiones de aviones y barcos.

 

Fuentes: El Diario Montañés - Portal del Medio Ambiente - Prensa Latina - Pueblo en línea - ADN Mundo
Fotos: Greenpeace
08/11/2006

Volver