Plantas regulan por sí mismas
el agua para sobrevivir

Así lo demostró un grupo de científicos estadounidenses, quienes descubrieron el gen que regula cómo utilizan las plantas el agua para sobrevivir. Se trata del primer gen identificado que participa en el proceso de coordinación entre la fotosíntesis y la transpiración.

 

 

Para nadie es una novedad que cada planta necesita un riego específico y que, también, es extremadamente importante que estemos atentos a la cantidad de agua con la que se les debe regar, y a la frecuencia del riego.

Generalmente se habla de un riego abundante, cuando la tierra de las plantas debe mantenerse húmeda siempre, sin permitir que llegue a secarse la superficie; de un riego moderado, cuando se añade el agua suficiente como para mojar (pero no empapar), toda la tierra; y de un riego escaso, cuando una planta necesita poca agua y debe dejarse secar por completo la parte superior del sustrato entre cada riego.

¿Pero qué pasa cuando no estamos seguros del riego que le debemos suministrar a nuestras plantas? ¿Qué sucedería si nos equivocamos? ¿Cómo podrían sobrevivir las plantas si les damos menos agua de la que deberían "tomar"?, ¿se pudrirán sus hojas si las regamos en exceso?.

La respuesta a estas preguntas recientemente fueron descubiertas por un equipo de científicos australianos, que anunciaron haber identificado el gen que regula, justamente, cómo utilizan las plantas el agua para sobrevivir. Se trata del primer gen identificado que media en el proceso de coordinación entre la fotosíntesis y la transpiración.

El estudio, que fue publicado en la revista científica Nature, ofrece una visión hasta ahora desconocida sobre por qué algunas plantas pierden menos agua que otras cuando transpiran.

El gen descubierto por los científicos australianos fue bautizado como Erecta, y media junto a otros dos genes (que aún no se han identificado), en el proceso de transpiración, al dirigir el desarrollo de las características de las plantas, incluidas las características de la epidermis, del tejido interno de las hojas y de la porosidad de estas últimas.

Algo más sobre la Arabidopsis

- También se le llama Arabis thaliana L.,Conringia thaliana (L.) Rchb.,Phryne gesneri Bubani, Sisymbrium thalianum (L.) J. Gay, Stenophragma thaliana (L.) Celak.

- "Arabis", de la primera clasificación que hizo Carl Linnè y del griego opsis que se traduce por parecido o con apariencia.

- "Thaliana", en honor al médico Aleman Johannes Thal. (1542 - 1583), quien descubrió la planta en las montañas de Harz, que están situadas en el centro de Alemania, (hoy convertido en el Parque nacional de Harz en Baja Sajonia), llamándola Pisonella siliquosa.

- Duración: anual, aunque puede tener un ciclo corto, inferior al año. En laboratorios se obtiene entre las 8 y 10 semanas.

- Crece en los bordes de los caminos, en terrenos sueltos y secos.

- Está presente en los cinco continentes. Es escasa en América del Sur, Asia y Canadá. En la Península Ibérica se encuentra en todas las provincias.

Se trata de un gran descubrimiento. Y es que puede permitir crear cultivos resistentes a la sequía, dado que en ambientes secos el buen funcionamiento del sistema de transpiración es básico para la supervivencia de la planta. Por ello, se podrían crear plantas más fuertes para áreas secas...

En el estudio trabajaron Josette Masle, de la Escuela de Ciencias de Biología de la Universidad Nacional de Australia (ANU, siglas en inglés), Scott Gilmore y Graham Farquhar. Utilizaron la planta Arabidopsis como modelo, una especie que se utiliza para estudios genéticos de laboratorio.

Existen muchas especies que llevan un gen con secuencias similares al que se identificó en el Arabidopsis, como el trigo, el arroz, la colza (una planta originaria de Europa y Asia, del tipo maleza) o los tomates.

Pero la Arabidopsis (de la familia de la colza) y el arroz, son las únicas plantas cuyos genomas han sido completamente secuenciados.

Arabidopsis: la primera de todas

Debido a que se conoce su mapa genético completo, se utiliza, justamente, para la experimentación genética.

En el año 1907 el Dr. F. Laibach (1885-1966) descubrió el número de cromosomas de la Arabidopsis thaliana (2n = 10), sugiriendo el potencial para la experimentación genética, entre otras razones, por la brevedad de su ciclo vital.

En el año 1996 más de doscientos científicos que trabajaban en 35 instituciones diferentes, crearon el proyecto de investigación, AGI (Iniciativa para el Genoma de la Arabidopsis). En diciembre del año 2000 se presentó por primera vez el mapa genético de una planta con ¡25.498 genes identificados!, que codifican proteínas de 11.000 familias. En ese momento la Arabidopsis thaliana, se convertió en la primera planta cuyo código genético ha sido secuenciado.

Se trata de una pequeña planta herbácea, con una altura comprendida normalmente entre los 10 y 30 cm. El tallo es erecto con ramificación un poco alejada de la base. Desde la base de la planta esta cubierto de pelos ramificados, dispuestos muy densamente y cortos, que van desapareciendo o reducen su densidad a medida que nos aproximamos a las inflorescencias.

Las hojas son simples, elípticas a ovales, con los bordes enteros. Tiene dos tipos de hojas: las basales, de hasta 2 cm. de largo por 0,5 cm de ancho; arrosetadas (pegadas al suelo y formando una roseta; del centro sale el tallo), y las caulinares (las que están a lo largo del tallo), éstas son más pequeñas, son sésiles, es decir, no poseen pecíolo.

Las inflorescencias se presentan en racimos, en el extremo de las ramas o el tallo, no demasiado compactos. Éstas se van separando unas de otras a medida que el tallo crece, por lo que los pedúnculos de los frutos maduros estarán separados alrededor de un centímetro entre ellos.

Las flores hermafroditas (con los atributos de ambos sexos) miden unos 0.5 cm de diámetro, normalmente con cuatro pétalos blancos, espatulados. Se distinguen en ellas todos los órganos florales.

El fruto es una silicua linear, aparece del centro de la flor, alargado, de unos 3 cm de longitud y 1 mm. de anchura; cilíndrico, un poco arqueado y sin pelos. Éstos contienen dos cavidades en las que se alojan las semillas ovoideas en hilera, sin tocarse entre ellas, en número elevado; unas 30 por silicua. En la madurez tienen un color anaranjado, son lisas y miden medio milímetro aproximadamente.


Fuentes: La Nación - La Tercera - Tus Plantas - El Panamericano -
Esmas
- Crónica de México - Imac México - Wikipedia -
Fotos: Familia.cl
27/07/05